
Controlar la presión arterial es clave para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular y enfermedades cardíacas. Según especialistas de la Cleveland Clinic, la incorporación de ciertos alimentos puede favorecer el manejo de la hipertensión, incluso en personas que ya reciben medicación. No obstante, cualquier cambio en la dieta debe consultarse previamente con un profesional de la salud.
Expertos de la Cleveland Clinic explican que nutrientes como los antioxidantes, la vitamina C, la vitamina E, el potasio, el selenio, la arginina y el calcio son esenciales para la protección celular y el buen funcionamiento del sistema circulatorio.
“Alimentos ricos en vitamina C protegen frente al estrés oxidativo. Los que contienen vitamina E actúan como antioxidantes. El potasio y la arginina favorecen la relajación de los vasos sanguíneos y la eliminación de sodio. El selenio combate el daño celular y el calcio ayuda a regular el tono vascular”, explicó la dietista Julia Zumpano.
La combinación de estos alimentos en una dieta equilibrada contribuye de manera significativa al cuidado del sistema cardiovascular y al control de la hipertensión.

Alimentos fundamentales para la presión arterial
Las frutas y verduras ocupan un lugar destacado en las recomendaciones para el control de la presión arterial por su aporte de vitaminas, minerales y fibra, elementos que benefician el sistema cardiovascular y contribuyen a la regulación de los niveles tensionales. Estos alimentos combinan vitaminas antioxidantes y minerales esenciales, como el potasio, que ayuda a contrarrestar los efectos del sodio en el organismo.
La Cleveland Clinic también enfatiza el valor de las proteínas magras en la dieta, como el pollo y los pescados grasos, reconocidos por sus ácidos grasos omega-3 y sus efectos positivos sobre la salud del corazón. Estos nutrientes contribuyen a reducir la inflamación y a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos.
En el grupo de los cereales integrales, productos como el arroz integral, la avena y la quinoa aportan energía sostenida, regulan el metabolismo y son aliados para el control del peso, un factor clave en la prevención y el manejo de la hipertensión.
Las legumbres también tienen un rol importante gracias a su contenido de fibra y proteínas vegetales, que ayudan a mantener el colesterol en niveles saludables y favorecen la saciedad. Por último, los lácteos bajos en grasa constituyen una fuente relevante de calcio, mineral esencial para el funcionamiento vascular y la adecuada regulación de la presión arterial.

Incluir estos grupos de alimentos en la dieta diaria es una estrategia eficaz para proteger el sistema cardiovascular y favorecer el control de la hipertensión.
Los 20 alimentos recomendados para la presión arterial
- Aguacate
- Plátano
- Remolacha
- Brócoli
- Patata
- Espinaca
- Batata
- Tomate
- Pollo magro
- Caballa
- Salmón
- Trucha
- Arroz integral
- Avena
- Quinoa
- Garbanzo
- Queso bajo en grasa
- Requesón
- Leche descremada
- Yogur bajo en grasa
Claves para un estilo de vida cardiosaludable

Incorporar estos productos, junto con la práctica de hábitos saludables, puede favorecer el control de la hipertensión y proteger la salud cardiovascular. Elegir alimentos frescos y naturales, realizar actividad física y mantener un estilo de vida equilibrado representa la mejor estrategia para cuidar el corazón y prevenir complicaciones asociadas a la presión arterial elevada.
Además, reducir el consumo de sal, evitar alimentos ultraprocesados y limitar la ingesta de grasas saturadas y azúcares añadidos son medidas que complementan los beneficios de una alimentación saludable. La actividad física regular, como caminar, nadar o practicar algún deporte, contribuye a mantener un peso corporal adecuado y mejora la circulación sanguínea, factores directamente relacionados con un menor riesgo de hipertensión.
Al mismo tiempo, gestionar el estrés, dormir bien y realizar controles médicos periódicos son hábitos que ayudan a detectar cualquier alteración a tiempo y a adoptar medidas preventivas.
El manejo integral de la presión arterial exige constancia y compromiso con la salud. Una alimentación variada y equilibrada, sumada a un estilo de vida activo y consciente, permite disfrutar de una mejor calidad de vida y reduce considerablemente la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares graves en el futuro. Mantener estos hábitos en el día a día es una inversión para el bienestar y la longevidad.