La ciática se presenta como un dolor intenso que recorre desde la región lumbar hasta la parte posterior de las piernas según expertos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ciática, o llamada también coloquialmente como el ciático, es una afección que puede limitar significativamente la movilidad y afectar la vida cotidiana de quienes la padecen. Se caracteriza por un dolor intenso que se extiende desde la región lumbar hasta la parte posterior de las piernas, según Mayo Clinic y Sport Life. Ambas fuentes coinciden en que existen medidas prácticas y validadas clínicamente para aliviar el dolor y atenuar sus efectos diarios.

El dolor ciático puede manifestarse como una molestia leve o presentarse en forma de sensaciones agudas y, en ocasiones, similares a descargas eléctricas. Mayo Clinic explica que este dolor sigue el trayecto del nervio ciático, desde la parte baja de la espalda hasta los glúteos y la zona posterior de los muslos y las pantorrillas.

Pueden aparecer síntomas asociados como pérdida de sensibilidad, hormigueo o debilidad muscular en la pierna o el pie afectados. Especialistas citados por Sport Life destacan que la ciática puede obstaculizar la capacidad para caminar, estar de pie o levantar objetos.

Causas y factores de riesgo

Las causas más frecuentes de la ciática incluyen una hernia de disco o un espolón óseo que presiona las raíces nerviosas en la columna lumbar, según Mayo Clinic. Por su parte, desde Sport Life añaden que otras posibles causas son la fractura pélvica, la estenosis raquídea o realizar un esfuerzo físico excesivo.

La compresión de las raíces nerviosas provoca la mayoría de los casos de ciática, según expertos en salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

En casos menos habituales, un tumor puede comprimir el nervio ciático y provocar molestias similares. Entre los factores de riesgo destacan la edad (más común en adultos de 20 a 50 años), la obesidad, profesiones que implican levantar cargas o pasar mucho tiempo sentados, y la diabetes, de acuerdo con Mayo Clinic.

Como alivio inicial, ambas fuentes recomiendan el reposo controlado durante los primeros días. Sport Life aconseja evitar el esfuerzo físico y permanecer acostado para no agravar los síntomas. También se sugiere la aplicación de calor local, como una bolsa de agua caliente, que puede reducir momentáneamente la incomodidad.

Sin embargo, es importante no prolongar el reposo en exceso. Mayo Clinic advierte que mantener una actividad física moderada y progresiva ayuda a recuperar la movilidad y promueve la recuperación.

Tratamiento y prevención

El tratamiento depende de las necesidades de cada persona. Los especialistas señalan que consultar a un fisioterapeuta permite obtener un diagnóstico personalizado y acceder a terapias como la terapia manual o la electroterapia. A medida que disminuye el dolor, se recomienda retomar caminatas cortas y ejercicios suaves de fortalecimiento, principalmente de piernas e isquiotibiales, siempre bajo supervisión profesional. Mantener la espalda libre de peso es fundamental para evitar recaídas, según expertos citadospor Sport Life.

Retomar caminatas cortas y ejercicios suaves resulta beneficioso una vez que el dolor empieza a disminuir (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consultar con un profesional de atención médica es necesario si las molestias duran más de una semana, empeoran o aparecen síntomas de alarma, según Mayo Clinic. Entre los signos que requieren atención médica urgente están la pérdida brusca de sensibilidad o debilidad muscular en la pierna, o dificultades para controlar los intestinos o la vejiga. Estos indicios pueden significar un daño nervioso grave.

Para la prevención y el cuidado a largo plazo, tanto Mayo Clinic como Sport Life subrayan la importancia de fortalecer los músculos del torso, mantener una postura adecuada al sentarse y emplear técnicas seguras al levantar cargas. La actividad física regular, optar por sillas con buen soporte lumbar, variar de posición con frecuencia y solicitar ayuda al mover objetos pesados ayudan a reducir el riesgo de recaída de la ciática.

Adoptar técnicas seguras para levantar objetos y variar la posición con frecuencia previenen recaídas de la ciática (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque evitar la ciática por completo no siempre es posible y la afección puede reaparecer, incorporar hábitos activos, fortalecer el torso y cuidar la postura son medidas cotidianas que contribuyen a proteger la columna y minimizar el impacto de este trastorno.