El ejercicio físico regular reduce la frecuencia y la intensidad de las migrañas, según estudios citados por The Conversation y Harvard Health Publishing (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las migrañas afectan a millones de personas y figuran entre las principales causas de trastornos a nivel mundial. En este contexto, el ejercicio físico aparece como una alternativa eficaz y accesible para reducir los episodios y mejorar la calidad de vida, según expertos y la evidencia revisada por The Conversation y Harvard Health Publishing.

Quienes padecen migraña no solo experimentan dolor intenso, sino también dificultades para realizar actividades cotidianas, lo que afecta su bienestar funcional y emocional. Esta situación motiva la búsqueda de estrategias complementarias a la medicación, tanto por parte de los pacientes como de los especialistas.

The Conversation y Harvard Health Publishing han examinado estudios que muestran que el ejercicio físico, tanto en modalidad aeróbica como de fuerza, puede contribuir a disminuir la frecuencia y la intensidad de los ataques. Se consolida así como un tratamiento no farmacológico que recibe respaldo creciente en el ámbito médico.

Beneficios del ejercicio aeróbico

El ejercicio aeróbico, como correr, nadar, caminar a paso rápido o andar en bicicleta, cuenta con amplia evidencia sobre su utilidad para el manejo de la migraña. El ejercicio aeróbico regular puede reducir tanto el número de ataques como su intensidad, con efectos comparables a algunos tratamientos farmacológicos de uso común, señaló el análisis publicado por The Conversation.

anto el ejercicio aeróbico como el de fuerza se consolidan como tratamientos no farmacológicos eficaces contra la migraña y sus síntomas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Harvard Health Publishing coincide en que la actividad aeróbica regular contribuye a la prevención y el control de las migrañas, además de aportar beneficios generales para la salud cardiovascular.

Estos beneficios obedecen a una acción combinada sobre el sistema cardiovascular, la regulación de la inflamación, la liberación de endorfinas y la reducción del estrés. Además, la práctica regular de ejercicio físico favorece el sueño y el estado de ánimo, dos factores clave en quienes presentan esta condición.

La accesibilidad resulta otro aspecto relevante, pues es posible adaptar la intensidad y el tipo de actividad física al nivel de cada persona. Ejercicios como caminar a buen ritmo mantienen beneficios si se realizan de forma sostenida.

Entrenamiento de fuerza y su impacto

El entrenamiento de fuerza ha despertado interés debido a sus resultados prometedores en el control de la migraña. El entrenamiento de fuerza ha comenzado a mostrar resultados incluso más prometedores que los del ejercicio aeróbico en algunos estudios, afirmó la profesora de la Facultad de Ciencias de la Salud del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle, Miriam Garrigós en The Conversation.

Por su parte, Harvard Health Publishing señala que fortalecer los músculos del cuello y la espalda puede ayudar a reducir la frecuencia y la intensidad de los ataques.

El entrenamiento de fuerza muscular en cuello y espalda contribuye a disminuir el dolor y la aparición de ataques de migraña (Imagen Ilustrativa Infobae)

Actividades como levantar pesas o emplear resistencias ayudan a disminuir la tensión cervical, mejorar la postura y corregir desequilibrios musculares, factores que influyen en la aparición y gravedad de los episodios. Este tipo de ejercicio fortalece la musculatura, favorece la salud general y permite cumplir con las tareas diarias sin agravar los síntomas.

Recomendaciones para comenzar

Al iniciar una rutina, la progresión gradual y la constancia son fundamentales. Los expertos aconsejan priorizar la regularidad sobre la intensidad y adaptar la actividad al nivel y los síntomas individuales. Se recomienda aumentar la práctica de forma paulatina, elegir ejercicios sostenibles y evitar sobrecargas, especialmente durante episodios de migraña.

Otras sugerencias clave incluyen mantener una buena hidratación y evitar ambientes calurosos. Escoger actividades agradables y adecuadas a cada persona facilita la motivación y reduce el riesgo de desencadenar una crisis.

Mantener una buena hidratación y evitar lugares calurosos ayuda a prevenir crisis de migraña asociadas al ejercicio físico

El ejercicio físico, ya sea aeróbico, de fuerza o combinado, se consolida como una herramienta segura y accesible para quienes buscan mejorar el control de la migraña. Aunque la comunidad científica subraya la necesidad de más investigaciones comparativas y en distintos grupos etarios, la orientación actual de fuentes como The Conversation y Harvard Health Publishing respalda integrar la actividad física como elemento central del tratamiento integral.

Para quienes sufren migrañas frecuentes, sumar movimiento a la rutina diaria representa una posibilidad concreta de mejoría sostenible.