La deficiencia de hierro puede generar fatiga, caída del cabello y palpitaciones incluso en personas con suplementos y análisis normales (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cansancio persistente suele atribuirse al estrés, la falta de descanso o una agenda exigente. No obstante, cuando la fatiga se acompaña de caída del cabello, palpitaciones o dificultad para concentrarse, la causa puede estar vinculada a factores menos evidentes.

Un informe reciente de The Telegraph expuso un aspecto poco considerado: la capacidad del intestino para absorber hierro, incluso en personas que consumen suplementos de forma regular.

Problemas de absorción y microbioma intestinal

Los expertos consultados por el medio británico advirtieron que una proporción significativa de la población presenta problemas de absorción asociados a un microbioma intestinal alterado, lo que produce síntomas incapacitantes, pese a análisis catalogados como normales.

Este fenómeno afecta especialmente a mujeres y suele pasar inadvertido durante años dentro de los criterios diagnósticos habituales.

Un microbioma intestinal alterado dificulta la absorción de hierro y otros nutrientes, afectando de forma especial a las mujeres (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según The Telegraph, una de cada tres personas no puede absorber hierro por vía oral, dificultad frecuentemente relacionada con un microbioma sensible o dañado.

El doctor Andrew Klein, anestesista consultor del Royal Papworth Hospital de Cambridge y especialista en anemia y terapias de reemplazo de hierro, indicó que los problemas de absorción pueden originarse en un microbioma intestinal poco saludable.

Entre los factores que lo perjudican, mencionó el consumo excesivo de alcohol, la ingesta habitual de alimentos ultraprocesados, una dieta deficiente, afecciones como el síndrome del intestino irritable y el uso repetido de antibióticos.

Factores como una dieta deficiente, consumo de alcohol y uso repetido de antibióticos dañan la capacidad de absorción intestinal (Crédito: Freepik)

Klein detalló a The Telegraph que ese daño reduce las superficies de absorción intestinal, frondas y vellosidades, necesarias para captar hierro y otros micronutrientes esenciales, como las vitaminas del complejo B.

En ese contexto, afirmó que “En la mayoría de las personas con este problema, la absorción de suplementos de hierro es difícil, si no imposible”.

Testimonios y síntomas normalizados

El reportaje de The Telegraph reunió experiencias personales para describir un patrón clínico frecuente: fatiga persistente, necesidad de dormir en exceso sin sensación de descanso, caída del cabello, falta de aire ante esfuerzos mínimos y deterioro del rendimiento físico cotidiano.

La caída del cabello figura entre los síntomas más frecuentes de la deficiencia funcional de hierro, aun con valores de referencia considerados aceptables (Imagen Ilustrativa Infobae)

En varios casos, estos síntomas se mantuvieron durante años pese a análisis considerados dentro dentro de los valores de referencia, lo que contribuyó a su normalización y a la demora en el diagnóstico.

Uno de los puntos centrales es la discrepancia entre valores “aceptables” de ferritina y niveles realmente óptimos para el funcionamiento del organismo. Los expertos subrayaron que personas con ferritina cercana al límite inferior pueden presentar manifestaciones claras de deficiencia funcional de hierro, aun cuando no sean clasificadas formalmente como anémicas.

Mujeres, umbrales engañosos y dietas restrictivas

La deficiencia de hierro afecta de manera desproporcionada a las mujeres debido a menstruaciones abundantes y embarazo. Klein señaló que, mientras los hombres necesitan absorber uno o dos miligramos diarios, las mujeres requieren al menos tres o cuatro, cifra que asciende a cinco o seis con sangrados intensos y hasta 10 o 12 durante la gestación.

Las dietas vegetarianas o veganas pueden agravar la situación por el predominio de hierro no hemo, de menor absorción (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe enfatizó la brecha entre los valores considerados normales y los niveles óptimos. Aunque la ferritina sérica entre 15 y 300 microgramos por litro se clasifica como normal, Klein sostuvo que los valores ideales son 200 a 250 en hombres y 50 a 100 en mujeres, lo que explica por qué muchas personas presentan síntomas pese a resultados aceptables.

Diagnóstico, alternativas y costos

Klein enumeró cuatro señales de que el hierro oral no se absorbe adecuadamente: efectos gastrointestinales severos, ausencia de aumento de ferritina tras tres meses de suplementación, ferritina persistentemente baja y la presencia de afecciones como reflujo ácido, enfermedad inflamatoria intestinal o celiaquía.

En estos casos, una alternativa son las infusiones intravenosas de hierro, que permiten aumentar los niveles de forma rápida y sostenida. Klein señaló que los efectos pueden percibirse en pocas semanas, con mejoría del aspecto general, recuperación de la energía y reversión de síntomas como la fatiga intensa y la caída del cabello.

Las infusiones intravenosas de hierro son una alternativa eficaz cuando la absorción oral es deficiente, pero su acceso es limitado en el sistema sanitario (Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar de su eficacia, las infusiones intravenosas de hierro tienen un acceso limitado y no suelen indicarse de forma generalizada. Según The Telegraph, su utilización plantea dificultades a nivel del sistema sanitario y deja a muchas personas con síntomas persistentes sin una respuesta terapéutica adecuada.

El informe de The Telegraph identificó 8 síntomas asociados a la deficiencia de hierro:

  • Cansancio constante
  • Niebla mental
  • Caída del cabello
  • Piernas inquietas
  • Dolor muscular, incluso tras esfuerzos leves
  • Falta de aire acompañada de palpitaciones
  • Uñas quebradizas y piel seca
  • Dolores de cabeza