El hantavirus puede transmitirse al ser humano por inhalación de partículas virales presentes en ambientes contaminados por roedores silvestres (SAREM)

La cantidad de casos de hantavirus en Argentina durante el período julio-diciembre de 2025 alcanzó el umbral de alerta definido por el Ministerio de Salud de la Nación.

Según datos oficiales, se notificaron 52 casos en el semestre, una cifra que supera los registros de temporadas previas y motivó la intensificación de la vigilancia epidemiológica en varias provincias.

El total de casos confirmados durante 2025 ascendió a 86, con 28 fallecidos, lo que representa una letalidad del 33,6%. El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) advirtió que la mayor concentración de infecciones se presenta entre septiembre y abril, periodo de máxima actividad para la enfermedad.

Distribución geográfica y situación regional

La región Centro, que incluye Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, concentra la mayor cantidad de casos confirmados durante la temporada 2025-2026 (Credito: FAUBA)

La región Centro —que comprende Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos— se encuentra en situación de brote durante la temporada 2025-2026.

El foco sanitario más reciente se localizó en el partido de General Belgrano, provincia de Buenos Aires, donde el fallecimiento de una niña de 10 años activó el protocolo de emergencia. La provincia también registró muertes en Mar del Plata, San Andrés de Giles y Chacabuco, según los reportes municipales y del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA).

El Noroeste argentino, integrado por Salta y Jujuy, mantuvo los casos dentro del umbral histórico, mientras que la región Sur reportó infecciones en los Bosques Patagónicos.

En el Centro, la mayor concentración se identificó en el Delta e Islas del Paraná y en los humedales de Samborombón.

Características clínicas de la enfermedad y factores de riesgo

El hantavirus provoca síntomas iniciales similares a los de la gripe, que pueden evolucionar a un síndrome cardiopulmonar grave (Imagen Ilustrativa Infobae)

El hantavirus es una zoonosis viral emergente, transmitida por roedores silvestres, especialmente a través de la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales presentes en heces, orina o saliva.

La forma clínica más frecuente es el síndrome cardiopulmonar por hantavirus, que cursa con fiebre, síntomas digestivos, dificultad respiratoria e hipotensión.

El Ministerio de Salud de la Nación precisó que la letalidad más elevada se registró en el grupo de 50 a 59 años, con un 75%.

El único menor de 10 años detectado falleció, al igual que un adolescente de 14 años en San Andrés de Giles. Según precisó en una nota a Infobae la epidemióloga Teresa Strella, de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), “el hantavirus representa un gran problema de salud pública. Es una enfermedad poco frecuente, pero con una alta tasa de letalidad”.

Hipótesis de la alta letalidad y desafíos en vigilancia

El Ministerio de Salud actualizó los protocolos de vigilancia y respuesta ante el incremento sostenido de casos (Europa Press)

Los expertos y el BEN coinciden en señalar que la alta letalidad podría estar asociada a la subnotificación de casos leves, lo que sobrerrepresenta los cuadros graves en las estadísticas.

El Ministerio de Salud priorizó la vigilancia epidemiológica, la detección precoz y la respuesta rápida, especialmente entre septiembre y abril.

La demora en la consulta médica y en el acceso a los servicios de salud, junto a la dificultad para sospechar el diagnóstico en zonas no endémicas, representan obstáculos adicionales para el control de la infección.

La expansión territorial de la enfermedad se vincula con el contacto humano en ambientes rurales y silvestres, así como con la dispersión de los reservorios en distintas provincias.

Prevención y recomendaciones oficiales

La enfermedad es endémica en cuatro regiones del país: Noroeste, Noreste, Centro y Sur (Imagen Ilustrativa Infobae)

No existe vacuna ni tratamiento antiviral específico para el hantavirus en Argentina. Las autoridades nacionales recomiendan evitar el contacto con roedores y sus excretas, sellar accesos a viviendas, ventilar ambientes cerrados durante al menos 30 minutos antes de limpiar, utilizar barbijo N95 en áreas de riesgo y limpiar pisos y superficies con hipoclorito de sodio. El Ministerio de Salud actualizó los protocolos de vigilancia y respuesta ante brotes, poniendo énfasis en la hospitalización inmediata ante la sospecha clínica y en el registro de antecedentes epidemiológicos compatibles.

“La vigilancia del hantavirus seguirá priorizada durante los próximos meses, debido a la estacionalidad y la complejidad clínica y epidemiológica del evento”, sostuvieron las autoridades sanitarias.

Opinión y recomendaciones de expertos

No existe vacuna ni tratamiento antiviral específico para el hantavirus, por lo que la prevención es la principal estrategia

La comunidad médica y científica se encuentra abocada a la investigación de los factores que puedan explicar el aumento de la letalidad y el comportamiento del virus en la actual temporada.

El infectólogo Marcelo Quipildor, del Hospital Materno Infantil de Salta y miembro de SADI, recomendó en una nota a Infobae reforzar la educación, la sensibilización comunitaria y la difusión de medidas básicas para prevenir la exposición ambiental al patógeno. El Ministerio de Salud insistió en la importancia de fortalecer la sospecha clínica, el testeo y el tratamiento oportuno, junto con el trabajo coordinado en la notificación y la investigación epidemiológica en las regiones de mayor riesgo.