
Las autoridades sanitarias de Honduras confirmaron este miércoles una nueva muerte por tos ferina, elevando a 11 el número de fallecidos por esta enfermedad en lo que va de 2026. El más reciente caso se reportó en Tegucigalpa y corresponde a un menor de edad, según informó la Secretaría de Salud.
El aumento de casos ha generado preocupación entre especialistas y autoridades, principalmente por la disminución en la cobertura de vacunación infantil en distintas regiones del país. Además, el número de fallecidos ya supera los ocho decesos registrados durante todo el año 2025, reflejando un incremento significativo de la enfermedad en Honduras.
La representante del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), Leticia Puerto, confirmó que las autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica activa y esperan los resultados de laboratorio de otro caso sospechoso en San Pedro Sula, donde falleció recientemente un lactante con síntomas compatibles con la enfermedad.
“Necesitamos que los niños reciban sus esquemas de vacunación”, reiteró la especialista, quien recordó que la vacuna hexavalente se aplica de forma gratuita en los centros asistenciales públicos del país y representa una de las principales herramientas para prevenir complicaciones graves por tos ferina.
La funcionaria explicó que la vacuna hexavalente protege contra seis enfermedades, incluida la tos ferina, y enfatizó que muchos menores no están completando sus esquemas de inmunización en el tiempo recomendado, aumentando el riesgo de contagios y hospitalizaciones.
Además, hizo un llamado urgente a las mujeres embarazadas para que se vacunen entre las semanas 26 y 37 de gestación, ya que esta medida ayuda a transferir protección al bebé durante sus primeros meses de vida, etapa en la que los recién nacidos son más vulnerables ante infecciones respiratorias severas.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la tos ferina es una enfermedad bacteriana altamente contagiosa causada por las bacterias Bordetella pertussis y Bordetella parapertussis. Esta afecta principalmente el tracto respiratorio y puede provocar episodios intensos de tos, dificultad para respirar y complicaciones potencialmente mortales en menores de edad.
Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre leve, congestión nasal y ataques prolongados de tos, aunque en bebés la enfermedad puede causar pausas respiratorias, coloración azulada de la piel y neumonías graves que requieren hospitalización inmediata.
Las autoridades sanitarias advirtieron que la baja cobertura de vacunación podría favorecer nuevos brotes en distintas zonas del país, especialmente en comunidades donde existe rezago en los programas de inmunización infantil.
Por ello, la Secretaría de Salud reiteró el llamado a padres de familia y cuidadores para acudir a los centros de salud y verificar que los menores tengan completas sus vacunas, especialmente la dosis hexavalente incluida en el esquema nacional de vacunación.
La institución también indicó que continúa fortaleciendo las jornadas de monitoreo epidemiológico y seguimiento de casos sospechosos para evitar una mayor propagación de la enfermedad en Honduras.

Mientras tanto, expertos en salud pública consideran clave reforzar las campañas de concientización sobre vacunación, debido a que muchas familias han dejado de acudir regularmente a los centros asistenciales tras la pandemia, generando retrasos en la aplicación de dosis preventivas.
Con el incremento de fallecimientos registrados en 2026, las autoridades sanitarias mantienen la alerta y reiteran que la vacunación continúa siendo la principal medida para prevenir casos graves y reducir el impacto de la tos ferina en la población infantil hondureña.












