
En un momento en que el estrés y la ansiedad forman parte de la vida diaria, encontrar espacios para el bienestar mental es más necesario que nunca. Las exigencias laborales, las responsabilidades familiares y el ritmo acelerado pueden dejar poco margen para el autocuidado. Sin embargo, incorporar pequeños pasatiempos a la rutina puede marcar una gran diferencia.
Especialistas en salud mental consultados por Good Housekeeping han identificado seis pasatiempos sencillos y respaldados por la ciencia que ayudan a reducir el estrés, mejorar el ánimo y fortalecer la salud emocional. Desde la cocina hasta la jardinería, estas propuestas ofrecen alternativas concretas para quienes buscan una vida más equilibrada y satisfactoria.
1. Preparar alimentos saludables
Cocinar va mucho más allá de una necesidad cotidiana: es una oportunidad para relajarse, experimentar y conectar con uno mismo o con otros. Latechia Hester, consejera profesional clínica en BetterHelp, explicó que la cocina ayuda a generar buen ánimo y otorga un propósito diario. “La preparación de alimentos tiene beneficios sociales y emocionales, así como la posibilidad de aprender más sobre nutrición”, afirmó Hester a Good Housekeeping.

Probar nuevas recetas, compartir una comida en familia o simplemente disfrutar del proceso puede convertirse en una fuente constante de satisfacción. Un estudio demostró que las personas que cocinan en casa al menos cinco veces por semana reportan mayores niveles de bienestar psicológico y una mejor percepción de salud general.
2. Actividades artísticas y creatividad
Dedicar tiempo al arte, ya sea pintura, dibujo o manualidades, tiene un impacto positivo en el bienestar emocional. Diversos estudios citados por el medio señalan que quienes practican alguna actividad artística al menos dos horas por semana experimentan una mejora significativa en su estado de ánimo.
Nicholette Leanza, psicoterapeuta de la John Carroll University, explicó a Good Housekeeping: “Las actividades creativas pueden funcionar como una distracción positiva ante el estrés”. El arte ofrece un espacio para la expresión personal y la exploración de emociones de manera saludable. Según un estudio publicado en Springer Nature, participar en actividades artísticas durante solo 45 minutos reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, en adultos de todas las edades.
3. Meditación y atención plena
La meditación y el ejercicio de la atención plena se destacan como estrategias efectivas para disminuir el estrés y cuidar la salud mental. Latechia Hester, consejera profesional clínica de la University of North Carolina, señaló que estas prácticas “Estimulan los sentidos y contribuyen de manera significativa a la calidad de vida”.

Las investigaciones muestran que la meditación ayuda a reducir el estrés, mejora el estado de ánimo, aumenta la autocompasión y fortalece la concentración. Reservar unos minutos al día para meditar puede transformar la manera en que se afrontan las dificultades cotidianas.
4. Escritura reflexiva o diario personal
Llevar un diario personal o practicar la escritura reflexiva ayuda a liberar emociones y gestionar situaciones complejas. Lesley Broff, terapeuta acreditada de la New York University, citada por Good Housekeeping, afirmó: “Escribir sobre las propias emociones ayuda a reducir el estrés y gestionar experiencias difíciles”.
Investigadores de la Universidad de Texas publicaron que dedicar solo 15 minutos diarios a la escritura expresiva mejora la resiliencia emocional y fortalece la capacidad de afrontamiento ante situaciones adversas.
5. Actividad física
El movimiento sigue siendo fundamental para la salud integral. Latechia Hester, de la University of North Carolina, señaló que el ejercicio libera endorfinas, consideradas los analgésicos naturales del cuerpo, lo que ayuda a gestionar el estrés y la ansiedad.

Ya sean caminatas, yoga o senderismo, cualquier forma de actividad física contribuye a fortalecer tanto el bienestar físico como el emocional, además de favorecer la conexión con el entorno. Un estudio realizado por la Universidad de Harvard reveló que practicar ejercicio aeróbico moderado durante al menos 150 minutos semanales reduce el riesgo de depresión en un 25%.
6. Jardinería y contacto con la naturaleza
El cultivo de plantas y la jardinería aportan beneficios comprobados para quienes buscan mejorar su estado de ánimo. Lesley Broff, de la New York University, explicó que pasar tiempo al aire libre y exponerse a la luz solar aumenta la serotonina, lo que favorece el ánimo.
Además, la jardinería estimula la actividad del nervio vago y favorece la regulación emocional. Cuidar plantas y observar su crecimiento puede ser una fuente constante de satisfacción y calma. Un estudio concluyó que las personas que dedican al menos dos horas semanales a la jardinería reportan niveles significativamente menores de estrés y mayor satisfacción vital en comparación con quienes no tienen contacto con la naturaleza.

Los expertos de Good Housekeepingsugieren empezar con sesiones breves, de quince a veinte minutos, y programarlas como un momento de autocuidado para evitar distracciones. Recomiendan priorizar la flexibilidad y el disfrute, adaptando cada pasatiempo a las propias necesidades para lograr mayor bienestar.