
Senada Greca, entrenadora personal de Kim Kardashian, afirmó en el podcast Well with Arielle Lorre que la clave de los hábitos sostenibles en el fitness no depende de la motivación ocasional, sino de la disciplina cotidiana.
“La disciplina se acumula cada vez que te presentas y haces el trabajo. La motivación puede estar hoy y no aparecer mañana”, explicó Greca, marcando el tono de la charla sobre bienestar duradero.
La base de los hábitos saludables y sostenibles, según la entrenadora, no reside en el entusiasmo momentáneo, sino en la constancia diaria que solo se logra a través de la disciplina. En su experiencia, priorizar la disciplina permite que el compromiso con la salud y el ejercicio permanezca estable, incluso cuando falta la motivación.
“La gente me pregunta constantemente cómo mantengo la motivación. La realidad es que la mayor parte del tiempo no la tengo, pero he desarrollado hábitos y disciplina que me ayudan a continuar. La motivación surge al presentarte y actuar”, relató. Para ella, los resultados sostenibles no se obtienen cuando estamos inspirados, sino cuando actuamos pese al estado de ánimo.

“Disciplina, en gran parte, se puede construir. Si creas consistencia, a través de la repetición del hábito, esa disciplina se convierte en parte de ti”, destacó. Añadió que la motivación es volátil, mientras que la disciplina generada con la acción es la que otorga confianza y fortalece la identidad personal.
Entrenamiento de fuerza y salud integral femenina
En diálogo con la conductora del podcast, Arielle Lorre, sostuvo que el entrenamiento de fuerza es un pilar insustituible para la salud femenina y va mucho más allá de la mera apariencia. “El entrenamiento de fuerza no solo aumenta la masa muscular, también mejora la calidad de la piel, la densidad ósea y previene la sarcopenia”, enfatizó.
Greca, con 43 años, señaló sentirse “más fuerte y capaz” que en décadas anteriores, e invitó a las mujeres a superar el mito de que la fuerza es exclusiva de la juventud. “La edad no limita la capacidad de mejorar. He visto a mujeres de 50 y 60 años lograr cambios sorprendentes con entrenamiento de fuerza”, afirmó.

Al abordar los beneficios concretos, la entrenadora recalcó que desarrollar músculo y densidad ósea disminuye el riesgo de fracturas y caídas con la edad. “No perdemos la independencia por envejecer, sino por debilitarnos. Una de cada tres mujeres tendrá osteoporosis, y las consecuencias de una fractura de cadera pueden ser fatales”, advirtió.
Desmontando mitos del fitness femenino
Uno de los mitos más extendidos, según Greca, es el temor a “ganar masa muscular” con el entrenamiento de fuerza, algo que considera infundado y limitante. “El miedo a volverse ‘demasiado musculosa’ impide a muchas mujeres alcanzar su potencial de salud y fortaleza”, aseguró.
También cuestionó la idea de que se puede aislar un solo músculo para definir el cuerpo y señaló que existen estudios que vinculan la fortaleza de las piernas con la longevidad y la salud cognitiva. Además, indicó que uno de los errores más frecuentes es realizar demasiado cardio y utilizar pesos muy ligeros creyendo que eso equivale a un entrenamiento de fuerza.

Greca recomendó realizar al menos tres sesiones semanales de entrenamiento de fuerza, acompañadas de recuperación adecuada y algo de cardio, pero sin que este sea la prioridad, siempre según los objetivos individuales.
La visión integral del bienestar sostenible
La rutina de la entrenadora representa un enfoque integral. “Mis tres pilares son: entrenamiento de fuerza, alimentación rica en proteínas y descanso de calidad”, enumeró. Sostuvo que una “nutrición balanceada” debe priorizar el consumo de proteínas, recomendó entre 1,7 y 2,6 gramos por kilogramo de peso corporal al día, y que el descanso es “tan importante como el ejercicio” para la recuperación muscular y el bienestar mental.

Insistió en la importancia de establecer primero una base sólida y afirmó que es clave priorizar el movimiento regular, una nutrición adecuada y un buen descanso, ya que las mejoras pueden incorporarse después, pero nada reemplaza esos pilares.
En cuanto al autocuidado, señaló que dejó de restringirse y de ser tan exigente consigo misma, y que ahora orienta sus hábitos desde el amor propio y la intención de vivir de la manera más saludable posible.
Salud a largo plazo versus obsesión estética
Greca sostuvo que es fundamental reorientar los objetivos estéticos hacia una verdadera salud a largo plazo y la independencia funcional, y advirtió que perseguir únicamente la delgadez o seguir modas pasajeras puede tener consecuencias negativas en el futuro, por lo que el objetivo debería centrarse en desarrollar mayor fortaleza y bienestar general.
Criticó el enfoque de la sociedad que promueve soluciones rápidas, como medicamentos para perder peso, sin considerar el impacto en la masa muscular ni en la densidad ósea. “No se puede comprar un cuerpo fuerte; puedes obtener cierta apariencia con métodos artificiales, pero eso no asegura salud en el futuro”, concluyó.














