Las uvas aportan antioxidantes, fibra, vitaminas del grupo B, potasio y vitamina K, esenciales para la salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las uvas representan una de las frutas más consumidas a nivel mundial y destacan por su aporte de antioxidantes, fibra, vitaminas y minerales esenciales. Aunque su sabor dulce las hace populares, su contenido de azúcares y calorías puede ser elevado si se consumen en exceso.

Una porción habitual, definida por la dietista registrada Dawn Menning como una taza o cerca de 22 uvas, proporciona 104 calorías, casi 1 gramo de proteína, 27 gramos de carbohidratos, 1,4 gramos de fibra y 23 gramos de azúcares.

Este perfil nutricional convierte a las uvas en una fuente de compuestos saludables, pero con bajo contenido proteico y ausencia de grasas. Menning explica a Prevention que, debido a estas características, las uvas pueden no generar sensación de saciedad prolongada cuando se consumen solas.

El Foro de Alimentos de Estados Unidos destaca que las uvas contienen polifenoles, compuestos bioactivos que contribuyen a la protección celular y al mantenimiento de la salud cardiovascular. Según este organismo, las uvas aportan fitonutrientes clave y pueden formar parte de un patrón de alimentación saludable, siempre que se controle la cantidad y se incluyan dentro de una dieta variada.

Beneficios y propiedades antioxidantes

El principal valor de las uvas se encuentra en su concentración de antioxidantes y micronutrientes. Catherine Perez, especialista en nutrición, señala que estas frutas aportan vitaminas del grupo B, potasio y vitamina K, además de una notable cantidad de antioxidantes.

El consumo frecuente de uvas favorece la digestión, la regulación de la presión arterial y el fortalecimiento del sistema inmunológico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estos componentes contribuyen al cuidado del sistema cardiovascular, ayudan a reducir los niveles de colesterol y presión arterial, y protegen las células frente al daño oxidativo.

Menning añade que la fibra, el agua y los minerales presentes en las uvas favorecen la digestión, mejoran el tránsito intestinal, ayudan a regular la coagulación sanguínea y fortalecen el sistema inmunológico.

Las propiedades antioxidantes de las uvas han sido objeto de numerosos estudios. La presencia de antocianinas y resveratrol, compuestos resaltados por Perez, se relaciona con un menor riesgo de enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer.

Menning indica que estos antioxidantes ejercen efectos antiinflamatorios y pueden favorecer la función cerebral y el fortalecimiento de las defensas inmunitarias. Además, el resveratrol ha sido vinculado a la protección de la salud vascular y a la prevención del envejecimiento celular.

Riesgos y precauciones en el consumo

Junto a sus beneficios, los especialistas advierten sobre ciertos riesgos asociados al consumo excesivo de uvas. Menning destaca ante Prevention que el elevado contenido de azúcares y calorías puede contribuir al aumento de peso si no se controla la cantidad ingerida.

Las personas con diabetes o resistencia a la insulina deben prestar especial atención, ya que varias porciones diarias pueden provocar picos de glucosa en sangre. Además, el consumo en exceso puede derivar en molestias digestivas, como hinchazón o malestar estomacal.

Las personas con diabetes o enfermedades metabólicas deben controlar la cantidad de uvas para evitar picos de glucosa y exceso calórico (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Foro de Alimentos de Estados Unidos subraya la importancia de adaptar el consumo de frutas a las necesidades y condiciones particulares de cada persona, especialmente en casos de diabetes, obesidad o enfermedades metabólicas.

Diferencias entre tipos de uva

El interés por las diferencias entre variedades de uva es frecuente entre los consumidores. Brian Contreras, exchef y director de experiencias culinarias, afirma que tanto las uvas verdes, como las rojas, presentan perfiles nutricionales similares. Sin embargo, las uvas rojas suelen contener más azúcar cuando alcanzan la madurez completa.

Todas las variedades aportan antioxidantes relevantes y pueden incluirse en una dieta equilibrada, según Contreras en declaraciones a Prevention. Más allá del color, la elección puede depender del gusto personal o de la disponibilidad estacional.

Las uvas verdes y las uvas rojas comparten perfiles nutricionales muy similares, según expertos en nutrición (Freepik)

Para mantener la calidad de las uvas, la profesora Alison Cayne recomienda seleccionar racimos con uvas firmes y sin arrugas, lo que garantiza sabor y textura óptimos. Prefiere las variedades orgánicas, ya que las convencionales pueden contener residuos de pesticidas.

Una vez en casa, Cayne sugiere refrigerarlas en un recipiente ventilado durante un máximo de dos semanas para mantener su frescura y evitar la proliferación de hongos. Es recomendable lavar las uvas solo antes de consumirlas para evitar la humedad excesiva en la refrigeración.

Recomendaciones de consumo

La forma en que se incorporan las uvas a la dieta influye en el aprovechamiento de sus beneficios. Menning subraya la importancia de la moderación y aconseja preferir la fruta entera frente al jugo, ya que así se aprovecha la fibra y el conjunto de nutrientes naturales.

El consumo de uvas dentro de un esquema alimentario equilibrado permite obtener sus beneficios sin incrementar innecesariamente la ingesta calórica ni los niveles de azúcar en sangre, según detalla Prevention. Pueden disfrutarse solas, en ensaladas, combinadas con yogur natural o como parte de un desayuno saludable.

Para mantener su frescura, las uvas deben almacenarse refrigeradas y lavarse solo antes de consumir; las variedades orgánicas se prefieren por menor uso de pesticidas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La incorporación de uvas a la alimentación diaria resulta adecuada siempre que se haga con sensatez y en el marco de una dieta variada y balanceada. Así, esta fruta puede aportar sabor, nutrientes y compuestos antioxidantes de interés para la salud.