El sarpullido por calor, conocido como miliaria o sudamina, afecta principalmente a bebés, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas durante los días de altas temperaturas (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), rige en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) una alerta amarilla por calor y hoy se esperan máximas que cercanas a los 35 °C.

Los días de altas temperaturas aumentan el riesgo de sarpullido por calor, una reacción cutánea que afecta especialmente a bebés, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Este tipo de sarpullido, denominado médicamente miliaria o sudamina, ocurre por la obstrucción de los conductos sudoríparos.

El sarpullido por calor aparece cuando los conductos que llevan el sudor hacia la superficie de la piel se obstruyen, lo que hace que la transpiración quede atrapada bajo la piel y genere inflamación e irritación”, explicó a Infobae el doctor Ariel Sehtman, dermatólogo del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Como resultado, se forman pequeñas vesículas transparentes, similares a gotas de agua, que suelen romperse con facilidad y se acompañan de enrojecimiento y picazón de intensidad variable. En algunos casos, puede haber sensación de ardor, dolor o quemazón.

El sarpullido por calor, conocido como miliaria o sudamina, afecta principalmente a bebés, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas durante los días de altas temperaturas (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La incomodidad puede intensificarse cuando la persona continúa transpirando, lo que perpetúa la irritación de la piel”, señaló Sehtman.

La miliaria afecta más a bebés, aunque también puede presentarse en niños y adultos, en especial en personas hospitalizadas o con movilidad reducida. En adultos y niños, las lesiones suelen localizarse en pliegues como axilas, ingles, codos y muslos. En los bebés, aparecen frecuentemente en el cuello, los hombros y el pecho.

Entre los factores que favorecen este sarpullido se encuentran el calor excesivo, la humedad ambiental, la sudoración abundante, la ropa ajustada y la actividad física intensa. También puede aparecer en personas con fiebre prolongada o en recién nacidos, debido a la inmadurez de los conductos sudoríparos.

Las condiciones meteorológicas actuales refuerzan la necesidad de extremar precauciones, especialmente con temperaturas superiores a los 30 °C y bajo alerta por calor, según el SMN.

El sarpullido por calor puede complicarse con infecciones y agotamiento por calor debido a la disminución de sudoración en las zonas afectadas de la piel ( Grosby)

Existen distintas formas clínicas de miliaria según la profundidad de la obstrucción:

  • Miliaria cristalina. Es la forma más superficial, con vesículas sin enrojecimiento, frecuente en recién nacidos y adultos.
  • Miliaria rubra. La más común, presenta enrojecimiento, pápulas y picazón intensa, y puede complicarse con infecciones.
  • Miliaria profunda. Menos frecuente, se manifiesta con lesiones firmes y profundas, asociada a episodios repetidos y mayor riesgo de alteraciones en la sudoración.

El principal riesgo del sarpullido por calor es el agotamiento por calor debido a la disminución o ausencia de sudoración en las zonas afectadas.

“En algunos cuadros, la obstrucción puede provocar una disminución o ausencia de sudoración en las zonas afectadas, lo que interfiere con la regulación de la temperatura corporal y aumenta el riesgo de agotamiento por calor”, advirtió Sehtman. Las infecciones secundarias y las complicaciones graves requieren atención médica inmediata, remarcó.

Las principales áreas del cuerpo afectadas por la miliaria son los pliegues como axilas, ingles y muslos en adultos, y el cuello, hombros y pecho en los bebés (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo prevenir el sarpullido por calor

Para prevenir la miliaria, los especialistas recomiendan permanecer en ambientes frescos, bien ventilados o con aire acondicionado, utilizar ropa holgada de algodón, evitar prendas ajustadas y mantener la piel seca.

Es fundamental no aplicar productos grasos y solo usar lociones calmantes si la picazón persiste.

“El tratamiento se basa fundamentalmente en reducir la temperatura corporal y mantener la piel seca”, subrayó Sehtman.

La consulta médica es necesaria si el sarpullido no mejora con estas medidas, o si aparecen fiebre, dolor, hinchazón, pus u otros síntomas de infección. En personas con enfermedades crónicas, adultos mayores y bebés, una evaluación médica oportuna ayuda a evitar complicaciones, según el Hospital de Clínicas.

La mayoría de los casos tiene muy buen pronóstico y se resuelve al limitar la exposición al calor y la humedad, pero en personas predispuestas los episodios pueden repetirse durante el verano, por lo que la prevención y el cuidado de la piel son esenciales.