Una mano robótica que se “sale” del brazo, se arrastra sola y recoge objetos parece sacada de una película, pero ya existe.

El resultado principal de una investigación realizada por científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en los Estados Unidos y del Instituto Federal Suizo de Tecnología (EPFL), en Lausana, Suiza, es un diseño que permite a la mano robótica moverse sin ayuda y tomar varios objetos fuera del alcance habitual.

Esta innovación promete transformar la manipulación de objetos en fábricas, servicios y misiones de exploración.

La mano robótica desmontable del MIT y EPFL logra moverse sola y recoge objetos fuera del alcance habitual. Marcará un hito en la robótica industrial/ Xiao Gao

El avance abre la puerta a tareas que antes resultaban imposibles para los robots, como recoger cosas en rincones inaccesibles o manipular varios objetos seguidos.

Según los científicos que la desarrollan, “la mano puede recuperar hasta tres objetos de forma secuencial y volver a acoplarse mientras mantiene un agarre seguro sobre los objetos”. Se publicó en la revista Nature Communications.

Robots con manos que se animan a más

Las manos robóticas suelen imitar la forma humana, pero comparten limitaciones como el alcance restringido y la dificultad para tomar objetos desde ambos lados./Archivo REUTERS/Guglielmo Mangiapane

Los investigadores habían notado que la mayoría de las manos robóticas imitan a la humana, pero heredan defectos: la asimetría limita el agarre y obliga a usar los dedos de un solo lado.

Esta limitación complica tomar varios objetos a la vez o moverse en espacios reducidos, porque el brazo tampoco ayuda mucho: el alcance está “estrictamente limitado por el rango del brazo”.

El equipo también explicó que la falta de reversibilidad implica que, para un segundo agarre, la mano y el brazo tienen que reorientarse por completo.

Esto vuelve lento y poco eficiente cualquier intento de manipular objetos en distintas posiciones o direcciones.

El objetivo del estudio fue crear una mano robótica con estructura simétrica y capacidad de desplazarse por sí misma para superar las limitaciones de diseño de las manos tradicionales. Archivo Jimena Del Piccolo

El objetivo fue claro: inventar una mano robótica que no dependa de la anatomía humana.

El desafío consistió en lograr un diseño simétrico y desmontable que hiciera posible tomar objetos desde cualquier lado y operar en áreas donde un brazo normal no funciona.

Cómo crearon la mano que se arrastra sola

La nueva mano robótica del estudio está fabricada con materiales ligeros y componentes electrónicos avanzados. (Archivo /Imagen Ilustrativa Infobae)

El grupo de investigadores diseñó dos modelos de mano robótica, uno con cinco dedos y otro con seis.

Ambas versiones cuentan con una palma de 16 centímetros de diámetro y una estructura completamente simétrica. Así, cualquier par de dedos puede realizar el mismo tipo de agarre, sin importar el lado.

La mano puede separarse de la base del brazo y desplazarse por superficies para buscar objetos.

Esta función la distingue de cualquier otra innovación previa y permite acceder a rincones donde un robot fijo no llega.

El diseño permite tareas como recuperar objetos fuera del alcance normal y manipular varios objetos.

Las nuevas manos robóticas podrían emplearse en rescates durante catástrofes y derrumbes para acceder y recuperar objetos en espacios difíciles. (Imagen ilustrativa Infobae)

Durante los experimentos, la mano recogió hasta tres objetos de manera consecutiva y logró volver a acoplarse al brazo sin soltar ninguno.

Se pusieron a prueba objetos cotidianos como tubos de cartón, pelotas de goma, marcadores y latas metálicas. “La mano puede sostener de forma segura varios tipos de objetos cotidianos”, confirmaron los científicos.

El dispositivo replicó 33 tipos diferentes de agarre humano y soportó objetos de hasta 2 kilogramos. Esta versatilidad marca una diferencia frente a los modelos previos, que solo podían manejar un rango muy limitado de formas y pesos.

La mano humana tiene una estructura asimétrica que limita su capacidad de agarre y alcance en ciertas tareas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo comprobó que la arquitectura simétrica ayuda a superar los límites de las manos robóticas tradicionales y de la mano humana.

Ahora, la manipulación de objetos en lugares estrechos o de difícil acceso resulta mucho más simple para los robots.

Limitaciones y próximos pasos

La nueva mano robótica aún debe probarse con objetos de distintos tamaños, pesos y en escenarios reales. (Archivo Imagen Ilustrativa Infobae)

El diseño todavía enfrenta retos: es necesario probar la mano con objetos más grandes, pesados o de formas inusuales.

El dispositivo debe adaptarse a las necesidades de industrias variadas para demostrar su utilidad fuera del laboratorio.

“La investigación futura puede explorar aplicaciones potenciales para esta tecnología, como acceder y realizar tareas en espacios confinados”, adelantaron los investigadores.

El equipo sugiere que el próximo paso será llevar la mano robótica a tareas reales donde los robots tradicionales no pueden operar.

Concluyeron que la mano robótica desmontable y simétrica representa un cambio de paradigma para la robótica moderna.

El avance amplía las posibilidades de intervención en industria, servicios y exploración, y abre una nueva etapa para la interacción entre robots y el entorno.