
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, reveló que ha recibido al menos nueve amenazas de muerte en su contra, entre ellas un supuesto plan para atentar contra su vida mediante un francotirador. La mandataria indicó que las intimidaciones también alcanzan a miembros de su familia y de su gabinete, por lo que toda la información ya fue puesta en conocimiento del Ministerio Público.
Las declaraciones fueron brindadas en conferencia de prensa al concluir una reunión del Consejo de Seguridad Nacional en Casa Presidencial, donde la jerarca abordó por primera vez públicamente los reportes de inteligencia que, según dijo, habían sido manejados de forma confidencial.
“Yo tengo, y de este tema no he hablado públicamente en virtud de que son datos delicados y que hemos visto como confidenciales, pero yo tengo alrededor de nueve amenazas contra mi integridad física, algunas desde ataque con francotirador”, afirmó Fernández.
La mandataria explicó que decidió revelar la información debido a la preocupación existente por la seguridad de los altos funcionarios del Estado y de las personas cercanas a ella.
“Son nueve amenazas a mi integridad física”, insistió, al tiempo que señaló que las advertencias también involucran a integrantes de su gabinete y de su núcleo familiar.

Fernández calificó la situación como “delicada” y aseguró que la mayor parte de la información proviene de reportes generados por los organismos de inteligencia policial y de inteligencia penitenciaria.
“Son amenazas delicadas que provienen lamentablemente de la inteligencia policial y de la inteligencia penitenciaria en su mayoría”, manifestó durante la conferencia.
La presidenta confirmó que toda la información recopilada fue remitida al Ministerio Público, con el objetivo de que se desarrollen las investigaciones correspondientes y se determine el origen de las amenazas, así como la eventual responsabilidad de quienes estarían detrás de estos supuestos planes.
“Evidentemente no queremos que ocurra algo que atente contra la seguridad de ningún alto funcionario, mucho menos en mi caso personal, contra mi familia o contra mí”, añadió.
Las declaraciones se producen un mes después de que la mandataria fuera evacuada de emergencia durante una gira oficial en una zona afectada por minería ilegal, luego de registrarse una explosión cerca del sitio donde realizaba una inspección. Días antes, el Gobierno también había informado que recibió información sobre un supuesto plan que, presuntamente, se estaría organizando desde un centro penitenciario.
La seguridad de la presidenta ha cobrado mayor relevancia desde que asumió el cargo en mayo, tras la salida de Rodrigo Chaves de la Presidencia. Durante la administración anterior también se denunció un supuesto complot para atentar contra el entonces mandatario, aunque en ese momento las autoridades no presentaron públicamente pruebas que respaldaran esa versión.

Las afirmaciones de Fernández se conocen en un contexto de creciente preocupación por la violencia asociada al crimen organizado y por la influencia que grupos criminales mantienen tanto dentro como fuera de los centros penitenciarios del país.
Hasta el momento, el Ministerio Público no ha informado sobre el avance de las investigaciones relacionadas con las amenazas denunciadas por la mandataria. Tampoco se han dado a conocer detalles sobre la identidad de los presuntos responsables ni sobre las medidas de seguridad adicionales que podrían implementarse para proteger a la presidenta, a su familia y a los integrantes de su gabinete.
Las autoridades mantienen bajo reserva la información de inteligencia vinculada con estos casos, mientras continúan las diligencias para verificar la credibilidad de las amenazas y determinar si existe un riesgo inminente para la jefa de Estado.













