
La Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) elevó este miércoles a Alerta Amarilla al departamento de Gracias a Dios, mientras mantuvo la Alerta Verde para cinco municipios del departamento de Olancho, debido a las fuertes lluvias que continúan afectando gran parte del territorio hondureño.
La medida entró en vigor a partir de las 2:00 de la tarde de este miércoles y tendrá una vigencia inicial de 24 horas, período durante el cual las autoridades monitorearán el comportamiento de las precipitaciones y el nivel de los principales ríos.
En el caso de Olancho, la Alerta Verde permanece para los municipios de Juticalpa, San Francisco de Becerra, Patuca, Catacamas y Dulce Nombre de Culmí, donde las lluvias mantienen condiciones favorables para la ocurrencia de incidentes asociados a la saturación de suelos y el aumento de los caudales.
De acuerdo con el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), una vaguada en altura continuará generando abundante nubosidad, lluvias y chubascos de intensidad variable durante este miércoles y jueves, principalmente en las regiones Occidental, Norte y Oriental del país.

Los pronósticos meteorológicos indican que las precipitaciones podrían ser de mayor intensidad en zonas de la costa Caribe y La Mosquitia, donde existe preocupación por el comportamiento de los ríos que desembocan en esa región.
Copeco explicó que el incremento de los caudales representa un riesgo para las comunidades ubicadas en zonas bajas y cercanas a afluentes, ya que podrían registrarse inundaciones, así como deslizamientos de tierra en sectores montañosos y de alta vulnerabilidad.
Aunque las proyecciones apuntan a que durante la tarde del jueves las lluvias comenzarían a disminuir de manera gradual, las autoridades advirtieron que el agua acumulada continuará desplazándose hacia los ríos y quebradas, por lo que las afectaciones podrían persistir incluso después de que cesen las precipitaciones más intensas.

Ante este escenario, Copeco hizo un llamado a la población para que extreme las medidas de prevención y evite poner en riesgo su integridad.
Entre las principales recomendaciones emitidas por la institución figura no cruzar ríos, quebradas o vados con altos niveles de agua, ya que las corrientes pueden aumentar de forma repentina y arrastrar personas o vehículos.
Asimismo, exhortó a los habitantes de zonas propensas a inundaciones o deslizamientos a mantenerse atentos al comportamiento del terreno, vigilar posibles grietas o filtraciones y reportar cualquier emergencia a las autoridades competentes.
La institución también recomendó asegurar techos, láminas y otros objetos que puedan desprenderse por los fuertes vientos asociados al sistema meteorológico, además de mantenerse informados exclusivamente a través de los canales oficiales de Copeco y Cenaos.

Las autoridades no descartaron la implementación de evacuaciones preventivas en aquellas comunidades donde las condiciones representen un peligro para la población, una decisión que dependerá del comportamiento de las lluvias y de las evaluaciones que realicen los equipos de respuesta.
En ese sentido, Copeco instruyó a los Comités de Emergencia Municipal (Codem) y Comités de Emergencia Local (Codeles) a permanecer activos, reforzar el monitoreo en las zonas de mayor riesgo y coordinar acciones inmediatas en caso de presentarse alguna emergencia.
Finalmente, la institución reiteró que continuará evaluando la evolución de las condiciones climáticas y no descartó modificar los niveles de alerta si las lluvias aumentan o si se registran nuevas amenazas para la población.













