El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este lunes una compensación económica a Irán por miles de personas muertas en distintos conflictos vinculados al régimen a lo largo de los últimos 50 años, en una respuesta directa al reclamo de indemnización que Teherán viene planteando como condición para reabrir el estrecho de Ormuz.
“Veo que representantes de la República Islámica de Irán están pidiendo una compensación por el daño sufrido durante el conflicto militar de los últimos cinco meses (que comenzó porque NO TENDRÁN UN ARMA NUCLEAR), a pesar de que esto nunca fue mencionado en ninguna de nuestras negociaciones o reuniones”, escribió Trump en Truth Social. “Pero es una idea interesante, porque ahora yo también estoy exigiendo una compensación a Irán, por toda la gente que han matado y herido gravemente con sus bombas al costado del camino y sus numerosos conflictos, por los cuales son famosos, liderados inicialmente por el general Soleimani”, agregó.

En su publicación, el mandatario incluyó a las familias de las víctimas del ataque al USS Cole y a “miles de otros muertos en combate” entre los reclamos que planea presentar.
También pidió compensación para “las familias de los cientos de miles de manifestantes inocentes que Irán ha matado en los últimos 50 años”, y sumó a esa cuenta a los 52.000 muertos que, según su publicación, dejaron los últimos cinco meses de guerra. “Instruí a mis representantes para que incorporen esto firmemente en todas las futuras negociaciones”, cerró el posteo.
Una contrademanda en medio de la negociación por Ormuz
La publicación llega en un momento sensible de las negociaciones sobre el estrecho de Ormuz, clave para la economía mundial y bloqueado por Irán desde el inicio de la guerra. Teherán reclama a Washington el fin de la agresión contra Irán y sus aliados, el cese del bloqueo de sus puertos, el levantamiento de las sanciones, la liberación de sus activos congelados y una “indemnización íntegra” por los daños de la guerra.
Los Guardianes de la Revolución ratificaron el domingo que el estrecho permanecerá cerrado “hasta que el enemigo acepte todas nuestras condiciones”, y lo describieron como “un verdadero escenario de guerra”.
Trump ya había restado importancia a esas exigencias en una entrevista con Axios, en la que aseguró que Estados Unidos “se lo está tomando con calma” y que solo está “negociando a medias” con Teherán, al que describió atravesando una inflación descontrolada y sin fondos para pagarle a sus propias tropas.
Khamenei nombra a sus primeros jefes militares
La contrademanda de Trump se conoce el mismo día en que el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, realizó sus primeros nombramientos militares de peso desde que asumió el cargo tras la muerte de su padre en los ataques de Estados Unidos e Israel. Según un comunicado publicado en su sitio web, Khamenei designó al general de división Ali Abdollahi como jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, y confirmó al general de brigada Ahmad Vahidi como comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, con rango de general de división.
Abdollahi, quien antes encabezaba el Khatam al-Anbiya, el comando militar central que coordina las operaciones conjuntas entre las distintas fuerzas iraníes, formuló en las últimas semanas advertencias de tono beligerante hacia los vecinos regionales. A principios de este mes había señalado que “cualquier país que sirva de escudo defensivo para la criminal y agresiva América será envuelto por las llamas de la guerra”.
Los nombramientos representan la primera intervención directa de Khamenei sobre la conducción militar del país desde que se convirtió en líder supremo, en un contexto en el que todavía no apareció en público y persisten las dudas sobre su estado de salud tras el ataque que mató a su padre y antecesor el 28 de febrero.














