Científicos publicaron un libro sobre el “Valle Gondwana”, que es como una guía para descubrir paisajes, fósiles y volcanes que cuentan la historia profunda de la Patagonia argentina (Ignacio Escapa)

Gondwana fue un supercontinente que unió a Sudamérica, África, Antártida, Australia e India durante más de 200 millones de años.

Hace unos 180 millones de años, Gondwana empezó a fragmentarse y dio origen a los continentes actuales. En la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, el Valle Gondwana guarda registros fieles de ese proceso.

Científicos del Conicet y del Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Chubut publicaron un libro y un mapa que explican cómo recorrer ocho escenarios donde las rocas y fósiles muestran la historia de la región. La iniciativa fue gestionada por la Secretaría de Ciencia y Tecnologia de Chubut y el Consejo Federal de Inversiones (CFI).

Gondwana fue un supercontinente cuya fragmentación quedó registrada en las rocas y fósiles del Valle Gondwana, en Chubut (Universidad de Southampton)

“Proponemos una manera diferente de recorrer la Patagonia: no solo como una sucesión de paisajes sino como un territorio que se puede leer. Porque en el libro se dan coordenadas específicas de lugares para parar y conectar con el paisaje y su origen remoto”, dijo a Infobae el biólogo Ignacio Escapa, investigador del Conicet y el MEF y uno de los coautores del libro.

“Se busca que el conocimiento científico se transfiera y sume una narrativa a la ruta para desarrollar el turismo científico. Cada parada pasa a ser una ventana al pasado profundo del planeta”, resaltó Escapa.

Los otros autores del libro fueron José Luis Carballido, Marcelo Krause, Juan Ignacio Pollio, Pablo Puerta y Federico Abbondio.

La propuesta invita a recorrer ocho zonas conectadas por una misma historia que sigue el valle del río Chubut en toda su extensión (más de 600 kilómetros), desde el Atlántico hacia la cordillera andina.

Allí rocas, fósiles y antiguos volcanes conservan la memoria de Gondwana y de los grandes cambios que dieron forma a los continentes actuales. Aquí van los ocho escenarios que se pueden contemplar con la travesía:

Mar fósil en el origen

El fósil de Dolichocebus gaimanensis reveló que hace millones de años existieron monos en el actual territorio de Chubut (MACN)

El Valle Inferior del río Chubut tiene rocas de la Formación Gaiman y Puerto Madryn, con edades entre 23 y 5 millones de años.

En este tramo, el mar cubría la región. Se hallaron fósiles de ballenas, tiburones megalodón, moluscos, pingüinos gigantes y monos fósiles.

“La presencia de restos del primate Dolichocebus gaimanensis muestra que, al menos en una parte de ese período, existían selvas húmedas en lo que ahora es monte y estepa», afirmó el biólogo Escapa.

El Museo MEF en Trelew expone estos restos y el Parque Paleontológico Bryn Gwyn, a 8 kilómetros de Gaiman, permite recorrer estratos marinos y continentales de hasta 40 millones de años.

Rocas lacustres y volcánicas del Jurásico afloran cerca de Cerro Cóndor, donde el río Chubut recorta paisajes que guardan huellas de antiguos lagos y erupciones. (Ignacio Escapa)

Bosques bajo cenizas

En Las Chapas predominan rocas volcánicas del Jurásico, con cerca de 180 millones de años. El Bosque Petrificado Florentino Ameghino conserva troncos fósiles de árboles que coexistieron con dinosaurios.

El dique Florentino Ameghino ofrece paisajes de meseta, paseos, pesca y avistaje de aves. Los volcanes dejaron su marca en la tierra y modelaron el ambiente.

Gigantes en los cañadones

Los restos del dinosaurio Patagotitan mayorum se hallaron en la región de La Flecha, al sur del Chubut/Archivo

Las Plumas y Los Altares presentan cañadones y paredes de roca cretácica, de unos 100 millones de años. Aquí se hallaron huesos de Patagotitan mayorum, uno de los dinosaurios herbívoros más grandes, junto a diques volcánicos y sedimentos antiguos.

Los visitantes pueden observar estratos de colores y paisajes que muestran la erosión y el paso del tiempo.

Tortugas y nidos en la estepa

Tyrannotitan chubutensis fue uno de los dinosaurios carnívoros más grandes que habitó en el actual territorio de Chubut. Vivió hace unos 110 millones de años (MEF)

Paso de Indios y Paso Berwyn conserva rocas del Cretácico, con 115 millones de años. En esta zona se encontraron nidos de dinosaurios, tortugas fósiles como Chubutemys y huesos del carnívoro Tyrannotitan chubutensis.

El pueblo de Paso de Indios es el centro de la zona y allí se localiza el “pueblo de las tortugas”, un sitio clave para la paleontología local.

Ecos del Jurásico

Patagosaurus fariasi fue un gran dinosaurio saurópodo herbívoro. Sus restos se encontraron en la zona de Cerro Cóndor, Chubut/Archivo

Cerro Cóndor es un parque jurásico natural, con cañadones y bosques fósiles de hasta 177 millones de años. Aparecen restos de dinosaurios como Patagosaurus fariasi, carnívoros como Condorraptor currumili y pequeños mamíferos.

El Cañadón Bagual y el Cañadón Lahuincó concentran hallazgos en paisajes de lava y rocas de colores.

Huellas de un continente unido

El libro y el mapa desarrollados por el Conicet y el Museo MEF guían a los visitantes a través de ocho escenarios paleontológicos en la Patagonia (Archivo /Imagen Ilustrativa Infobae)

La Región del Gorro Frigio alberga fósiles de dinosaurios y plantas del Jurásico Superior.

En Las Leoneras, la flora fósil de 190 millones de años es igual a la hallada en la Antártida, prueba de que ambos territorios compartían especies cuando formaban parte de Gondwana.

La Sierra de Taquetrén conserva helechos, coníferas y plantas fósiles que hablan de un clima y una vegetación conectados.

El libro “Valle Gondwana” destaca al Cañadón Carbón, sobre la Ruta Nacional 25, como sitio clave para observar las huellas de un antiguo evento volcánico en la región (Ignacio Escapa)

Extinción y renacimiento

Paso del Sapo es la séptima zona, donde las rocas relatan la última gran extinción, hace 66 millones de años.

La Formación Paso del Sapo y la ignimbrita “Piel de Tigre” (una roca volcánica formada por flujos de ceniza y fragmentos incandescentes) guardan evidencia de erupciones volcánicas y del final de los dinosaurios.

Hay viñedos, camping junto al río, pesca y el sitio de Lefipán, donde se observa el límite entre dos eras.

La Ruta Nacional 25, entre Los Altares y Las Plumas, atraviesa impresionantes paredones de rocas cretácicas formadas hace 100 millones de años/Ignacio Escapa

Volcanes y piedra eterna

En Piedra Parada y Gualjaina, un volcán colosal activo hace 50 millones de años da forma al paisaje. El Cañadón de la Buitrera y la Piedra Parada, son ideales para senderismo, escalada y fotografía.

El entorno revela cenizas, fósiles y restos de un lago tropical. “En la localidad Laguna del Hunco, se preservó todo lo que caía en el lago, incluyendo una gran diversidad de plantas», acotó Escapa.

Cada rincón del Valle Gondwana revela un capítulo oculto de la historia del planeta. “Lejos de ser una obra cerrada, esta aventura continúa en expansión: actualmente se trabaja en una nueva edición que incorporará un capítulo inédito en las inmediaciones de Esquel”, adelantó Escapa.

El nuevo tramo del libro se hace con la colaboración de integrantes del Grupo de Investigaciones Geológicas de Esquel (GIGE).

“Se narrarán los últimos 20.000 años de historia -destacó-. Se revelarán las huellas que la última Era del Hielo dejó impresas para siempre en el paisaje”.