
Matías Galarza no será refuerzo de Boca Juniors. La negociación entre el club de la Ribera y Talleres de Córdoba por el mediocampista de 24 años se cayó este lunes, en las horas finales del plazo que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) le había otorgado al Xeneize para incorporar un futbolista adicional por la lesión de Tomás Aranda. El principal obstáculo para cerrar el acuerdo fue una deuda que Talleres mantiene con Boca desde 2018 por el caso del delantero Cristian Pavón, que la Justicia terminó de resolver a favor del club porteño ese mismo día.
La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil modificó y confirmó la sentencia de primera instancia en la causa iniciada por Boca contra Talleres. Según el fallo, la entidad cordobesa deberá abonarle al Xeneize 2.500.000 dólares más intereses, en dólares o en pesos equivalentes, sin que queden ya instancias de apelación disponibles.

El conflicto se remonta a 2018, durante la gestión de Daniel Angelici al frente de Boca. En ese entonces, el club le adelantó a Talleres 2.500.000 dólares en concepto de una plusvalía por una futura venta de Pavón al exterior, operación que en ese momento se tasaba en 39.500.000 dólares. La transferencia nunca se concretó: el delantero terminó su vínculo con Boca y se fue como jugador libre en junio de 2022, sin que el club recibiera compensación alguna por aquel anticipo.
Ante esa situación, la dirigencia encabezada por Jorge Ameal inició en noviembre de 2020 una demanda judicial para recuperar el dinero entregado. El año pasado, la Justicia había fallado en primera instancia a favor de Boca, aunque por una cifra sensiblemente menor: la restitución de 500.000 dólares y 69.750.000 de pesos. La Cámara modificó esa resolución y le otorgó al club presidido por Juan Román Riquelme la totalidad de lo reclamado, además de imponer las costas de la apelación a Talleres.
El fallo se conoció en pleno proceso de negociación entre ambos clubes por Galarza, mediocampista que Boca pretendía incorporar utilizando el cupo adicional habilitado por la AFA tras la lesión de Tomás Aranda. Talleres pedía cerca de seis millones de dólares por el 60% del pase del jugador —el 40% restante pertenece al Genk de Bélgica—, mientras que la oferta inicial de Boca fue de 4 millones de dólares por ese mismo porcentaje.

En ese contexto, la dirigencia de Boca intentó incluir los 2,5 millones de dólares reconocidos por la Justicia como parte de pago de la operación. Sin embargo, el presidente de Talleres, Andrés Fassi, exigió que esa deuda se saldara en pesos y al valor del dólar vigente en 2018, cuando la moneda estadounidense cotizaba en torno a los 30 pesos. Esa condición fue rechazada por Boca y terminó de trabar las conversaciones.
El plazo que la AFA le había otorgado a Boca para incorporar un quinto refuerzo vencía este lunes 14 de septiembre a las 20 horas. Sin acuerdo alcanzado, el club dirigido por Rodolfo Arruabarrena cerró el libro de pases con cuatro incorporaciones para el segundo semestre y sin la llegada del volante, que había manifestado su deseo de vestir la camiseta de Boca por ser hincha confeso de la institución.
Galarza, nacido en San Isidro el 4 de marzo de 2002, surgió de las divisiones inferiores de Argentinos Juniors y fue transferido al Genk por seis millones de dólares a mediados de 2022. Regresó al fútbol argentino en 2024 para sumarse a Talleres a cambio de 3,6 millones de euros y mantiene contrato con el club cordobés hasta diciembre de 2028.













