
Las molestias digestivas durante los viajes afectan a millones de personas en cada periodo vacacional, provocando síntomas como diarrea, estreñimiento e indigestión. Según Harvard Medical School, estas afecciones suelen deberse a alteraciones en la rutina diaria, aunque pueden prevenirse o controlarse con medidas sencillas y productos de venta libre.
De acuerdo con Harvard Medical School, la mayoría de los problemas digestivos relacionados con los viajes pueden evitarse. Durante los desplazamientos, los cambios de horario, las comidas a destiempo y las alteraciones en el sueño tienden a modificar el ritmo intestinal.
Esto favorece la aparición de urgencias digestivas o sensación de malestar estomacal, situaciones que se presentan con mayor frecuencia en personas con intestino sensible. “Los problemas estomacales como la diarrea, el estreñimiento y la indigestión son compañeros de viaje demasiado comunes”, indica Harvard Medical School.
Cómo prevenir y tratar la diarrea en viajes
La diarrea es la afección digestiva más frecuente entre los viajeros, especialmente tras el consumo de agua o alimentos contaminados. También puede aparecer por estrés o cambios de ambiente en personas con antecedentes digestivos.
Para reducir el riesgo, Harvard Medical School recomienda extremar el lavado de manos y utilizar únicamente agua embotellada para beber o cepillarse los dientes, en particular en países en desarrollo. Además, se sugiere evitar el uso de hielo, ya que podría elaborarse con agua no segura, y consumir solo alimentos calientes y bien cocidos.
En tanto, las frutas y verduras deben ingerirse únicamente si han sido lavadas o peladas con agua potable.

Si el cuadro es leve, la mayoría de los episodios desaparecen tras un par de días. Es esencial reponer líquidos con agua embotellada y bebidas con electrolitos para prevenir la deshidratación.
Los medicamentos de venta libre que contienen loperamida o subsalicilato de bismuto pueden ayudar a aliviar los síntomas, siempre siguiendo las instrucciones adecuadas. Se recomienda consultar a un médico si la diarrea persiste má s de una semana, si aparece sangre o si se presenta dolor intenso.
Estrategias para prevenir el estreñimiento durante los desplazamientos
El estreñimiento afecta a muchos viajeros cuando se modifica la rutina, se permanece mucho tiempo sentado o se altera la dieta habitual. Los síntomas suelen durar entre uno y varios días, impactando la comodidad y el bienestar general durante el trayecto.
La prevención comienza por aumentar el consumo de fibra y líquidos antes y durante el viaje. Frutas como manzanas con cáscara, frambuesas y peras, junto a legumbres y cereales integrales, contribuyen a mantener la regularidad intestinal. También pueden utilizarse suplementos de fibra como metilcelulosa o psyllium, siempre acompañados de abundante agua.

Si aparece estreñimiento, algunos remedios de venta libre pueden ser eficaces. El polietilenglicol favorece la evacuación al incrementar el agua en los intestinos; los ablandadores de heces con docusato sódico suavizan la consistencia de las deposiciones; y agentes como el policarbofilo de calcio contribuyen al tránsito intestinal, aunque pueden requerir varios días para mostrar efecto.
Mantener una hidratación adecuada es esencial para optimizar los resultados de estos productos y reducir el riesgo de molestias adicionales.
Claves para evitar y aliviar la indigestión en vacaciones
La indigestión suele aparecer al probar platos locales o consumir porciones excesivas, lo que ocasiona dolor, hinchazón y acidez. Según la Harvard Medical School, viajar puede “alterar nuestros hábitos alimenticios habituales”, así que hay que intentar “controlar lo que comes y bebes”.
Para prevenir este malestar, se recomienda limitar la ingesta de alcohol, evitar alimentos que desencadenen síntomas —en particular, los ricos en FODMAP, como productos lácteos, brócoli o trigo— y reducir el tamaño de las porciones. Comer despacio también ayuda a disminuir la entrada de aire y la formación de gases.

Ante los síntomas de indigestión, pueden emplearse remedios de venta libre como antiácidos en pastilla o líquido, bloqueadores de ácido como omeprazol o famotidina, o medicamentos para el exceso de gases a base de simeticona. Ajustar la alimentación y los horarios suele aliviar estas molestias sin que sea necesaria asistencia médica en la mayoría de los casos.
Contar con información precisa y preventiva permite a los viajeros minimizar los riesgos y resolver estos trastornos de manera eficaz, mejorando la experiencia general y reduciendo las interrupciones del viaje. Aunque estas alteraciones digestivas suelen remitir pronto, conocer las estrategias para prevenirlas y aliviarlas permite disfrutar de los viajes sin contratiempos, como concluye la Harvard Medical School.