Beber café en ayunas eleva los niveles de glucosa matutinos, según expertos en nutrición y diabetes tipo 2 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pequeños descuidos en los hábitos matutinos pueden alterar el azúcar en sangre y dificultar su control diario, advierten expertos en nutrición consultados por Health. Los especialistas identifican seis errores frecuentes al despertar y ofrecen soluciones prácticas para mantener la glucosa estable durante el día.

El nivel de glucosa en sangre aumenta de forma natural por las mañanas debido a cambios hormonales, como el ascenso del cortisol, que activa al organismo al despertar. Sin embargo, hábitos inadecuados en la rutina matutina pueden intensificar este fenómeno. Laura Isaacson, directora sénior de dietética clínica, explica a Health que los niveles de glucosa son especialmente sensibles a primera hora.

Seis errores matutinos que alteran la glucosa en sangre

Las bebidas azucaradas por la mañana causan subidas rápidas de glucosa y deben reemplazarse por opciones sin azúcar (Imagen Ilustrativa Infobae)

  1. Beber café antes de ingerir alimentos: puede incrementar el pico matutino de glucosa, ya que la cafeína estimula la liberación de glucosa almacenada en el hígado. Este consejo es especialmente relevante para quienes presentan resistencia a la insulina o diabetes tipo 2 su glucosa permanece elevada por más tiempo.
  2. Desayunar solamente carbohidratos refinados: como pan blanco o repostería, favorece subidas rápidas y bajadas repentinas de azúcar en sangre. Jessica Crandall Snyder, dietista registrada, indica a Health que esto puede traducirse en cansancio y antojos. Además, la fibra es clave para estabilizar la glucosa, por lo que se recomienda acompañar el desayuno con proteínas, grasas saludables y fibra.
  3. Saltarse el desayuno: puede llevar a un aumento de cortisol y a niveles superiores de glucosa, además de mayor posibilidad de fatiga o comer en exceso después. Isaacson advierte, según Health, que las personas con resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 o tendencia a bajones de energía deberían vigilar este aspecto. La Clínica Mayo remarca que omitir la primera comida incrementa la probabilidad de hiperglucemia matinal por la alteración del equilibrio hormonal y metabólico.
  4. Empezar el día con bebidas azucaradas: —como café saborizado o batidos de solo frutas— puede generar picos rápidos de glucosa por la falta de fibra y la rápida absorción de los líquidos. Lauren Twigge, dietista entrevistada por Health, afirma que estas bebidas elevan el azúcar en sangre de inmediato. Se aconseja optar por bebidas sin azúcar y, si es posible, adicionarlas con proteínas. El CDC advierte que el consumo de café, incluso sin azúcar, puede elevar la glucosa en personas sensibles a la cafeína.
  5. No planificar el desayuno: facilita la selección de opciones menos saludables o provoca que se omita la comida, lo que repercute negativamente en la gestión de la glucosa. Tener desayunos preparados, con prioridad en la fibra y la proteína, favorece una mejor estabilidad.
  6. El sedentarismo al despertar: mantiene altos los valores de glucosa, ya que los músculos activos aprovechan esa energía. Isaacson explica a Health que permanecer inmóvil tras levantarse impide que la glucosa sea utilizada eficientemente en las primeras horas del día.

Saltarse el desayuno incrementa el riesgo de hiperglucemia por cambios hormonales, advierte la Clínica Mayo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones para estabilizar la glucosa tras despertar

Los especialistas de Health sugieren priorizar la combinación de proteínas y fibra en el desayuno, de modo que el café se consuma después de haber ingerido alimentos sólidos. Esta estrategia ayuda a reducir el impacto de la cafeína sobre la glucosa, sobre todo en quienes presentan resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.

Para limitar los picos glucémicos, se aconseja elegir bebidas no azucaradas y agregar leche o proteína adicional cuando sea posible. Al preparar batidos, sumar yogur, semillas o proteína en polvo incrementa la fibra y prolonga la saciedad.

La planificación anticipada de desayunos —como dejar avena remojada o bocados de huevo listos la noche anterior— permite seleccionar opciones equilibradas y evita recurrir a productos ultraprocesados en la mañana.

Incorporar actividad física ligera al inicio del día mejora la gestión de glucosa en personas con resistencia a la insulina (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, incorporar actividad física ligera tras levantarse, como caminar unos minutos, favorece la utilización inmediata de la glucosa por los músculos. Esta acción ayuda a mantener los valores estables y reduce los picos inesperados.

Según la Clínica Mayo, omitir el desayuno, consumir café en ayunas o elegir bebidas azucaradas puede elevar la glucosa matinal por mecanismos hormonales y metabólicos. El CDC también advierte que incluso el café negro puede alterar los niveles en personas sensibles a la cafeína.

Ajustar pequeños hábitos al despertar puede marcar una diferencia significativa en el control glucémico y en la energía con la que se inicia la jornada, concluyen los expertos consultados por Health, la Clínica Mayo y el CDC.