
El sector empresarial de El Salvador cerró el primer trimestre de 2026 con una percepción de equilibrio marcada por el aumento de los costos y una demanda interna debilitada, según el Informe de la Dinámica Empresarial publicado por el Instituto de Investigaciones Económicas (INVE) de la Universidad de El Salvador. El estudio revela que el Índice de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en 0.4899, un valor neutral con ligera tendencia al pesimismo.
De acuerdo con el informe del INVE, el ICE refleja la percepción general de las empresas sobre el desempeño económico reciente y sus expectativas para el trimestre siguiente. El resultado surge de la combinación del Índice de Situación Actual (ISA), que alcanzó 0.4266, y el Índice de Expectativas Empresariales (IEE), que se situó en 0.5532. Las empresas evaluaron su situación reciente como menos favorable que sus proyecciones para el futuro cercano.
El principal factor que condicionó la actividad económica fue el precio de los insumos, mencionado por el 49.2% de las empresas, seguido de la alta competencia (41.7%) y el costo de la mano de obra (25.8%). El acceso al financiamiento y su costo también representaron desafíos para una cuarta parte de los encuestados.

Presión de costos y comportamiento de las ventas
Uno de los indicadores más afectados fue el de costos, que registró 0.2804, un valor negativo. Las empresas enfrentaron incrementos tanto en el trimestre finalizado como en las expectativas para el siguiente. El informe del INVE detalla que ningún segmento empresarial escapó a esta presión: la pequeña empresa percibió el deterioro más intenso (0.1389), mientras que la microempresa (0.3125) y la gran empresa (0.25) también reportaron valores negativos.
En contraste, el Índice de Ventas se ubicó en 0.5869, resultado de una situación reciente levemente negativa (0.4797) combinada con una expectativa de mejora para el trimestre siguiente (0.6940). Las pequeñas empresas expresaron el mayor optimismo sobre ventas (0.7361), seguidas por las grandes (0.625) y las microempresas (0.5556).
Inversión y empleo por tamaño de empresa
Respecto a la inversión, el índice alcanzó 0.4657, con una brecha por tamaño de empresa. Más del 61% de las empresas no realizó inversiones en activos de largo plazo durante el trimestre, mientras que el 54.2% no planea hacerlo próximamente. Solo las pequeñas y grandes empresas reportaron una disposición elevada para invertir (0.8333), frente a la microempresa (0.375). El sector primario registró el mayor índice de inversión (0.90).

El empleo mostró señales mixtas. El índice general fue de 0.4929, con una leve disminución en el personal durante el trimestre finalizado, pero con planes de contratación para el siguiente. Las grandes empresas (0.8333) y las pequeñas (0.6667) se mostraron proclives a incrementar su plantilla, mientras que las microempresas (0.4444) reportaron reducción o mantenimiento de personal.
Factores externos y demanda interna
El contexto económico del período estuvo marcado por factores externos como la ruptura del diálogo entre Estados Unidos e Irán, el encarecimiento del petróleo y la volatilidad financiera internacional, que presionaron los costos de producción y logística. El informe del INVE señala que la demanda interna se debilitó por la inflación y la contracción del consumo, mientras que el crédito interno creció principalmente en los segmentos de consumo y comercio, no en los productivos.
En las consideraciones finales, el INVE señala que el primer trimestre de 2026 se caracterizó por un entorno desafiante, en el que las microempresas reportaron la situación más difícil y las empresas de mayor tamaño mostraron mayor resiliencia. La brecha entre segmentos se reflejó en todos los indicadores, con las microempresas rezagadas frente a las pequeñas y grandes en ventas, inversión y empleo.













