Los tentáculos de las medusas pueden inocular veneno incluso si el animal está muerto o el fragmento se encuentra suelto en el agua (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sumergirse en el mar puede implicar un riesgo inesperado: la picadura de aguas vivas o de medusas es una situación frecuente en playas durante la temporada de calor. Saber cómo actuar de inmediato y aplicar los primeros auxilios recomendados puede determinar que todo quede en una molestia menor y no en una situación grave.

Reconocer los síntomas, aplicar el tratamiento adecuado y evitar los mitos peligrosos resulta fundamental para el manejo seguro de estos casos, según expertos.

Las aguas vivas o medusas pueblan todos los océanos, con mayor presencia en regiones tropicales y subtropicales, en las costas argentina y uruguaya es habitual verlas en la temporada de verano que es cuando causan complicaciones a los bañistas.

Aunque la mayoría de las especies produce efectos leves, ciertas variantes suponen riesgo grave (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la última semana, como suele ocurrir todas las temporadas, en Mar del Plata y otros balnearios bonaerenses comenzaron a aparecer las llamadas tapiocas, que provocan diversas reacciones cutáneas en quienes las tocan, por lo que resulta útil reconocer sus señales y conocer las medidas recomendadas ante su presencia. Este fenómeno se repite igual que el verano anterior, cuando estos pequeños organismos marinos invadieron la zona. La mayoría de las picaduras no representa un riesgo importante para la salud.

Estos organismos también habitan en el Atlántico, Pacífico, el Mediterráneo y zonas de Norteamérica y Europa, de acuerdo a Cleveland Clinic. Cada año se registran aproximadamente 150 millones de picaduras en el mundo. Estos incidentes suceden mayoritariamente por accidente, cuando nadadores, buceadores o personas que caminan en la orilla entran en contacto con los tentáculos de estos organismos.

Mayo Clinic puntualizó que los tentáculos pueden inocular veneno a través de miles de aguijones microscópicos, y la exposición puede ocurrir incluso si la medusa está muerta o el tentáculo se desprendió.

Limpiar la herida con agua de mar y retirar tentáculos con pinzas o una tarjeta reduce el riesgo de complicaciones (Freepik)

Síntomas habituales y señales de gravedad

Aunque la mayoría de las especies produce efectos leves, ciertas variantes suponen riesgo grave. Algunas, como las cubomedusas, pueden provocar desde dolor intenso y, en algunos casos, incluso la muerte, si no se recibe atención médica de urgencia, indicó Cleveland Clinic.

Esta especie habita las aguas en el Indo-Pacífico, norte de Australia, Filipinas y también en el Mediterráneo.

En líneas generales, las aguas vivas provocan síntomas que aparecen de forma inmediata tras la picadura. Según Mayo Clinic, el primer signo suele ser un dolor agudo, sensación de ardor e inflamación local, acompañados de ronchas, enrojecimiento, marcas o líneas en la piel. Por su parte, el NHS señaló que la carabela portuguesa puede dejar rayas o surcos elevados característicos. Estas últimas han sido vistas en la pasada temporada en las cosas de Uruguay, en especial, en el departamento de Rocha.

El cuadro clínico y la gravedad dependen del tipo de medusa, la cantidad de veneno, el área afectada y la sensibilidad de cada persona. En casos más serios, por la picadura del tipo de especies más agresivas, la reacción abarca todo el organismo. De acuerdo con Cleveland Clinic, pueden presentarse dificultad para respirar, dolor en el pecho o abdomen, vómitos, sudoración excesiva, mareos o latidos cardíacos irregulares.

Qué hacer ante una picadura de agua viva o medusa

Habitualmente, el diagnóstico es visual: basta con observar la herida y sus características, según Mayo Clinic. Solo de forma excepcional el médico puede requerir el análisis de aguijones para determinar el tratamiento óptimo.

Aplicar agua caliente sobre la zona afectada ayuda a aliviar el dolor y desactivar toxinas presentes en la piel (Freepik)

Actuar rápidamente es esencial ante una picadura. El NHS indicó que se debe enjuagar la zona únicamente con agua de mar (nunca agua dulce) para remover los tentáculos remanentes. Se recomienda utilizar pinzas o el borde de una tarjeta para retirarlos, evitando el contacto directo con las manos.

El paso siguiente es sumergir la zona lesionada en agua muy caliente (tan caliente como la persona pueda tolerar) durante al menos treinta minutos. Si no es posible sumergirla, aplicar paños calientes resulta también útil.

Si la picadura afecta los ojos o zonas perioculares, la indicación es pedir ayuda médica especializada para limpiar y tratar correctamente la lesión.

Persisten creencias populares que pueden agravar el problema. Según el NHS y Cleveland Clinic, nunca debe aplicarse orina ni hielo sobre la herida. Ninguno de estos remedios tiene respaldo científico y, en ciertos casos, pueden aumentar el dolor o facilitar la dispersión del veneno.

Síntomas como dificultad para respirar vómitos o dolor en el pecho requieren atención médica inmediata (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tampoco se aconseja cubrir o cerrar la lesión, manipular tentáculos o espinas sin protección, ni utilizar agua dulce, ya que se podrían activar los aguijones restantes. El NHS insistió además en que nunca se debe tocar ningún animal marino, aunque parezca inofensivo o esté muerto.

Qué prácticas hacer y cuáles evitar según expertos

En la mayoría de las ocasiones, la recuperación es espontánea después de aplicar el tratamiento inicial. Sin embargo, Cleveland Clinic destacó que ante síntomas como dificultad respiratoria, dolor en el pecho, vómitos, taquicardia, sudoración excesiva o progresión de los síntomas, se debe buscar atención médica inmediata. En esos casos, la recomendación es solicitar ayuda en el sitio o llamar a emergencias cuanto antes.

Según Mayo Clinic, en situaciones graves pueden requerirse maniobras de reanimación, soporte vital avanzado o, si la picadura es de cubomedusa, la administración específica de un antídoto.

Medusas 'Cassiopea andromeda' (Raimond Spekking Wikimedia Commons)

La mejor estrategia para evitar una picadura es la prevención. El NHS aconsejó respetar las señales de advertencia en las playas y, en especial durante primavera y verano, considerar el uso de trajes de neopreno o calzado especial. Al desplazarse por zonas rocosas o aguas someras, puede ser útil arrastrar suavemente los pies para alertar a las criaturas marinas y reducir el riesgo de contacto.

Cleveland Clinic recalcó que nunca se debe manipular ninguna medusa, ni siquiera si parece estar muerta, y se recomienda usar barreras de protección si hay peligro. El NHS aconsejó informarse a través de fuentes confiables y evitar acercarse a especies desconocidas.