
El Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia alcanzó un nuevo hito en la historia de la medicina costarricense al realizar su trasplante renal número 900, una cifra que refleja más de 40 años de experiencia, trabajo interdisciplinario y compromiso con los pacientes que enfrentan enfermedad renal crónica.
El logro fue destacado por las autoridades del centro médico, quienes aseguraron que cada procedimiento representa mucho más que una cirugía: significa una nueva oportunidad para que una persona recupere su salud, retome sus proyectos de vida y comparta más tiempo con su familia.
Más de cuatro décadas devolviendo esperanza
El Programa de Trasplante Renal del Hospital Calderón Guardia inició labores en 1982, impulsado por un grupo de profesionales que apostó por desarrollar esta alternativa terapéutica en Costa Rica para ofrecer una mejor expectativa de vida a las personas con enfermedad renal crónica.
Desde entonces, el servicio ha evolucionado hasta convertirse en uno de los principales programas de trasplante del país, acumulando 900 procedimientos exitosos que han permitido que cientos de pacientes recuperen su independencia y mejoren significativamente su calidad de vida.
La doctora Marieta Dailey Araya, coordinadora hospitalaria de Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos, explicó que este logro es el resultado del esfuerzo conjunto de múltiples áreas del hospital.
“El esfuerzo conjunto de médicos especialistas, enfermería, personal de apoyo, laboratorio, farmacia, trabajo social, psicología, coordinación de donación y trasplantes, entre muchos otros servicios, ha permitido consolidar este programa, que ha beneficiado a tantos pacientes y sus familias”, señaló la especialista.
Dailey destacó que detrás de cada trasplante existe una historia de superación. Para quienes reciben un riñón, el procedimiento significa dejar atrás años de tratamientos complejos, reducir la dependencia de la diálisis y recuperar la posibilidad de trabajar, estudiar o compartir con sus seres queridos.

Un programa que ha evolucionado con la medicina
El jefe del Servicio de Nefrología, Mario Espinach Roel, recordó que el éxito alcanzado hoy es consecuencia del trabajo realizado por varias generaciones de profesionales de la salud que fortalecieron el programa desde sus primeros años.
El especialista destacó que los avances médicos y la coordinación entre los servicios de Nefrología, Urología y Cirugía Vascular Periférica han permitido mejorar continuamente los procedimientos y aumentar las probabilidades de éxito para los pacientes trasplantados.
Asimismo, hizo un reconocimiento a quienes impulsaron el programa desde sus inicios y manifestó la importancia de que nuevas generaciones de médicos, enfermeros y demás profesionales se involucren en este tipo de iniciativas para garantizar su crecimiento y sostenibilidad.
Según indicó, la evolución del programa ha tenido un impacto directo tanto en la sobrevida como en la calidad de vida de cientos de personas que han recibido un órgano gracias a la solidaridad de los donantes y sus familias.
La donación de órganos, un acto que transforma vidas
Para la directora general del hospital, Tania Jiménez Umaña, alcanzar los 900 trasplantes representa mucho más que una cifra estadística. A su juicio, es la evidencia del compromiso permanente de los equipos de trabajo y de la visión de quienes sentaron las bases del programa hace más de cuatro décadas.
La directora resaltó que cada trasplante solo es posible gracias a la decisión solidaria de familias que, en medio del dolor por la pérdida de un ser querido, aceptan donar sus órganos para brindar esperanza a otras personas.
“Detrás de cada trasplante existe una historia de solidaridad, empatía y amor por la vida que trasciende generaciones”, expresó.
Ante este panorama, el Hospital Calderón Guardia hizo un llamado a la población costarricense para conversar con sus familiares sobre el deseo de convertirse en donantes de órganos y tejidos, de manera que esa voluntad sea conocida cuando deba tomarse una decisión.
Las autoridades recordaron que quienes deseen manifestar su intención de donar pueden hacerlo al renovar o solicitar la licencia de conducir, inscribiéndose como donantes ante el Ministerio de Salud o comunicando su decisión al médico tratante para que quede registrada en el Expediente Digital Único en Salud (EDUS).

Un mensaje para quienes esperan un trasplante
En Costa Rica, la enfermedad renal crónica representa uno de los principales retos para el sistema de salud y, para muchos pacientes, el trasplante constituye la mejor alternativa para recuperar su calidad de vida y disminuir las complicaciones asociadas a la enfermedad.
Por ello, las autoridades del Hospital Calderón Guardia insistieron en que la donación de órganos continúa siendo uno de los actos de mayor solidaridad que puede realizar una persona, ya que una sola decisión puede beneficiar a varios pacientes que permanecen en lista de espera.
Con 900 trasplantes renales realizados desde 1982, el centro médico reafirma su posición como uno de los pilares de la medicina de alta complejidad en Costa Rica y como un referente nacional en la atención de pacientes con enfermedad renal, demostrando que la combinación de experiencia médica, innovación y solidaridad puede traducirse en cientos de historias de vida que continúan escribiéndose gracias a la donación de órganos.












