
Una nueva ofensiva de Ucrania contra varias infraestructuras petroleras en el sur de Rusia provocaron este viernes un incendio en una refinería de la región de Krasnodar, según informaron las autoridades rusas, que reportaron la destrucción de 376 drones ucranianos.
“Como resultado de la caída de escombros de drones, se declaró un incendio en la refinería de Ilya”, comunicó el cuartel general regional en la plataforma Telegram. Las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas.
En la región de Rostov, el gobernador Yuri Sliusar indicó que dos instalaciones de almacenamiento de hidrocarburos en Azov también resultaron incendiadas tras los ataques. Estos incidentes se producen en un contexto de dificultades de suministro de combustible, especialmente en la península de Crimea.
El Ministerio de Defensa ruso precisó que, entre la noche del jueves y la mañana del viernes, las fuerzas rusas destruyeron 376 drones ucranianos, según indicó en la mensajería.
Por su parte, Rusia lanzó un ataque con drones sobre la ciudad de Valky, en el distrito de Bogodukhiv, región de Kharkiv. Según informó el jefe de la administración regional, Oleg Sinegubov, en redes sociales, una mujer de 50 años murió en el ataque. Además, otra mujer de 23 años resultó herida y fue hospitalizada, mientras que un hombre de 27 años y un joven de 18 años presentaron una reacción de estrés agudo. A raíz del bombardeo, se produjo un incendio que dañó cinco viviendas particulares y dos dependencias anexas.
La Fuerza Aérea de las Fuerzas Armadas de Ucrania, comunicó vía Telegram que los rusos atacaron con 137 drones de ataque Shahed, de los cuales fueron neutralizados 114.
Desde el inicio de la invasión rusa, la ONU verificó la muerte de al menos 16.402 civiles en Ucrania, entre ellos 802 niños. Además, se registraron 48.428 heridos, incluidos 2.948 menores de edad. El organismo internacional advirtió que estas cifras corresponden solo a casos confirmados de manera independiente y que el número real de víctimas probablemente sea mucho mayor, debido a las dificultades para acceder a numerosas zonas afectadas por los combates.
Al menos 265 civiles murieron y 1.816 personas resultaron heridas en Ucrania durante junio, como consecuencia de los ataques lanzados por Rusia, según informó este jueves Naciones Unidas. Se trata del mayor número combinado de víctimas civiles registrado en un solo mes desde las primeras etapas de la invasión a gran escala iniciada por Moscú en febrero de 2022.
La advertencia fue presentada ante el Consejo de Seguridad por la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, quien indicó que los datos recopilados por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) reflejan un aumento sostenido del impacto de la guerra sobre la población civil. Aunque el balance definitivo de junio se publicará a finales de julio, la funcionaria señaló que las cifras preliminares ya superan las registradas en mayo, que hasta ahora era el mes con más víctimas civiles desde abril de 2022.
“Esta preocupante tendencia aparentemente continúa en julio”, afirmó DiCarlo al referirse a las recientes oleadas de bombardeos rusos sobre Kiev y otras ciudades ucranianas. La representante de Naciones Unidas explicó que, solo durante la última semana, Rusia realizó tres ataques aéreos de gran escala contra diversos centros urbanos, muchos de ellos densamente poblados, lo que incrementó el número de muertos y heridos entre la población civil.
DiCarlo recordó que el derecho internacional humanitario prohíbe los ataques dirigidos contra civiles y bienes de carácter civil. “Cualquier ataque contra civiles e infraestructura civil, dondequiera que ocurra, constituye una clara violación del derecho internacional humanitario y debe cesar de inmediato”, advirtió ante el Consejo de Seguridad.
(Con información de AFP)













