
La economía salvadoreña, según datos del Banco Central de Reserva de El Salvador, cerró los primeros cuatro meses de 2026 con un desempeño comercial mixto: las exportaciones de mercancías crecieron 5.0% interanual, mientras que las importaciones aumentaron un 5.9%.
Los principales motores de este dinamismo fueron el café y el azúcar, seguidos de los bienes TIC y la industria manufacturera.
Uno de los datos más destacados corresponde al café. Las exportaciones de café salvadoreño subieron un 45.8% interanual, impulsadas tanto por la mayor demanda internacional como por el incremento en los precios promedio por quintal. El volumen exportado hasta abril alcanzó los 323,967 quintales, con un valor de USD 104.3 millones. Los precios internacionales del grano se mantuvieron elevados, aunque levemente inferiores a los máximos registrados a finales de 2025.

La situación bélica en Oriente Medio generó efectos colaterales en el comercio global, especialmente por la interrupción del paso por el Estrecho de Ormuz. A pesar de algunos avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, la tregua temporal no logró estabilizar los mercados energéticos. El precio del crudo Brent finalizó abril en USD 124.24 por barril, mientras que el WTI lo hizo en USD 108.24, ambos valores significativamente superiores a los promedios históricos recientes.
Exportaciones: composición y principales destinos
El Salvador vendió al extranjero mercancías por USD 2,247.8 millones entre enero y abril de 2026, lo que supuso un aumento de USD 107.8 millones respecto al mismo periodo del año anterior. El volumen físico exportado también creció, superando en 167.8 millones kilogramos el registro de 2025.
Los cinco productos más exportados fueron: camisetas de punto, azúcar, suéteres de punto, café y artículos plásticos para transporte y envasado. En particular, el azúcar y los suéteres de punto experimentaron alzas del 39.2% y 22.8% respectivamente, mientras que las camisetas y los plásticos registraron variaciones negativas.

Las exportaciones manufactureras no maquiladas representaron el 81.0% del total, con ingresos de USD 1,820.2 millones. Entre los líderes sectoriales figuran los alimentos, prendas de vestir y productos de caucho y plástico. Por su parte, la maquila aportó USD 290.6 millones, con un incremento del 2.4% en valor, aunque un retroceso del 18.7% en volumen. El rubro de microcondensadores destacó por su crecimiento del 36.7%.
El principal socio comercial fue Estados Unidos, que adquirió mercancías por USD 731.7 millones. Le siguieron Guatemala y Honduras, principales compradores dentro del bloque centroamericano, con USD 430.7 millones y USD 346.9 millones respectivamente. Las ventas a la Unión Europea y otros mercados también mostraron incrementos, aunque en menor proporción.
Importaciones: crecimiento y estructura
Durante el mismo periodo, las importaciones salvadoreñas sumaron USD 5,950.0 millones, con un aumento de USD 329.4 millones en comparación interanual. El volumen importado subió un 3.8%, alcanzando 4,1547 millones kilogramos.
Los bienes de consumo y los intermedios dominaron la demanda importadora, con crecimientos del 7.9% y 0.3% respectivamente. Las compras de bienes de capital se incrementaron un 14.5%, destacando las adquisiciones para transporte, comunicaciones, manufactura y construcción. Por rubros, la industria manufacturera lideró las importaciones, mientras que la maquila experimentó una caída del 6.2%.

Estados Unidos y China fueron los principales proveedores, seguidos por la región centroamericana y la Unión Europea. El saldo comercial resultante fue negativo para El Salvador, con un déficit que se amplió un 6.4% respecto al año anterior.
Factores coyunturales y acuerdos regionales
El contexto internacional estuvo marcado por la volatilidad de los precios energéticos y la persistencia de tensiones geopolíticas en Oriente Medio. La Agencia Internacional de la Energía registró la mayor caída trimestral de la demanda mundial de petróleo desde la pandemia, lo que impactó en la planificación de importaciones y en los costos internos.
A nivel local, la reforma de la Ley Especial para la Comercialización, Registro y Protección de la Propiedad del Café buscó dinamizar la cadena productiva y facilitar los trámites exportadores. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos previó que la tendencia exportadora de café continuará en alza, aunque advirtió que el fenómeno de El Niño podría afectar la producción nacional en lo que resta del año.

En materia de integración, el Banco Centroamericano de Integración Económica otorgó USD 750,000 para mejorar la conectividad operativa y la infraestructura en aduanas. Además, El Salvador, Guatemala y Honduras suscribieron ocho acuerdos para fortalecer la integración regional y agilizar el comercio, con la adopción de reglamentos operativos y la armonización normativa como puntos centrales.
El comercio exterior de El Salvador durante los primeros meses de 2026 mostró un avance en las exportaciones, guiado principalmente por productos agrícolas y manufacturados, así como un aumento de las importaciones en bienes de consumo y capital.
Las condiciones externas, marcadas por la volatilidad energética y los cambios legislativos internos, influyeron en el saldo comercial del país. La diversificación de mercados y la integración regional se mantuvieron como factores clave para el desempeño de la balanza comercial.













