El ejército israelí abatió el miércoles a tres terroristas de Hezbollah en el sur del Líbano, en la zona de seguridad que sus fuerzas ocupan desde el inicio de la guerra, pocas horas después de que delegaciones de Israel y el Líbano concluyeran en Roma la segunda y última jornada de negociaciones auspiciadas por Estados Unidos para avanzar hacia un acuerdo de paz permanente.
Según el comunicado oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), soldados identificaron a tres operativos armados en las proximidades de Beit Yahoun, localidad enclavada en la franja que el ejército israelí denomina zona de seguridad, de unos 10 kilómetros de profundidad a lo largo de la frontera libanesa. Las FDI indicaron que los tres portaban equipamiento de combate y que la acción tenía por objetivo eliminar la amenaza que representaban para los soldados israelíes que operaban en las inmediaciones.
El incidente se produjo el mismo día en que Washington calificó de “productivas y positivas” las conversaciones celebradas en la embajada de Estados Unidos en Roma. Las negociaciones constituyen la sexta ronda de diálogo directo entre ambas partes desde la primavera y la primera desde que Israel, el Líbano y Estados Unidos suscribieron en Washington, el 26 de junio, un acuerdo marco que establece las condiciones para poner fin al conflicto.

Las conversaciones se centraron en la implementación de dos “zonas piloto” en el sur del Líbano, áreas acotadas donde el acuerdo marco prevé el desarme de Hezbollah, la retirada progresiva de las tropas israelíes y el despliegue del Ejército libanés. El presidente libanés, Joseph Aoun, instruyó a su delegación para que exigiera el inicio inmediato de la retirada israelí de esas zonas como condición previa a cualquier otra discusión. Israel, por su parte, mantiene que sus fuerzas permanecerán en el sur del Líbano mientras Hezbollah conserve su capacidad armada.
El conflicto se desencadenó el 2 de marzo, cuando Hezbollah lanzó una ofensiva contra Israel en respaldo de Irán. Desde entonces, más de 4.000 libaneses han muerto y más de un millón han sido desplazados, según el Ministerio de Salud del Líbano. Del lado israelí, las FDI registran al menos 32 soldados muertos y cuatro civiles fallecidos. Pese al acuerdo marco, Hezbollah ha rechazado públicamente el texto y se ha negado a cualquier proceso de desarme, e Israel ha continuado realizando ataques esporádicos y demoliciones controladas en el territorio que ocupa.
La ronda de Roma se celebra en un contexto de alta tensión regional, marcado por la reactivación del conflicto entre Estados Unidos e Irán en el Golfo Pérsico. Teherán había exigido el fin de la guerra en el Líbano como parte del memorándum de entendimiento interino firmado con Washington el 17 de junio, pero ese acuerdo se ha visto sacudido por una nueva escalada militar y el anuncio de un bloqueo naval a los puertos iraníes. La próxima cita de peso será el 21 de julio, cuando el presidente Aoun tiene previsto reunirse en la Casa Blanca con Donald Trump. La capacidad de las partes para activar las zonas piloto antes de esa fecha determinará si la diplomacia logra imponerse sobre una realidad que, como demostró este miércoles Beit Yahoun, sigue siendo la de un conflicto activo.












