Ingenieros del MIT desarrollaron una pulsera de ultrasonido capaz de captar y transmitir con precisión los movimientos de la mano humana a robots o entornos virtuales./Melanie Gonick, MIT

Ingenieros del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) de Estados Unidos desarrollaron una pulsera de ultrasonido capaz de captar con gran precisión los movimientos de la mano humana y transmitirlos en tiempo real a robots o entornos virtuales.

Este avance permite que una mano robótica replique exactamente los gestos de una persona, como tocar el piano, lanzar una pelota o manipular objetos digitales, tan solo con mover los dedos.

El desarrollo fue publicado en la reconocida revista Nature Electronics, bajo la dirección de Xuanhe Zhao, profesor de ingeniería mecánica en el MIT.

La pulsera de ultrasonido del MIT permite una réplica exacta de los gestos humanos por parte de manos robóticas y objetos digitales en tiempo real./Melanie Gonick, MIT

La pulsera tiene el tamaño de un reloj inteligente y utiliza componentes electrónicos diminutos, similares a los de un teléfono celular moderno. El sistema genera imágenes de ultrasonido cada vez que la mano realiza un movimiento.

Esas imágenes muestran el desplazamiento de los músculos y tendones de la muñeca.

Posteriormente, un algoritmo de inteligencia artificial interpreta esas imágenes y traduce los gestos, lo que permite que una mano robótica o los objetos en una pantalla respondan de forma inmediata a los movimientos realizados por el usuario.

Este dispositivo no solo destaca por su tamaño y precisión, sino también por su capacidad para ofrecer una experiencia de control intuitiva y natural, algo que muchas tecnologías anteriores no lograron.

El equipo del MIT buscó simplificar la interacción entre humanos y robots, eliminando la necesidad de cámaras externas o guantes llenos de sensores, que suelen resultar incómodos y pueden limitar la libertad de movimiento o interferir con la visión.

Gestos que se convierten en tecnología

El proyecto contó con el apoyo de la Fundación Nacional de Ciencia de EE.UU. y la Fundación Nacional de Investigación de Singapur, y se perfila como una revolución en robótica, medicina y entretenimiento digital. (Archivo Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante las pruebas, ocho voluntarios con diferentes tamaños y formas de mano utilizaron la pulsera para formar letras en lenguaje de señas, manipular objetos cotidianos y realizar gestos complejos.

El sistema logró registrar y predecir con mucha exactitud la posición de cada dedo. Identificó hasta 22 movimientos distintos entre dedos y pulgar.

Este nivel de detalle permitió que el control sobre la mano robótica fuera natural y fluido y acercó la experiencia a la de usar una mano real, sin cables ni dispositivos voluminosos.

Con un tamaño similar al de un reloj inteligente, el dispositivo utiliza tecnología de ultrasonido y algoritmos de inteligencia artificial para registrar hasta 22 movimientos distintos de la mano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según Gengxi Lu, primer autor del trabajo, la clave radica en que la pulsera observa los tendones y músculos de la muñeca y los interpreta como si fueran los hilos invisibles que mueven los dedos de una marioneta.

Cada imagen de ultrasonido funciona como un mapa instantáneo del estado de la mano, lo que facilita una lectura precisa de cada gesto.

El algoritmo de inteligencia artificial fue entrenado con miles de registros clasificados manualmente, permitiendo identificar movimientos complejos y convertirlos en acciones exactas.

En las pruebas, la pulsera permitió que una mano robótica tocara una melodía simple en un piano de juguete o lograra encestar una pelota en un aro de escritorio, siguiendo los movimientos del usuario en tiempo real.

También posibilitó manipular objetos digitales en una pantalla, como agrandar o achicar imágenes al juntar o separar los dedos.

El futuro en la muñeca

El equipo del MIT planea miniaturizar aún más el dispositivo y recopilar datos de usuarios con diversas características para entrenar robots humanoides en tareas de alta precisión (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo del MIT planea reducir aún más el tamaño de la pulsera y recopilar datos de muchas más personas, con manos de diferentes formas, tamaños y características.

Con esa información, los ingenieros esperan entrenar robots humanoides para realizar tareas de alta precisión, como cirugías, manejo de herramientas en videojuegos o simuladores y hasta actividades delicadas en la vida diaria.

El desarrollo podría utilizarse en medicina y otras áreas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El proyecto contó con la colaboración de investigadores del MIT y de la Universidad de Southern California.

El financiamiento provino de agencias científicas de Estados Unidos y Singapur, como la Fundación Nacional de Ciencia, los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y la Fundación Nacional de Investigación de Singapur.

Xuanhe Zhao afirmó que estas pulseras de ultrasonido podrían transformar la forma en que las personas interactúan con robots y experimentan la realidad virtual, al ofrecer controles más intuitivos y precisos para todos.

Así, la tecnología se vuelve más accesible y cercana y abre nuevas posibilidades en la robótica, la medicina, la educación y el entretenimiento digital.