
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional completó este lunes la evaluación de los acuerdos vigentes con Honduras y autorizó un nuevo desembolso.
Con esa aprobación, el país tendrá acceso inmediato a alrededor de USD 242 millones y el total entregado bajo los programas asciende a aproximadamente USD 725 millones.
Los acuerdos, aprobados en septiembre de 2023, tienen una vigencia de 36 meses y contemplan un financiamiento global cercano a USD 847 millones, destinado a sostener la estabilidad macroeconómica y apoyar reformas estructurales.
El organismo destacó que el desempeño del programa fue favorable en términos generales. Según el informe, Honduras cumplió con todos los criterios cuantitativos establecidos para junio de 2025, en línea con avances en disciplina fiscal y gestión macroeconómica.
El FMI señaló, sin embargo, que no se cumplió una meta vinculada con la reducción de atrasos domésticos en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). Las autoridades solicitaron una dispensa, que fue aprobada tras la implementación de medidas correctivas.
Evaluación y cumplimiento de metas
De los 17 indicadores estructurales previstos, 11 se cumplieron o se ejecutaron con retraso, una señal de progreso que, según el organismo, todavía requiere fortalecimiento institucional.
El FMI indicó que la economía hondureña mostró capacidad de resistencia frente a un entorno internacional complejo, con un crecimiento estimado de 3.8% en 2025, impulsado por el dinamismo del café y el aumento de las remesas familiares.
Para 2026, el organismo proyectó una moderación del crecimiento a 3.3%, influida por el comportamiento de los precios internacionales del petróleo, que podrían encarecer la actividad económica interna.
En inflación, el informe señaló que, tras acercarse al objetivo del 4% en 2025, se espera un repunte hacia 5,7% al cierre de 2026 por mayores costos energéticos.
Crecimiento, inflación y perspectivas 2026
El FMI resaltó el desempeño fiscal del país al señalar que el déficit de 2025 se ubicó en 0.7% del PIB, por debajo de la meta programada de 1.5%.
En paralelo, las reservas internacionales mostraron una recuperación desde 2024, respaldadas por un entorno favorable de remesas y exportaciones, en especial de café.
El organismo también observó mejoras en el sistema de subastas de divisas, junto con políticas monetarias más restrictivas y una depreciación gradual del tipo de cambio.

La situación de la ENEE y las reformas
Uno de los puntos de atención sigue siendo el sector energético, en particular la situación financiera de la ENEE, que continúa con desafíos vinculados a pérdidas operativas y atrasos.
El FMI insistió en la necesidad de avanzar en la reducción de pérdidas de energía, la reestructuración de la deuda y la mejora de la gobernanza institucional para garantizar la sostenibilidad del sistema eléctrico.
Al cierre de la revisión, el subdirector gerente interino del FMI Kenji Okamura subrayó que Honduras mostró compromiso con la estabilidad económica, aunque advirtió que persisten riesgos externos vinculados a los precios de la energía y a fenómenos climáticos.
El organismo reiteró la importancia de mantener políticas fiscales prudentes, fortalecer la supervisión del sistema financiero y continuar con reformas estructurales, en especial en el sector energético y en la administración del gasto público.













