
En las vísperas de la jugada opositora en la Cámara de Diputados, a través de la cual buscan obtener dictamen por morosidad y discapacidad, el Gobierno trabajó a contrarreloj para desarticular la sesión, una misión sumamente compleja, por lo que evalúa como posibilidad que el bloque de La Libertad Avanza baje al recinto ante un panorama adverso.
“Son unos irresponsables. Solo quieren hacer su propio circo y sacar ventaja”, se expidió una fuente con despacho en Balcarce 50 que contabilizaba 131 voluntades, lo que habilitaría el quórum para tratar dos temas incómodos para el Poder Ejecutivo.
Con la carta del veto como última posibilidad, en el oficialismo barajan algunas alternativas para suspender el debate. Con respecto a la problemática de la mora en las familias, figuran contraofertas para hacer frente al problema sin afectar el equilibrio fiscal como podría ser presionar a las billeteras y bancos para que clarifiquen el Costo Financiero Total (CFT) a la hora de solicitar un crédito.
“Hay cosas para hacer sin que sea dañino para el Gobierno”, expresó un alfil legislativo ante este medio.
Asimismo, frente al caso de la Ley de Discapacidad, en Balcarce 50 garantizan que cumplen con lo establecido por la Justicia para la aplicación de la normativa y acusan a la oposición de “utilizar banderas de causas nobles para intentar infligir un daño” al Poder Ejecutivo.
Una postura similar mantiene el PRO, bloque que había anticipado que no daría quórum, como hace cada vez que no son convocantes, tras sostener que existen más de 50 proyectos en materia de morosidad y reclamar un cronograma de pago a los prestadores. Además, señalaron que la Comisión de Finanzas tiene previsto emitir dictamen el 30 de septiembre, mientras que la de Discapacidad hará lo propio el 23 del mismo mes.
“Los proyectos incluidos en el temario de mañana ya están siendo trabajados en las comisiones correspondientes y se anunciaron cronogramas de trabajo para avanzar con su tratamiento”, expresaron desde el partido amarillo a través de un comunicado de prensa.
Si bien la intención de máxima de la Casa Rosada fue desactivar la sesión, desde el inicio de la jornada sabían que se trataba de una movida compleja, pero prometían intentarlo “hasta último momento”. La posibilidad de dilatar los debates también sobrevoló en varios despachos oficialistas.
Esta mañana, antes de la reunión de mesa política, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibió al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y al armador nacional, Eduardo “Lule” Menem, en su despacho como suelen hacer cada martes. También trabaja en la tarea el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt.

Pese a los esfuerzos de los alfiles legislativos, varios aliados fueron abultando el número que los más optimistas relativizan. “Provincias Unidas bajaría y los que responden a Pullaro también. A hoy, tendrían quórum, pero puede pasar cualquier cosa”, expresó una fuente de la mesa política que se reunió este mediodía en Casa Rosada.
Con el correr de las horas, la estrategia del oficialismo mutó: de intentar sabotear la sesión, pasaron a dejar abierta la puerta a la opción de sentar a sus propios legisladores para “usar a su favor” la habilitación del debate. “Es una posibilidad”, admitió una fuente libertaria a Infobae. La movida sorprendió incluso a los aliados, que habían resuelto no dar quórum.
Tras la nueva composición legislativa, en la administración libertaria aseguran que se encuentran mejor posicionados que en 2025, y ven margen de sobra para sostener potenciales vetos, si los temas lograsen avanzar. “A diferencia del año pasado, tenemos las 95 voluntades necesarias para bancar el veto. Antes no. Eso nos permite pensar una estrategia distinta”, sostuvo un alfil libertario ante este medio.
Entre las filas libertarias, algunas voces desdramatizan el accionar opositor al sostener que se trata de un paso preliminar, que obliga a fijar una fecha para tratar los temas, y aseguran que responde a un movimiento político. “Es un emplazamiento. No es demasiado grave, tratamos el tema en las comisiones. La verdad es que es medio un show”, sostuvo un legislador violeta ante Infobae.
Pese a que la oposición está cerca de su cometido, en la administración libertaria descartan que el abroquelamiento que incluye la participación de varios aliados vaya a repetirse. “Si consiguen el quórum es solo por la popularidad de los temas. La irresponsabilidad no es expansiva. Lo bien que le vendría a la Cámara una renovación”, planteó una fuente oficialista.
Las alarmas se encendieron semanas atrás, cuando en el marco del debate por la reforma del Banco Central en Diputados, la bancada opositora logró impulsar dos apartamientos de reglamento para tratar en el recinto los proyectos mencionados, con 133 votos a favor, 107 en contra y 11 abstenciones. En aquel entonces, un integrante de la mesa política admitía con preocupación que el escenario podría repetirse en futuras sesiones.













