Los estudios científicos recientes demuestran que los beneficios de tener perro van mucho más allá de la actividad física diaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

La creciente cantidad de investigaciones científicas ha evidenciado que los beneficios de tener perro abarcan mucho más que el mero hecho de salir a caminar. Según The Times, convivir con un can aporta ventajas específicas para el corazón, el estado de ánimo y las relaciones sociales, con resultados comprobados en Canadá, Reino Unido, Italia y Japón.

1. Peso y actividad física en propietarios de perros

Uno de los efectos directos de tener un perro es la mayor actividad física cotidiana. Un estudio de la Universidad de Catania observó que los propietarios de perros pesan, en promedio, alrededor de un kilo menos que quienes no tienen can.

Además, un seguimiento británico durante un año mostró que quienes viven con un perro caminan unos 2.760 pasos adicionales cada día. También dedican casi 22 minutos más a la actividad física diaria, una diferencia relevante para acercarse a lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

2. Perros y salud cardiovascular

Un estudio liderado por Andrea Maugeri resalta el impacto positivo de tener perros en la salud cardíaca de sus propietarios (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vínculo entre perros y salud cardíaca ha sido ampliamente estudiado. Un análisis coordinado por Andrea Maugeri, citado en The Times, concluyó que los dueños presentan las mejores cifras en reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular respecto a quienes tienen otras mascotas o ninguna.

Los parámetros evaluados incluyeron la masa corporal, la dieta, el ejercicio y el control de factores como la presión arterial, el colesterol y la glucosa.

3. Influencia en la salud digestiva y la microbiota

La convivencia con perros se asocia a una mayor diversidad de microbiota intestinal beneficiosa, especialmente en hombres mayores. En Italia, investigadores hallaron que estas personas presentan mayor abundancia de bacterias como la Actinobacteria y la Bifidobacteriaceae.

Según el profesor Tim Spector, citado por The Times, los perros y sus dueños comparten microorganismos ambientales que favorecen el equilibrio digestivo.

4. Refuerzo del sistema inmunológico

El contacto físico regular con perros puede fortalecer la defensa inmunológica contra infecciones respiratorias y digestivas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El contacto físico con perros tiene efectos medibles sobre la inmunidad. Un estudio de la Wilkes University de Pennsylvania demostró que acariciar a un perro eleva los niveles de inmunoglobulina A, anticuerpo que es defensa inicial ante infecciones respiratorias y digestivas.

La inmunóloga Jenna Macciochi, de la Universidad de Sussex, explicó que los perros actúan como “embajadores microbianos”, facilitando la entrada de microorganismos del exterior que estimulan el sistema inmunológico.

5. Estímulo cerebral por la interacción con el perro

Interactuar con un perro impacta sobre la actividad cerebral. Un estudio de 2024 reveló que jugar con un can promueve la relajación mental, y cepillarlo o acariciarlo incrementa la atención y la concentración.

Los investigadores citados por The Times concluyeron que estas actividades pueden generar mayor estabilidad emocional y creatividad mediante la activación de áreas cerebrales asociadas al bienestar.

6. Impulso a la vida social y reducción de la inflamación

La socialización facilitada por los perros puede ampliar la red social de sus propietarios, mejorando la calidad de vida diaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

El rol socializador cuenta con respaldo científico. Un informe citado en The Times señaló que los propietarios de perros tienen un 60% más de probabilidades de conocer nuevos vecinos en comparación con personas sin mascotas.

Reportes de la Organización Mundial de la Salud y de la Universidad de Cornell destacan que ampliar la red social favorece la salud integral y puede retrasar el envejecimiento al reducir procesos inflamatorios crónicos.

7. Constancia en la actividad física bajo todo clima

Propietarios de perros mantienen el hábito de caminar sin importar las condiciones climáticas. Investigadores de la Universidad de East Anglia y de la Universidad de Cambridge comprobaron que estas personas son más activas incluso durante los días fríos, lluviosos o de poca luz, respecto a quienes no tienen perro ni en días cálidos.

El profesor Andy Jones explicó a The Times que la motivación proviene de responder a las necesidades del animal, lo que fomenta la perseverancia en la actividad física.

8. Prevención del asma infantil

Un estudio canadiense confirma que convivir con perros desde la infancia reduce el riesgo de asma en niños pequeños (Imagen Ilustrativa Infobae)

La convivencia con perros desde etapas tempranas protege frente al asma en niños. Científicos de Canadá observaron que bebés que crecen expuestos a alérgenos caninos presentan un 45% menos riesgo de desarrollar asma infantil antes de los cinco años, además de mejor función pulmonar respecto a quienes no conviven con canes.

Este efecto no se detecta con gatos ni otras mascotas, lo que sugiere un mecanismo inmunológico específico relacionado con proteínas presentes en la piel y la saliva de los perros.

9. Protección contra eczema en niños

Los niños que conviven con perros antes de los 12 años desarrollan menos casos de eccema infantil, según una revisión académica recogida en The Times. Una investigación sobre 270.000 personas demostró que la presencia de canes protege especialmente a quienes tienen predisposición genética a este problema cutáneo.

La exposición a otras mascotas no ofreció la misma protección, de acuerdo con los resultados publicados en revistas europeas especializadas.

10. Beneficios en la salud mental

Investigaciones recientes destacan la relación positiva entre perros y bienestar mental en humanos según expertos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vínculo entre perros y bienestar mental ha sido tema de análisis reciente. Estudios liderados por Takefumi Kikusui en Azabu University, citados en The Times, indicaron que convivir con canes favorece la presencia de bacterias intestinales asociadas con mejor ánimo y mayor empatía.

Estas bacterias ayudan a producir ácidos grasos de cadena corta, compuestos con efectos positivos sobre la regulación emocional y la reducción de conductas agresivas.

11. Rol terapéutico de los perros en crisis y duelo

Los perros también actúan como apoyo psicológico durante situaciones estresantes o dolorosas. Sophie Kirkwood-Horne, gerente de servicios de duelo, destacó en The Times que acariciar un perro facilita la calma en el sistema nervioso y ayuda a manejar el estrés.

Incluso la experiencia de pérdida de una mascota puede dotar a niños y jóvenes de recursos para afrontar futuras adversidades. Esta vivencia contribuye a la resiliencia emocional y a la capacidad de recuperación ante futuras dificultades.