En medio de las advertencias meteorológicas en China a la espera del tifón Bavi, el fenómeno azotó este sábado por la mañana la cadena de islas Sakishima, al sur de Japón, con intensas lluvias y vientos violentos, mientras avanzaba hacia Taiwán y las autoridades emitieron alertas por riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra. En la isla de Ishigaki, parte de la prefectura de Okinawa, se observaron fragmentos de escombros volando por calles vacías y pocos vehículos circulando bajo el temporal.
Las embarcaciones en los puertos se balancearon por las fuertes corrientes generadas por la tormenta, que presentaba vientos sostenidos de hasta 144 km/h cerca de su centro y ráfagas que podían alcanzar los 198 km/h. Todos los vuelos y servicios de ferry en Ishigaki, un destino turístico popular, permanecen suspendidos. Las aerolíneas cancelaron 345 vuelos y más de 24.000 hogares en Okinawa sufrieron cortes de energía.
En Taiwán, el gobierno evacuó a más de 14.000 personas, principalmente de zonas montañosas del norte y este de la isla, ante la aproximación del tifón al norte de su territorio. Aunque Bavi se debilitaba gradualmente y no tocará tierra en Taiwán, las autoridades extremaron precauciones por pronósticos que anticipan hasta un metro de lluvia en algunas áreas. Se cancelaron 920 vuelos internacionales y los 280 vuelos nacionales programados para el sábado.
Casi todas las ciudades y condados taiwaneses declararon feriado por tifón, cerrando oficinas y escuelas. La línea principal de tren de alta velocidad norte-sur mantuvo sus operaciones, aunque con servicio reducido. En el centro de Taipéi, la capital del país, el viento y la lluvia eran intensos, aunque algunos residentes permanecieron en las calles. “Está bien, no es tan grave, solo un poco más de viento”, comentó Yeh Mao-hsiung, de 68 años, a Reuters mientras paseaba a su perro. En el barrio de Beitou, en las estribaciones de las montañas que rodean Taipéi, ráfagas de unos 100 km/h derribaron árboles y provocaron el aumento del caudal de los ríos.
El tifón Bavi se dirige hacia la ciudad oriental china de Wenzhou, con una población de 10 millones de habitantes. Chen Qiuqin, de unos 60 años, caminaba bajo la lluvia camino a la casa de sus padres para ayudarlos a prepararse ante la llegada de la tormenta. “Me preocupaban las macetas en el balcón de mi madre, así que voy a ayudar a meterlas. Mis padres son mayores y están solos en casa, así que no me quedaba tranquila”, señaló.
El Centro Meteorológico Nacional de China mantuvo este sábado la alerta naranja por el avance de Bavi, que recuperó la categoría de tifón fuerte a medianoche y, a las 05:00 (hora local y 21:00 GMT del viernes), se ubicaba a unos 560 kilómetros al sureste de la frontera entre Zhejiang y Fujian. El fenómeno avanzaba hacia el noroeste a una velocidad de entre 30 y 35 kilómetros por hora.
Según el pronóstico oficial, Bavi tocará tierra durante el domingo en la costa comprendida entre Taizhou (Zhejiang) y Fuding (Fujian), con categoría de tifón fuerte o tifón, antes de internarse en el país, girar hacia el norte y debilitarse gradualmente. El Centro Meteorológico advirtió también sobre lluvias torrenciales o extremadamente torrenciales en el este de Zhejiang y el noreste de Fujian, con acumulados de entre 250 y 800 milímetros en algunas áreas. El Ministerio de Recursos Naturales y la Administración Meteorológica emitieron una alerta roja de riesgo geológico para zonas del este de Zhejiang, e instaron a evacuar a personas que vivan cerca de laderas, barrancos, acantilados y cursos de agua.
En Zhejiang, el aeropuerto de Hangzhou canceló 198 vuelos la mañana del sábado, mientras que en Shanghái se anunciaron 387 cancelaciones en los aeropuertos de Pudong y Hongqiao. En la localidad costera de Xiaguan, más de 11.000 residentes fueron evacuados preventivamente ante el posible impacto de Bavi.
La llegada de Bavi se produce tras una semana de desastres naturales en China, marcada por lluvias del tifón Maysak (con al menos 39 muertos en Guangxi), un deslizamiento en Gansu (21 fallecidos) y tormentas y tornados en Hubei (11 víctimas mortales).
(Con información de Reuters y EFE)














