El calor no solo agota: la ciencia revela cómo las altas temperaturas alteran el humor. (Imagen Ilustrativa Infobae).

El calor extremo afecta el estado de ánimo de millones de personas en todo el mundo. La relación entre las altas temperaturas y el mal humor se confirmó en un estudio internacional que analizó publicaciones en redes sociales en 157 países. Investigadores observaron que, cuando el termómetro supera los 35 °C, los mensajes negativos aumentan significativamente, sobre todo en países de renta baja. Este fenómeno adquiere relevancia en el contexto del calentamiento global y plantea desafíos para el bienestar emocional y la adaptación social.

Según un informe publicado por Euronews, estudios realizados en Massachusetts Institute of Technology (MIT), publicado en la revista One Earthen en agosto de 2025, analizaron más de 1.200 millones de publicaciones en X -antes Twitter y Weibo- durante un año. Asignaron una puntuación de sentimiento a cada mensaje y lo vincularon con las condiciones meteorológicas de casi 3.000 ubicaciones en todo el mundo. El análisis reveló que los países con menores ingresos muestran un 25% más de mensajes negativos en días de calor extremo, mientras que en los países de renta alta el aumento es del 8%.

Los investigadores consideran que las redes sociales ofrecen una ventana única a las emociones humanas y su relación con el clima.

La investigación destaca que las personas en países económicamente vulnerables son las más afectadas emocionalmente por las altas temperaturas. El impacto negativo del calor triplica el registrado en regiones más desarrolladas. Los autores del estudio subrayan la importancia de incluir la adaptación emocional en las estrategias contra el cambio climático. El malestar causado por el calor no solo se refleja en el humor, sino también en el riesgo de violencia y autolesiones.

El calor y sus efectos en el comportamiento humano

Diversos estudios históricos abordan la influencia de la temperatura en la conducta. De acuerdo a investigaciones previas, el calor aumenta la irritabilidad y la agresividad. En los años 80, un informe demostró que los conductores usaban más la bocina cuando subía la temperatura, especialmente en vehículos sin aire acondicionado.

El calor dispara el mal genio: qué dice la ciencia sobre el vínculo entre temperatura y estado de ánimo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vínculo entre el calor y el aumento de delitos violentos también quedó documentado. Un estudio realizado en Grecia reveló que más del 30% de los asesinatos registrados entre 1995 y 2004 ocurrieron en días con temperaturas superiores a 25 °C. Investigaciones históricas de los siglos XVIII y XIX demostraron que las revueltas sociales tienden a concentrarse en los meses más cálidos, independientemente del hemisferio.

Explicaciones biológicas y sociales

Expertos sugieren varias teorías para explicar la relación entre el calor y el mal humor. Los cambios en la temperatura podrían afectar los niveles de serotonina, un químico cerebral que regula las emociones. Otros investigadores asocian el calor con un aumento de la testosterona, lo que incrementa la agresividad. Sin embargo, la mayoría de los estudios establecen una correlación, no una causalidad directa, entre las altas temperaturas y los cambios de humor.

El riesgo de autolesiones y suicidio también aumenta durante los días más calurosos. Un estudio de 2018 documentó una mayor incidencia de suicidios en jornadas de temperaturas elevadas. Los investigadores consideran que el calor puede agravar trastornos emocionales preexistentes y aumentar la vulnerabilidad psicológica de la población.

El futuro emocional ante el calentamiento global

Los modelos climáticos proyectan que el aumento de las temperaturas seguirá impactando el bienestar emocional en las próximas décadas. Los científicos estiman que el estado de ánimo mundial podría descender un 2,3% hacia el año 2100 debido al calor extremo. Incluso con adaptaciones progresivas, el impacto emocional persistirá.

El lado oculto del cambio climático: cómo las temperaturas extremas afectan el bienestar emocional. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio destaca la necesidad de preparar a la sociedad para enfrentar tanto los efectos físicos como los emocionales del cambio climático. Las soluciones de infraestructura pueden mitigar el calor, pero los expertos insisten en que la adaptación emocional debe ocupar un lugar prioritario en las políticas públicas. Los grupos vulnerables, como niños y adultos mayores, requieren especial atención, ya que suelen estar subrepresentados en los análisis de redes sociales.