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Qué frutas comer y cuáles evitar antes de dormir, según un cardiólogo

El cardiólogo Aurelio Rojas desacredita mitos sobre el consumo de fruta en la noche y asegura que no existen pruebas de efectos negativos para personas sanas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo de fruta en horario nocturno ha sido un tema de discusión tanto entre expertos como en el público general. Diversas creencias populares advierten sobre los supuestos riesgos de comer fruta antes de acostarse, desde el temor a ganar peso hasta la posibilidad de alterar la calidad del sueño.

El cardiólogo Aurelio Rojas, especialista en salud cardiovascular consultado por Men’s Health España, señala que «muchas de estas opiniones carecen de respaldo científico» y recomienda analizar este hábito basado en información precisa.

Rojas descarta que existan pruebas concluyentes sobre efectos perjudiciales de consumir fruta por la noche en personas sanas. El especialista destaca: «No existen estudios que respalden que la fruta cause problemas de salud relevantes si se consume antes de dormir“.

Así, busca desmontar la idea de que los azúcares presentes en la fruta se convierten automáticamente en grasa cuando el metabolismo “se apaga” en la noche, tal como se difunde en redes sociales y medios.

La calidad de la alimentación diaria y el equilibrio calórico influyen más en la salud y el peso que el horario específico en que se ingieren las frutas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Funcionamiento metabólico durante la noche

El metabolismo humano no se detiene al dormir; su ritmo disminuye, pero sigue funcionando para sostener funciones esenciales como la respiración, la reparación celular y el equilibrio de órganos vitales.

Durante el sueño, el cuerpo utiliza de forma continua los nutrientes ingeridos, incluidos los de la fruta. El aporte calórico diario total es más relevante que el horario de consumo: “La clave está en el equilibrio y no en la hora en que se consumen los alimentos”.

También circula la idea de que comer fruta por la noche podría dificultar el descanso, pero el cardiólogo precisa que las frutas no contienen sustancias estimulantes ni compuestos que impidan dormir. Muchas preocupaciones parten de una mala interpretación sobre la acción de la fructosa, el azúcar natural presente en estos alimentos.

Mitos y realidades sobre la fruta nocturna

El especialista insiste en que, para la mayoría de las personas, no hay motivo para evitar fruta en la cena o la última comida del día. Lo fundamental es mantener una dieta variada y adaptada a las necesidades individuales. Las recomendaciones buscan favorecer la moderación y la autoconciencia, priorizando el equilibrio sobre la exclusión de alimentos por el horario.

Frutas como el plátano, la naranja y la piña pueden resultar pesadas para personas con digestiones sensibles debido a su contenido de fructosa, fibra y acidez

Rojas enfatiza que el consumo nocturno de fruta no supone un riesgo real para la salud ni para el aumento de peso, siempre que se mantenga un equilibrio adecuado de calorías y nutrientes durante la jornada. Cada persona debería adaptar su alimentación a su tolerancia y rutinas particulares.

Frutas menos recomendadas para la noche

El especialista distingue algunas frutas que pueden no ser la mejor opción antes de dormir, particularmente en personas con digestión sensible o antecedentes de molestias gástricas. Señala entre ellas al plátano, la naranja y la piña, caracterizadas por mayor contenido de fructosa y fibra o por su acidez.

El plátano aporta energía y saciedad, pero por la noche, la proporción de azúcares y fibra podría resultar pesada para quienes sufren digestión lenta. La naranja y la piña, además de su contenido en azúcares, destacan por su acidez, que puede desencadenar reflujo o molestias gástricas en personas propensas.

Efectos de la acidez y el azúcar en la noche

El especialista advierte que el consumo de frutas muy dulces o ácidas antes de dormir puede elevar la glucosa en sangre o generar molestias digestivas. Aunque estos efectos no suelen afectar a la mayoría de individuos sanos, sí pueden tener impacto en quienes presentan problemas metabólicos, diabetes o sensibilidad digestiva.

La elección de la fruta nocturna debe basarse en la tolerancia personal, priorizando opciones ligeras como manzana, pera y melón para mantener una alimentación saludable y un sueño reparador (Imagen Ilustrativa Infobae)

La recomendación que propone es observar cómo responde el propio organismo: si alguna fruta produce incomodidad, sensación de pesadez o interfiere con el descanso, resulta más prudente evitarla en la noche. No es una restricción absoluta, sino un consejo cimentado en la experiencia clínica y la observación de casos particulares.

Frutas recomendadas para un consumo nocturno ligero

El cardiólogo destaca la existencia de frutas idóneas para la noche. Según lo publicado, la manzana, la pera y el melón figuran entre las mejores alternativas para la última comida del día. Estas frutas presentan un bajo índice glucémico, liberando sus azúcares de manera más lenta y estable y evitando picos de glucosa.

La manzana y la pera además aportan fibra soluble, que facilita una digestión suave y genera saciedad sin molestias. El melón resalta por su alto contenido de agua y bajo aporte calórico, adecuada para quienes buscan una alternativa nocturna liviana y refrescante en temporadas cálidas.

El especialista subraya que estas frutas, además de ser ligeras y fáciles de digerir, ayudan a hidratar el organismo durante la noche. Quienes desean un tentempié antes de dormir sin perjudicar el descanso ni la digestión pueden optar por estas alternativas.

La selección de la fruta ideal para la noche debe ajustarse a las preferencias y tolerancia de cada persona. La evidencia recogida por Aurelio Rojas y citada en Men’s Health España sostiene que la manzana, la pera y el melón destacan como opciones para mantener una alimentación saludable sin perjudicar la calidad del sueño.