El instrumento CACE-44, diseñado íntegramente en Argentina por expertos en educación de Mendoza y del CONICET permite una medición inédita del clima y acoso escolar. Por qué puede cambiar el paradigma del clima en las aulas en la Argentina (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para comenzar a lograr cambios y transformaciones sostenidas en el tiempo sobre el clima escolar, lo primero que hay que comprender es que el mal clima en el aula tiene un doble impacto: lo tiene en las violencias escolares que se expresan a través del bullying y el ciberbullying; y en la baja calidad y el mal desempeño de los aprendizajes. El daño es integral, de 360 grados.

Un mal clima escolar no solo afecta las relaciones entre pares —niños y adolescentes de los ciclos primario y secundario—, sino que también repercute en el rendimiento y en las capacidades del aprendizaje.

¿Cómo cambiar el paradigma del clima escolar en la Argentina?

Un grupo de cientistas sociales del CONICET Cuyo y expertos en educación en Mendoza dieron un paso sólido e inédito para comenzar a responder esta pregunta.

La investigación analizó la convivencia escolar en alumnos de 2º y 3º año del nivel secundario mendocinos a partir de una muestra representativa de 21.466 estudiantes de establecimientos estatales, privados y técnicos.

La violencia verbal surge como la manifestación más fuerte y correlacionada con el bullying sistemático entre los adolescentes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo más relevante fue el diseño de lo que se llama el instrumento para medir el clima escolar mediante la aplicación del Cuestionario de Acoso y Convivencia Escolar (CACE-44), esta herramienta vuelve única y testigo a la investigación hecha en Mendoza.

El CACE-44 es el único instrumento para medir bullying y ciberbullying, hecho en la Argentina. Todos los demás existentes son adaptaciones de cuestionarios y tests de otros países, adaptados después para Argentina.

A partir de la aplicación del CACE-44 se evaluaron distintas manifestaciones de violencia escolar: violencia física, verbal y relacional, bullying, ciberbullying, así como los roles de víctima, agresor y testigo.

Principales hallazgos del estudio del CONICET

Las agresiones en redes no quedan fuera del aula; el informe mendocino advierte sobre su impacto creciente en estudiantes
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Los resultados de la investigación evidenciaron que el bullying no constituye un fenómeno aislado, sino que se articula estructuralmente con otras formas de violencia y exclusión. En conjunto, los hallazgos aportan evidencia empírica sólida para orientar políticas públicas de prevención, intervención y promoción de una convivencia escolar democrática, segura e inclusiva en la provincia de Mendoza. Y poder hacerlo extensivo al resto de las jurisdicciones del país.

Los resultados demuestran que es un tema que exige atención, porque tiene que ver con el clima y el ambiente que se crea antes del proceso educativo, donde el docente debe enseñar y el alumno aprender.

El bullying suele ser la parte más visible, pero es un emergente de situaciones previas: conflictos, indisciplinas, violencia esporádica no tratada adecuadamente. Muchas veces, como no es bullying, no se interviene, y ahí reside el problema.

Esta realidad se replica en todas las jurisdicciones del país, por eso el estudio en Mendoza puede transformarse en una herramienta nacional.

Cómo se realizó el relevamiento sobre convivencia escolar

El protocolo escolar en Mendoza establece la corresponsabilidad familiar ante situaciones de violencia y sanciones para quienes no se involucren (Imagen Ilustrativa Infobae)

Infobae entrevistó al psicopedagogo Alejandro Castro Santander, especialista en gestión en convivencia escolar, miembro de la Alianza Antibullying Argentina, y quien participó de la investigación como experto del CONICET.

—Actualmente, la escuela refleja y concentra muchas de las violencias presentes en la sociedad, a las que se suma la amplificación que permite la tecnología a través del ciberbullying. Estas formas de acoso impactan directamente en la calidad de los aprendizajes. ¿Comparte esta visión?

Alejandro Castro Santander: Un mal clima escolar, una escuela minada por el acoso escolar, o por el ciberbullying, va a tener un impacto en los aprendizajes. Ese establecimiento no va a rendir de la misma manera que si no tuviera ese clima.

El investigador del CONICET y director del Observatorio de la Convivencia Escolar de la Universidad Católica de Cuyo, Alejandro Castro Santander

Después de la pandemia se agudizó un poco el tema de la convivencia escolar. Siempre fue importante, pero lo hemos relegado. Sin embargo, los estudios que se vienen realizando con mucha seriedad, desde los organismos internacionales que miden el tema del clima escolar en general y el clima de convivencia en particular, muestran un vínculo fuerte con la calidad educativa, ya hace más de 20 años que vienen diciendo con mucha fuerza, que hay una relación directa, y que el clima escolar de bullying boicotea el aprendizaje.

Y esto no ha formado parte de las políticas educativas, ha quedado muy alejado y con pocas respuestas.

 Tanto si supone violencia física, psicológica o ambas, el acoso escolar tiene un impacto significativo de corto, mediano y largo plazo en la vida de los niños (Europa Press)

– Este estudio hecho en Mendoza suma un dato nuevo e inédito en los estudios sobre violencia escolar en la Argentina, ustedes diseñaron una herramienta propia y local, ¿por qué es tan importante?

-Así es, en esta muestra a más de 20.000 alumnos en Mendoza -2do y 3er. año del secundario- se trabajó el tema convivencia y exclusivamente el tema bullying y ciberbullying.

Lo más importante fue el instrumento que diseñamos para medir el clima escolar mediante la aplicación del Cuestionario de Acoso y Convivencia Escolar (CACE-44); es lo que vuelve única y testigo a la investigación hecha en Mendoza.

Las autoridades educativas consideran que los datos obtenidos servirán de base para definir políticas públicas y estrategias para mejorar la convivencia escolar (Imagen Ilustrativa Infobae)

El CACE-44 es el único instrumento para el acoso escolar hecho en la Argentina. Todos los demás existentes son adaptaciones de cuestionarios y tests de otros países, adaptados de manera local. Cuando se habla con los chicos, y según los datos obtenidos en estudios realizados con Argentinos por la Educación, se observa esta tendencia.

—En la actualidad las escuelas están recargadas. ¿Qué se debe empezar a hacer desde el ámbito escolar respecto al clima del aula? ¿Ves una evolución o un estancamiento en ese sentido?

—La sociedad está muy preocupada; todos buscan culpables: en la familia, en las redes sociales. El gran desafío es cómo se gestiona dentro del ámbito educativo. Si me preguntás qué se podría hacer, por ejemplo, tener un muy buen programa nacional de clima de convivencia, porque favorece no solo el desarrollo personal y social de los estudiantes, sino que crea ese clima para que se pueda dar el hecho educativo de calidad.

El tema es también armar un proyecto provincial por jurisdicciones, como en Mendoza y otras provincias, y que eso se implemente en cada institución con un programa institucional de convivencia escolar, con gestión y presupuesto.

Si existiera un programa nacional de convivencia escolar, donde se pueda monitorear y capacitar, y no hace falta grupos de mil personas, con tener uno o dos referentes, pero que se ocupen de esto, el impacto en la calidad educativa va a mejorar, que es un objetivo muy importante cuando se analizan pruebas internacionales o nacionales.

Estamos viviendo climas que no son buenos, y los chicos lo reproducen en la escuela.

La violencia verbal como motor del conflicto escolar

El protocolo mendocino establece que las familias deben involucrarse activamente frente al acoso, promoviendo una corresponsabilidad compartida junto a las instituciones educativas para fomentar entornos seguros (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el estudio realizado en Mendoza con el CONICET, el motor de la violencia que aparece con mayor fuerza es la violencia verbal.

Existe una correlación altísima, del 0,9, entre violencia verbal y bullying sistemático. El ciberbullying está ligado a la violencia verbal; la relación fue casi 1, funcionando casi exclusivamente como una agresión mediada por la tecnología.

Otro aspecto relevante es el rol del testigo. El que observa y no siempre participa del acto de violencia. Este rol es fundamental, lo que en la literatura se conoce como bystander o espectador; por cada víctima o agresor hay múltiples testigos.

Qué interesante e importante es el rol del testigo, muchas veces silencioso, casi agazapado pero necesario. Porque si ese testigo rompiera esa inercia del silencio, y levantara la voz; probablemente muchas situaciones de violencia escolar no escalarían

—El testigo cambia la ecuación de la violencia. Los testigos son también víctimas, porque se sienten cobardes por no haber podido colaborar, ayudar; pero porque no tienen herramientas tampoco. Entonces, ahí están todos los desafíos.

En la observación que uno hace, el “mejor” perfil lo tiene el agresor. La víctima siempre es el que está en el perfil más bajo. Nadie quiere ser víctima. Por eso ahí aparece un problema añadido.

Hay chicos que para salir del círculo de la victimización buscan a otro más débil. Entonces es muy difícil romper el círculo de la violencia.

Según el estudio, el bullying no es un fenómeno aislado sino que se articula con conflictos, indisciplina y exclusión, requiriendo políticas públicas integrales para abordar la convivencia escolar (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los expertos detrás de la investigación

El relevamiento sobre convivencia escolar fue impulsado por la Subsecretaría de Educación y la Dirección de Acompañamiento Escolar (DAE) de Mendoza, con el objetivo de obtener un diagnóstico preciso y basado en evidencia sobre el clima en las escuelas.

En febrero, el informe fue presentado a la subsecretaria Carina Ferrari, la directora de la DAE Carina Gannam, la directora de Educación Secundaria Cecilia Páez, el titular de Educación Técnica y Trabajo Claudio Dagne, la directora de Educación Privada Florencia Espresatti y el director de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos Érico Arias, junto a los investigadores del CONICET Roxana Marsollier, Cristián Expósito y Alejandro Castro Santander.

Ferrari subrayó que el estudio provee datos clave sobre convivencia y percepción institucional, y servirá de base para definir políticas y brindar reportes personalizados a cada escuela. Gannam destacó que los resultados permitirán comparar las percepciones de docentes y estudiantes sobre la violencia escolar, y orientar estrategias específicas para el ciclo lectivo 2026.

Los números del estudio del CONICET Cuyo

El análisis sociodemográfico se inscribe en el marco del estudio Diagnóstico y Fortalecimiento de la Convivencia Escolar: Estrategias frente al Acoso y Ciberacoso desde una Perspectiva Cognitivo–Valorativa incluyó 21.466 estudiantes.

Distribución de género: Femenino: 11.266 (52,5%) Masculino: 9.894 (46,1%) Otro: 307 (1,4%)

La mayoría de la muestra se identifica con el género femenino, seguida por la masculina.

En esta investigación, el grupo de 15 años concentra la mayor cantidad de participantes, seguido por los de 14 y 16 años. Los de 13 y 17 años son minoritarios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Distribución por edad: 13 años: 146 (0,68%) 14 años: 6.205 (28,90%) 15 años: 9.891 (46,08%) 16 años: 4.417 (20,58%) 17 años: 808 (3,76%)

Participación por departamento de residencia La distribución territorial muestra una mayor concentración de participantes en los departamentos que forman el Gran Mendoza: Guaymallén lidera con 15,18% (3.258 estudiantes), seguido por Maipú (9,95%), Las Heras (8,59%), Godoy Cruz (8,11%), Luján de Cuyo (8,20%) y Capital (6,97%).

Fuera del área metropolitana, San Rafael representa el segundo departamento en peso, aportando un 11,15% de la muestra. Otros departamentos como San Martín (6,62%) suman su aporte, mientras que La Paz (0,77%), Santa Rosa (0,92%) y la categoría “Otra provincia” (0,54%) reflejan la menor participación.

La robustez y amplitud territorial de los datos permite abordar con rigor las distintas dinámicas de acoso y convivencia en la provincia.