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Cómo mantener la masa muscular después de los 50: alimentos y claves según expertos

Nutricionistas y médicos recomiendan distribuir proteína durante el día y realizar ejercicios de fuerza (Imagen Ilustrativa Infobae)

La pérdida de masa muscular no depende exclusivamente de la edad ni del nivel de actividad física, sino que está ligada directamente a la alimentación diaria. Según los expertos de CuidatePlus, la revista digital especializada en salud, pequeños errores repetidos, como cenar ligero o elegir siempre los mismos platos, pueden comprometer mantener la fuerza y la energía y la capacidad funcional en mayores de 50 años.

Miriam Piqueras, directora médica española de la red de residencias y servicios sanitarios Sanitas Mayores, señala que en la vejez alimentarse bien significa conservar la fuerza necesaria para realizar actividades cotidianas con autonomía, y que el deterioro de la dieta repercute tanto en la recuperación ante problemas de salud como en la capacidad para mantener una vida independiente.

Una dieta insuficiente en nutrientes esenciales, aunque parezca suficiente en cantidad, puede ser ineficaz para proteger el músculo. Los desequilibrios alimentarios surgen por falta de apetito, dificultades para masticar o por una rutina limitada que lleva a optar siempre por las mismas comidas, muchas veces ultraprocesadas y pobres en proteína.

Estrategias nutricionales para ganar y mantener músculo


Especialistas señalan que fraccionar el consumo de proteínas desde el desayuno hasta la cena maximiza su absorción y favorece la conservación del tejido muscular (Freepik)

Distribuir la proteína de forma equilibrada a lo largo del día permite un mejor aprovechamiento y el mantenimiento muscular. Los expertos recomiendan evitar desayunos basados solo en café y galletas e incorporar fuentes de proteína como huevos, yogur, quesos frescos o frutos secos.

Optar por pescados, carnes magras, legumbres, lácteos, huevos, verduras, frutas y cereales integrales asegura un mejor perfil nutricional. Los ultraprocesados suelen ofrecer menos proteína de calidad y desplazan alimentos básicos que ayudan a mantener la fuerza y la energía.

Eliminar grupos de alimentos por prejuicios relacionados con la edad puede llevar a deficiencias nutricionales. Antes de dejar de consumir huevos, lácteos o legumbres, los especialistas sugieren consultar con un profesional para encontrar alternativas adecuadas.

El apetito puede disminuir con la edad, lo que dificulta cubrir las necesidades diarias en pocas comidas. Distribuir la ingesta en varias tomas pequeñas y regulares ayuda a asegurar un aporte suficiente de nutrientes y evita la pérdida de masa muscular.

El rol del ejercicio de fuerza y la calidad de las cenas

Nutricionistas advierten que omitir comidas o optar por menús poco variados puede debilitar la recuperación y la funcionalidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La combinación de entrenamiento de resistencia con una alimentación adecuada es relevante para preservar la masa muscular y la energía a partir de los 50 años. El ejercicio de fuerza estimula el tejido muscular y, junto a una dieta equilibrada, retarda el proceso de sarcopenia (pérdida de músculo asociada a la edad).

Reducir en exceso la cantidad de comida puede acelerar la pérdida de músculo y aumentar la fatiga. Es importante elegir alimentos densamente nutritivos, incluso si las porciones son más pequeñas. Los expertos aconsejan priorizar proteínas magras, grasas saludables y carbohidratos complejos.

Consejos prácticos y errores comunes

Evitar cenas demasiado ligeras o saltarse comidas, ya que estos hábitos debilitan la capacidad de recuperación y la funcionalidad diaria. Mantener una rutina de comidas completa y equilibrada contribuye a conservar la fuerza y facilita la autonomía en la vida cotidiana.

Planificar menús semanales y alternar fuentes de proteína ayuda a evitar la monotonía y cubre mejor las necesidades nutricionales. Es recomendable variar entre pescados, huevos, carnes blancas, legumbres, productos lácteos y frutos secos.

La hidratación también es relevante, ya que el agua interviene en todas las funciones metabólicas, incluida la síntesis de proteínas musculares. Los especialistas sugieren mantener una ingesta adecuada de líquidos a lo largo del día.

La alimentación en la madurez no solo implica mantener el peso, sino asegurar la fuerza y la capacidad funcional en las actividades diarias. Los expertos sostienen que una dieta ajustada a las necesidades de la edad, combinada con ejercicios de fuerza y buenos hábitos, contribuye a conservar la masa muscular y mejorar la calidad de vida tras los 50 años.