
Durante su participación en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la ministra de Vivienda de El Salvador, Michelle Sol, subrayó ante representantes de 193 países que el déficit habitacional persiste como uno de los retos más urgentes y complejos de América Latina y el Caribe.
En el foro global, la funcionaria insistió en que la problemática trasciende lo técnico y adquiere dimensiones financieras, lo que exige respuestas innovadoras y coordinadas.
Sol estuvo acompañada por la representante permanente de El Salvador ante la ONU, Egriselda López, y expuso que el acceso universal a la vivienda digna no puede alcanzarse sin mecanismos de financiamiento que respondan a la realidad económica de las familias.
Detalló que el principal obstáculo ya no es únicamente la construcción de nuevas viviendas, sino la capacidad de facilitar créditos de largo plazo con tasas de interés accesibles y cuotas adaptadas a los ingresos de la población.
La ministra recordó que, hace apenas unos años, El Salvador figuraba entre los países más violentos del mundo, lo que restringía el desarrollo urbano y social. En 2018, más de nueve salvadoreños perdían la vida cada día a causa de la violencia.
Este contexto, explicó, condicionaba la vida cotidiana y las oportunidades de desarrollo. Sin embargo, afirmó que la situación ha cambiado y que ahora la seguridad también forma parte de la política urbana, convirtiéndose en una condición indispensable para el desarrollo sostenible.

En su intervención, la funcionaria señaló que la estrategia de El Salvador combina acceso al financiamiento, seguridad jurídica, planificación urbana y una colaboración estrecha con el sector privado.
El objetivo es facilitar la construcción de viviendas de interés social y ampliar las oportunidades de acceso para más familias. Sol enfatizó que la solución al déficit habitacional requiere políticas de financiamiento innovadoras y acciones integrales coordinadas entre los sectores público y privado.
Sol remarcó que ningún país podrá cerrar su déficit habitacional si las familias no cuentan con acceso a financiamiento de largo plazo y con tasas de interés accesibles. Por ello, realizó un llamado a la comunidad internacional, organismos multilaterales, sector financiero y sector privado para colocar el financiamiento de la vivienda en el centro de la agenda internacional, reconociendo que la velocidad con la que se pueda reducir el déficit dependerá de la capacidad para ampliar estos mecanismos.
La ministra reafirmó el compromiso de El Salvador de continuar impulsando programas y proyectos orientados a transformar la realidad de las familias. Entre las iniciativas mencionadas se encuentran cooperativas de vivienda, créditos para construcción y vivienda social, esquemas de alquiler y otras soluciones que atienden necesidades específicas de la población salvadoreña.

El discurso de Michelle Sol en la ONU puso de relieve la urgencia de adoptar políticas regionales que permitan una urbanización sostenible, con énfasis en la equidad y la inclusión financiera. Además, reconoció el papel clave de la seguridad urbana y la colaboración multisectorial como condiciones habilitantes para el desarrollo de soluciones habitacionales a largo plazo.
La ministra concluyó con un mensaje de invitación a los países miembros y a los actores internacionales para que el tema de la vivienda digna y el financiamiento accesible no quede relegado, sino que forme parte prioritaria de la agenda global de desarrollo sostenible.













