Adolescentes sentados en sus pupitres de un aula en un colegio de EE.UU. utilizan activamente sus teléfonos celulares, reflejando la integración de la tecnología en el entorno educativo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

*Este contenido fue producido por expertos de Mayo Clinic en exclusiva para Infobae

La escuela es uno de los lugares más importantes para el aprendizaje y el desarrollo intelectual, social y emocional de los adolescentes.

Los estudiantes de secundaria pueden descubrir que sus emociones fluctúan entre la emoción y la ansiedad; de modo que al aproximarse el día, es más factible que se sientan nerviosos.

Converse con su hijo y trate de comprender qué es lo que le provoca nerviosismo respecto a la escuela. ¿Le preocupa el poder hacer amigos? ¿Le preocupa que los deberes escolares lo abrumen? ¿Hay algo nuevo que pueda estar causándole ansiedad?

Expresar el nerviosismo en palabras permite a los adolescentes comprender y manejar mejor sus emociones ante los cambios escolares (Imagen Ilustrativa Infobae)

A veces, el solo poder hablar de esos detalles y expresar el nerviosismo en palabras puede ayudar a un adolescente ansioso. Trate de ayudarlo a pensar en que las cosas pueden resultar de otra manera. En general, lo que uno se imagina tiende a ser peor de lo que realmente ocurre.

Además, le recomiendo que comparta con su hijo su propia experiencia cuando empezó la secundaria, por ejemplo, la ansiedad que sentía y cómo la superó. Esto permitirá que el joven sepa que sus sentimientos ante esta situación no son únicos, que estar nervioso no es un problema y que hay maneras de salir adelante.

Intente también facilitar la rutina de su hijo para el regreso a la escuela. Hable con la secretaría escolar acerca de sus preocupaciones y, si es posible, solicite una visita a la escuela o una reunión con los maestros antes de la orientación. Hable con su hijo acerca de los cambios en la rutina diaria, lo cual puede ser un reto para cualquiera, aún para los adultos.

Compartir experiencias personales sobre la transición escolar ayuda a normalizar los sentimientos de ansiedad en los jóvenes
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Sobre todo, recuérdele que debe ser flexible y estar abierto a la posibilidad de que sus sentimientos cambien a través del año escolar. Déjele saber que es normal no sentirse bien, porque los adolescentes todavía necesitan escucharlo de los adultos que son importantes en sus vidas.

Ocurre con frecuencia que cuando alguien está ansioso siente irritabilidad o tiene la sensación de estar perdido o estar triste, lo que puede causar problemas para dormir, tensión física y preocupación.

Considere los siguientes consejos para ayudar a manejar la salud mental de su hijo y facilitar la transición al nuevo año escolar:

  • Manténgase al tanto y ofrezca apoyo

Esté alerta a fin de reconocer cualquier preocupación continua o ansiedad y siga hablando con su hijo acerca de sus temores.

  • Sea optimista

Mantenga una actitud positiva sobre la transición y anímelo a que él también lo haga.

  • Practique técnicas de relajación y aprenda nuevas destrezas para manejar el estrés

Explore cómo la relajación, la conciencia plena y otras técnicas para el manejo del estrés, como el yoga, pueden calmar la mente. Hay muchas clases gratuitas y aplicaciones de salud mental en el internet.

  • Establezca y mantenga una rutina diaria normal

Ayude a que su hijo se levante y se acueste a la misma hora todos los días. Recuérdele que se hidrate, mantenga una alimentación saludable y se enfoque en hacer actividad física. Un cuerpo sano ayuda a mantener un estado de ánimo y una actitud saludables.

  • Encuentre apoyo en los amigos

Ayúdela a identificar algunos amigos que también estén en transición a la secundaria. Anímelos a entrar en contacto antes de que empiece la escuela para que todos sientan más confianza.

Algunas personas pueden lidiar con dificultades más graves de salud mental, por lo que si cree que su hijo necesita más recursos, le recomiendo que hable con el pediatra u otro profesional de atención médica.

*Por Dr. Craig Sawchuk, Psicología, Mayo Clinic, Rochester, Minnesota