
Noemí Pérez López, de 38 años, fue asesinada a puñaladas el 8 de agosto dentro de su vivienda en Paso Pata, una comunidad rural de Jesús Menéndez, en Las Tunas. El feminicidio, presuntamente cometido por su expareja, elevó a 52 los casos verificados en Cuba durante 2026 por el Observatorio de Alas Tensas, plataforma feminista independiente de seguimiento de la violencia de género en la isla.
La mujer era madre de un adolescente y de una niña con un estado de salud delicado que requería cuidados especiales. Ninguno de los dos hijos tenía vínculo con el sospechoso, quien permaneció prófugo durante casi un mes antes de ser detenido el 5 de septiembre en La Habana.
El registro del observatorio incluye, hasta el 14 de septiembre, 21 intentos de feminicidio y dos asesinatos de hombres por violencia feminicida. La organización también investigaba 12 posibles feminicidios y 20 intentos alertados durante 2026.
El ataque ocurrió durante la noche, cuando el presunto agresor ingresó al hogar de Pérez López y la atacó con un arma blanca. El Observatorio de Alas Tensas calificó el crimen como “un ataque de extrema crueldad”.

La familia de la víctima atravesó semanas de angustia mientras el hombre señalado como responsable permanecía prófugo. La agencia EFE informó que la detención se produjo en La Habana, tras casi un mes de búsqueda.
El sospechoso fue identificado en publicaciones de NiO Reportando un Crimen como José Luis Ávila Pérez, también mencionado como “El Pombo”. La información recopilada lo sitúa como expareja de la víctima.
Parejas y exparejas, el vínculo más frecuente en los casos verificados
Los asesinatos cometidos por parejas o exparejas constituyeron 40 de los 48 feminicidios verificados por el observatorio en 2025. En ese mismo período, 30 crímenes ocurrieron dentro de viviendas.
La muerte de Pérez López reúne ambas circunstancias: la presunta responsabilidad de una expareja y el ataque en el espacio doméstico. La plataforma ha advertido que la violencia extrema contra las mujeres persiste especialmente en relaciones formales y tras rupturas de pareja.

Las consecuencias alcanzan a hijos, familiares y personas cercanas a las víctimas. Durante 2025, 29 de las 48 mujeres asesinadas tenían personas dependientes a su cargo, principalmente hijos e hijas menores de edad.
La organización señaló que la hija de Pérez López requería una atención mayor por su condición de salud: “Focalizamos la situación de la niña, de la que verificamos una salud delicada, que requería más cuidados por parte de su mamá”.
Reclamos por estadísticas oficiales y medidas de protección
Cuba no tipifica el feminicidio como delito específico en su Código Penal y los medios estatales rara vez informan sobre estos asesinatos. Aunque el Gobierno cubano ha declarado “tolerancia cero” frente a la violencia machista, activistas cuestionan la falta de medidas concretas de prevención, atención y acompañamiento a las víctimas.
Alas Tensas reclamó al Gobierno la publicación de estadísticas oficiales sistemáticas, la tipificación penal del feminicidio, protocolos de protección, refugios para mujeres en riesgo y líneas de emergencia eficaces. La plataforma sostiene que la crisis económica y energética incrementa la desprotección de mujeres y niñas.

El observatorio mantiene abiertas pesquisas sobre 12 posibles feminicidios, cinco intentos de feminicidio y un asesinato de un hombre por motivos de género alertados en 2025. También solicitó acceso a las investigaciones de Anais Tamayo Puente y Ana Vivian Suárez Cruz, mientras observa como posible suicidio feminicida el caso de Bárbara Sánchez González.













