
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala presentó un modelo de atención integral e incluyente basado en redes con el que busca reorganizar el sistema público de salud, cerrar brechas territoriales y orientar la infraestructura y el personal hacia una red planificada que responda al aumento de enfermedades crónicas, la saturación de servicios y la necesidad de que las próximas autoridades reciban una ruta ya definida.
La cartera de Salud sostuvo que el diagnóstico nacional ya identificó una brecha de 803 nuevos servicios de salud. Esa cifra incluye 571 puestos de salud, 111 centros de salud, 20 centros de atención permanente, 62 centros de atención con especialidades y 14 CAIMI con especialidades.
El ministro Joaquín Barnoya afirmó que el sistema arrastra “enormes deficiencias” y que su recuperación no puede hacerse de forma improvisada ni en poco tiempo. También señaló que Guatemala tiene cada vez más población y que las enfermedades aparecen a edades más tempranas, con mayor peso de la diabetes, los infartos, los derrames cerebrales, la enfermedad renal y el cáncer.
Barnoya explicó que, aunque persisten tasas de desnutrición crónica y aguda que calificó de vergonzosas, el perfil epidemiológico cambió y aumentaron las enfermedades crónicas. Según expuso, esa transición presiona todavía más a una red de servicios que ya funciona con fragmentación.

El ministerio ordenó el sistema por sectores, territorios y redes de atención
El director de la Dirección de Planificación y Desarrollo Institucional, Carlos Santa Cruz, dijo que el nuevo esquema quedó establecido en el Acuerdo Ministerial 251-2025, que define el modelo de atención y la forma de organización de los servicios.
Añadió que la normativa de categorización se apoya además en el Acuerdo Ministerial 250-2025, que fija qué cartera de servicios debe tener cada tipo de establecimiento.
Santa Cruz describió el modelo como una estrategia para organizar el sistema de salud en todo el país y garantizar el derecho a la salud del individuo, la familia y la comunidad. Indicó que el enfoque incorpora familia, comunidad, trabajo, medio ambiente y diversidad de saberes de los pueblos en 25 idiomas.
La reorganización parte de una unidad mínima de planificación llamada sector. Cada sector debe tener una sede identificada como puesto de salud y, en áreas rurales, se proyecta para unas dos mil 500 personas.
Por encima de ese nivel aparecen las redes locales, cuya sede es un centro de salud para atender entre 20 mil y 30 mil habitantes, con posibilidad de contar con un centro de atención permanente disponible las 24 horas. Después se ubican las redes distritales y las redes interdistritales, concebidas para acercar especialidades básicas desconcentradas.
Entre esas especialidades, Santa Cruz mencionó medicina interna, ginecobstetricia, pediatría, traumatología o cirugía general, según la ubicación de cada hospital. La red se completa con hospitales departamentales, regionales y de referencia nacional.
El plan fija tiempos máximos de traslado y prioriza nuevas obras
El ministerio indicó que el ordenamiento territorial trabajado entre 2024 y 2025 buscó definir qué servicio corresponde a cada población y reducir los tiempos de desplazamiento. La meta es que desde la comunidad más lejana hasta un puesto de salud no transcurra más de una hora a pie, y que del puesto de salud al centro de salud o centro de atención permanente no se supere una hora en vehículo.
La proyección de redes integradas, concluida en 2025, permitió levantar un diagnóstico de 4,374 establecimientos de salud y atención primaria, además de 49 hospitales. A partir de ese análisis, la cartera definió dónde faltan servicios y qué poblaciones siguen sin cobertura.
Santa Cruz informó que el plan de inversión de infraestructura física para fortalecer la atención primaria quedó finalizado en julio. La priorización se apoya en seis indicadores trazadores: pobreza, brecha, desnutrición, mortalidad, morbilidad y otras variables para decidir en qué zonas empezar.
Salud reportó 236 intervenciones en infraestructura y más de tres mil contrataciones
Como avance de ejecución entre 2024 y 2025, la cartera reportó 236 infraestructuras intervenidas entre ampliaciones, construcciones, mejoramientos y remozamientos. Esas obras se financiaron con recursos del ministerio y con fondos de consejos departamentales de desarrollo a través del sistema SIPROCODE.
La inversión financiera acumulada alcanzó 369 millones de quetzales y, de acuerdo con la presentación oficial, benefició de forma directa a 1.474.000 personas, sin contar a la población beneficiaria indirecta.
En personal, el ministerio informó que pasó de 12.184 trabajadores en 2024 a 12.734 en 2025, y que en lo transcurrido de 2026 suma 12.416. Santa Cruz agregó que, entre las 29 direcciones departamentales y los 49 hospitales, el sistema incorporó a más de tres mil personas nuevas para sostener la atención integral e incluyente basada en redes.













