
La cáscara de psyllium se ha consolidado como uno de los suplementos de fibra soluble más utilizados a nivel mundial debido a sus potenciales beneficios en la salud digestiva, metabólica y cardiovascular. Según el portal especializado Medical News Today, su inclusión en la alimentación es cada vez más común, ya sea en polvo, gránulos, cápsulas o como ingrediente en cereales y productos horneados.
Procedente de las semillas de la planta Plantago ovata, cultivada principalmente en la India, la cáscara de psyllium se incorpora tanto en alimentos como en suplementos nutricionales. Esta fibra soluble es resistente a la digestión en el intestino delgado, absorbe agua y forma una sustancia viscosa que participa en procesos fisiológicos vinculados a la digestión y el metabolismo, según detalla Medical News Today.
Beneficios digestivos de la cáscara de psyllium
Uno de los usos más habituales del psyllium es como laxante formador de masa, útil para personas con tránsito intestinal lento. Su fibra incrementa el volumen y la hidratación de las heces, facilitando la evacuación y ayudando a aliviar el estreñimiento, de acuerdo con el portal especializado.
El psyllium también se emplea para tratar la diarrea, ya que contribuye a compactar las heces blandas y a enlentecer su paso por el colon. Medical News Today señala que el psyllium puede regular tanto el exceso como la falta de agua en las heces, favoreciendo un tránsito intestinal equilibrado.

Un estudio publicado por la Universidad Nicolaus Copernicus, revisó 16 ensayos clínicos y concluyó que la cáscara de psyllium es la fibra más eficaz para tratar el estreñimiento crónico, superando incluso a laxantes farmacológicos habituales como el docusato de sodio. Según esta revisión, la administración de más de 10 gramos diarios durante al menos cuatro semanas incrementó la frecuencia y el contenido de agua en las heces, normalizando su consistencia tanto en personas sanas como en pacientes con estreñimiento crónico.
Además, el psyllium demostró efectos beneficiosos en la composición de la microbiota intestinal, incrementando la presencia de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta, lo que contribuye a un entorno digestivo saludable.
El psyllium desempeña también una función como prebiótico, ya que parte de sus fibras son fermentadas por la microbiota intestinal, produciendo ácidos grasos de cadena corta como el butirato. Estos compuestos favorecen el equilibrio bacteriano, refuerzan el sistema inmunológico y contribuyen a reducir la inflamación.
Psyllium y control de azúcar en sangre

El consumo regular de cáscara de psyllium tiene un impacto positivo en los niveles de azúcar en sangre, en especial en personas con diabetes tipo 2. Según Medical News Today, en estudios donde se administraron 10 gramos de psyllium dos veces al día, se registró una disminución en la glucemia en ayunas y en los valores de hemoglobina glucosilada en personas que también presentaban estreñimiento.
Este efecto se atribuye a que la fibra soluble retrasa la absorción de glucosa, contribuyendo a una mejor respuesta glucémica después de las comidas. Así, el psyllium se perfila como un recurso valioso en el manejo dietético de la diabetes.
Las fibras solubles como el psyllium pueden unirse al colesterol durante la digestión, ayudando al organismo a eliminarlo antes de que pase al torrente sanguíneo. Según Medical News Today, esto contribuye a reducir los niveles de colesterol en sangre, un factor relevante en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

En cuanto al control del peso corporal, la cáscara de psyllium favorece la sensación de saciedad al expandirse en el estómago y retrasar el vaciamiento gástrico.
Psyllium y salud cardiovascular
Al igual que otras fibras hidrosolubles, la cáscara de psyllium puede contribuir al control de la presión arterial sistólica y los triglicéridos, reduciendo el riesgo de problemas cardíacos.
Una revisión de once ensayos clínicos, citada por Medical News Today, estableció que la suplementación con psyllium disminuyó la presión arterial sistólica en 2,04 milímetros de mercurio (mmHg), lo que respalda su recomendación dietética para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

El consumo de fibra dietética, en general, se ha asociado con menor riesgo de infarto, accidentes cerebrovasculares y otros trastornos metabólicos. Por ello, el psyllium se integra progresivamente en estrategias destinadas a la promoción de la salud cardiovascular.
Precauciones y posibles efectos secundarios
El consumo de psyllium se considera seguro para la mayoría de las personas, aunque pueden producirse efectos secundarios leves en individuos sensibles, como reacciones cutáneas o dificultades respiratorias poco frecuentes.
De acuerdo con Medical News Today, existe la posibilidad de que interfiera con la absorción de ciertos medicamentos, por lo que los especialistas aconsejan espaciar la ingesta del suplemento respecto a otros tratamientos. Seguir la orientación profesional resulta fundamental para aprovechar los beneficios de la cáscara de psyllium y minimizar riesgos.