
Las celebraciones de Año Nuevo suelen dejar secuelas en el cuerpo. Muchas personas experimentan inflamación, retención de líquidos y malestar digestivo.
Y si bien la mayoría recurre en estas fechas a dietas detox o rutinas de ejercicio extenuante para “depurar” el cuerpo, los especialistas coinciden en que el organismo puede recuperarse sin recurrir a medidas extremas.
Sin embargo, existen ciertas estrategias que pueden facilitar el regreso a los hábitos saludables.
Dejar la culpa de lado y evitar medidas drásticas

La profesora de Educación Física Claudia Lescano, es licenciada en Alto Rendimiento Deportivo y especialista en Medicina del Ejercicio y Salud y consultada por Infobae recomendó no cargar con la sensación de culpa tras los excesos de las Fiestas. “No ‘arruinaste’ nada en una semana; el cuerpo tiene memoria. Mi consejo es no intentar compensar”, explicó.
Para ella, es un error hacer ayunos extremos o entrenamientos excesivos para contrarrestar los excesos: “Muchas cometen el error de hacer ayunos extremos o entrenar tres horas seguidas el primer día”.
Por su parte, la médica especialista en endocrinología, directora de posgrados en obesidad de la Universidad Favaloro y coordinadora del grupo de trabajo de Obesidad de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) Ana Cappelletti (MN 76523) sostuvo que “los hábitos saludables se construyen con el tiempo” y que es esperable que, hacia fin de año, estos hábitos se relajen. En su mirada, aceptar este proceso con naturalidad ayuda a retomar la rutina sin frustraciones ni autoexigencias desmedidas.
Hidratación y descanso como aliados de la recuperación

Uno de los puntos destacados por los especialistas es la importancia de una correcta hidratación. Lescano enfatizó que “el agua es la mejor aliada: tras los brindis y las comidas pesadas, la hidratación suele estar por el piso”. Y recomendó priorizar tomar 2 o 3 litros de agua para que los músculos vuelvan a funcionar al 100%”.
En línea con esto, según dijo a Fox News la dietista Erin Palinski-Wade, de Nueva Jersey, beber entre 1,9 y 2,8 litros de agua al día ayuda a eliminar el exceso de sodio, azúcar y toxinas.
El descanso también cumple un rol fundamental. Dormir al menos siete horas continuas mejora la recuperación digestiva y hormonal, mientras que la falta de sueño puede alterar la sensación de hambre y afectar la calidad de las decisiones alimentarias.
Alimentación: un regreso a lo simple y saludable

Para retomar la rutina, según Cappelletti, “es clave recrear un ambiente saludable en casa”. Y tras aconsejar “reorganizar la alacena y la heladera, y priorizar la compra de alimentos frescos, frutas y verduras de estación”, la nutricionista instó a “elegir mejor lo que queda disponible y freezar los excedentes de las fiestas para otra ocasión compartida facilita volver a elecciones más conscientes”.
En la misma línea, Lescano recurrió a la famosa “regla del 80/20″ para evitar caer en la búsqueda de la perfección absoluta. “Si el 80% de tus comidas son saludables y entrenás con constancia, ese 20% de festejos no va a cambiar tu composición corporal a largo plazo”, precisó la especialista.
Tanto ella como Cappelletti coincidieron en que no es necesario buscar dietas complicadas ni productos detox tras las fiestas. “No se trata de ‘empezar la dieta’, se trata de volver a elegirte”, resumió Lescano.
La planificación también es clave. Cappelletti sugirió pensar comidas simples, rápidas y saludables, y armar un menú semanal para evitar decisiones impulsivas. Además, destacó la importancia de incluir fibra, presente en legumbres, cereales integrales, semillas, verduras de hoja verde y frutas con piel, para mejorar el tránsito intestinal y reducir la inflamación.
Organización y ambiente saludable para evitar recaídas

Ambas especialistas destacaron la importancia de la organización. “Dedicar un ratito a organizar las comidas de la semana es clave. Si hay en casa comida saludable a mano, es mucho más difícil caer en las sobras de la mesa navideña”, sostuvo Lescano. En tanto Cappelletti aconsejó priorizar un ambiente que facilite la elección de opciones nutritivas.
Limitar el consumo de sal, azúcares añadidos y alcohol ayuda a evitar la retención de líquidos y los síntomas inflamatorios.
Además, incluir alimentos fermentados como yogur, kéfir o chucrut proporciona probióticos que fortalecen el microbioma intestinal y contribuye al bienestar digestivo.
Cómo retomar el ejercicio sin excesos

Si se dejó de lado el entrenamiento durante las semanas de festejos, la vuelta a la actividad física debe ser progresiva y realista. “Empezá con movimientos que ya conozcas y que te hagan sentir fuerte. Si te sentís pesada/o, empezá con una intensidad moderada. El objetivo de la primera semana es recuperar el hábito, no romper un récord”, puntualizó Lescano. Y resaltó la importancia de mantener la masa muscular, ya que “el músculo es salud metabólica. El ejercicio de fuerza ayuda a procesar mejor los excesos de las fiestas y protege tus huesos”.
Cappelletti también sugirió retomar el movimiento de manera paulatina: “No se trata de ‘compensar’ ni de exigirse de más. Retomar la actividad física habitual o incorporar caminatas diarias es suficiente para volver a conectar con el cuerpo y el bienestar”.
Realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado, como caminar o realizar estiramientos, favorece la recuperación metabólica y digestiva.
El valor del seguimiento profesional

Para quienes estaban en seguimiento médico o nutricional, este momento resulta oportuno para retomar las consultas, ajustar pautas y plantear objetivos para el nuevo año.
“Sostener hábitos saludables no implica empezar de cero, sino retomar lo aprendido. Hacerlo de manera gradual, con constancia y escuchando al propio cuerpo permite que ese cuidado sea posible y duradero en el tiempo”, concluyó Cappelletti.