
La planta de Minas de Fábrica Nacionales de Cerveza (FNC) hace tiempo está en la mira de la empresa multinacional por los altos costos operativos que le genera, según argumentan sus directivos. En 2024, la compañía había anunciado el cierre de esta industria ubicada a 120 kilómetros de Montevideo, aunque a los meses fue reabierta. Ahora, dos años después, se concretó nuevamente el cierre.
La decisión fue tomada tras dos meses de negociaciones y fue comunicada este martes al sindicato en una reunión que se realizó en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), informó El Observador.
En junio, la empresa había anunciado una revisión general del negocio, que estaba afectado por una fuerte competencia de la cerveza importada en lata.

En 2024, cuando la empresa había anunciado el cierre provisorio de esta planta, la había argumentado en cuatro motivos: la creciente importación de latas de bajo costo, los “altos costos de producción” en el país, la menor escala de producción local y la baja productividad, y la “presión fiscal”.
En particular, el problema está en los productos que llegan desde Argentina y Brasil, lo que genera una migración a las latas importadas.
La plantilla laboral en Minas era de 59 operarios, que estaban cobrando el subsidio por desempleo (conocido como “seguro de paro”).
La empresa multinacional había iniciado una serie de reuniones con los ministerios de Economía, Industria y Trabajo para analizar los costos energéticos, los laudos salariales y las mejoras tributarias, consignó ese medio uruguayo.

La empresa había comunicado a principio de mes que quería aplicar una reestructura del negocio: informó que pensaba reducir el personal y eliminar algunos beneficios que otorgaba a trabajadores.
Tras una de las reuniones, FNC emitió un comunicado en el que informa que está analizando invertir USD 14 millones en su planta de Montevideo para continuar produciendo en el país. La compañía señaló que este dinero se destinará “para concentrar la producción de cerveza en la planta de Montevideo”, lo que aportaría “una pieza clave para que la industria cervecera nacional recupere su competitividad y pueda volver a competir frente a productos elaborados en países de la región”.
Esta posibilidad es analizada con el gobierno y con el sindicato.

La inversión implicaría “instalar una línea de latas en la planta de Montevideo, donde se concentraría su matriz productiva”.
“Esta línea permitiría elaborar allí nuevos productos y empaques para ofrecer nuevas propuestas a los consumidores y sería un paso clave para la continuidad de la industria cervecera nacional y la situación de importaciones”, agrega el texto.
Sin embargo, la empresa aclaró que esta inversión todavía está “sujeta a implementar cambios profundos adicionales que contribuyan a mejorar los costos actuales de producción y hagan viable la producción nacional”.
“Es por eso que FNC se encuentra en conversaciones con distintos actores tanto del gobierno como del sindicato para hacer viable esta inversión”, continúa el comunicado de la empresa.

Las partes acordaron una nueva reunión el próximo miércoles 26.
Originalmente, la planta de Minas contaba con una plantilla de 150 trabajadores para envasar la cerveza Patricia de un litro y latas de Pilsen, Patricia, Norteña y Zillertal. La fábrica de la capital, en tanto, se encarga del envasado de cervezas de vidrio y cuenta con 500 operarios.
La Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB), el sindicato del rubro, estima que hay unos 20 millones de litros de cerveza de producción externa que ingresan desde Argentina y Brasil y que compiten directamente con la mano de obra uruguaya.
Cuando ocurrió el cierre de 2024, la Cámara de Industrias del Uruguay había alertado por la “falta de competitividad” para desarrollar la actividad en el país.













