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Bolivia repatrió dos ciudadanos que fueron reclutados por Rusia para combatir en la invasión contra Ucrania

Tanía Valdivia, madre de Iván, uno de los jóvenes que murieron tras ser reclutados por Rusia para la guerra con Ucrania, participa en un velorio simbólico este martes, en Santa Cruz de la Sierra (EFE/ Juan Carlos Torrejon)

La Cancillería de Bolivia anunció el martes la repatriación de dos ciudadanos bolivianos reclutados por Rusia para la invasión contra Ucrania, tras gestiones realizadas por la embajada boliviana en Moscú. El ministerio añadió que continuará con las gestiones diplomáticas y consulares necesarias para “brindar asistencia y protección” a nacionales que “requieran apoyo en circunstancias similares”.

“Como resultado de las gestiones realizadas por la Embajada de Bolivia en la Federación de Rusia, en coordinación con las instancias consulares competentes, se concretó la repatriación de dos ciudadanos bolivianos”, señaló la cartera en un comunicado.

La institución aseguró que, durante el proceso, se priorizó “la seguridad, la integridad y los derechos” de los bolivianos repatriados, cuyas identidades permanecen en reserva “por razones de seguridad y en resguardo de su privacidad y la de sus familias”, dada la sensibilidad de la situación.

En julio, la Fiscalía de Bolivia informó sobre la apertura de cuatro investigaciones por presunto reclutamiento de personas por parte de Rusia para combatir en la invasión, bajo el cargo de “trata de personas con fines de reclutamiento para participación en conflictos bélicos”. Ese mismo mes, la Cancillería reportó 26 casos de ciudadanos bolivianos vinculados a las Fuerzas Armadas de Rusia.

Casos similares se registraron en otros países latinoamericanos. El Gobierno de Perú informó el 9 de agosto que once peruanos han muerto, 114 están desaparecidos y tres fueron capturados por el ejército ucraniano, de un total de 459 peruanos que combaten por Rusia. La semana pasada, Panamá comunicó que mantiene contactos con Rusia para repatriar a sus nacionales implicados en la guerra, estimando alrededor de veinte panameños peleando por Rusia y diez más por Ucrania.

Bolivia repatrió dos ciudadanos que fueron reclutados por Rusia para combatir en la invasión contra Ucrania (Créditos: Cancillería de Bolivia)

Veronika Sentsov-Velch, directora de Amnistía Internacional Ucrania, señaló en diálogo con Infobae que la organización documentó la presencia de prisioneros de guerra latinoamericanos, africanos y asiáticos que combatieron del lado ruso en la guerra con Ucrania.

“Vimos que hay un número considerable de latinoamericanos, de Brasil, Cuba, Perú, Uruguay; también hay mucha gente de África y países como Sri Lanka, Bangladesh. Cuando uno entiende la economía de estos países, entiende por qué tomaron esa mala decisión: probablemente ni siquiera eligieron sumarse a las fuerzas rusas, fueron las circunstancias las que los llevaron al frente. Algunos, claramente, son víctimas de trata de personas. Llevan ya cuatro años cautivos y a nadie le importan, porque técnicamente cometieron un crimen de guerra al sumarse a una guerra de agresión”, explicó Sentsov-Velch.

Consultada sobre los mecanismos de captación, indicó: “Rusia necesita gente ahora, está tratando de movilizar más. Firmás un contrato para trabajar de cocinero o de albañil y terminas en el frente, donde solo caben dos destinos: que te capturen o que te maten. No hay vuelta atrás. Nunca vi a un prisionero al que le hayan pagado lo prometido, ni a su familia, ni que haya recibido el pasaporte ruso que le ofrecieron. Es una trampa, la forma más nueva de atrapar gente, y por eso queremos que se sepa: que no firmen esos contratos”.

Sentsov-Velch agregó que, más que la propaganda, la falta de información es determinante. “Al principio de la guerra a gran escala, en 2022, quienes se sumaban a las fuerzas rusas solían hacerlo por ideología; ahora es sobre todo por razones económicas, gente que no puede sostener a su familia y busca una vida mejor sin tener mucha información sobre cómo va a terminar esto. Nos llegan pedidos de familiares, por ejemplo de Cuba, que buscan a un hermano que firmó para ser obrero de la construcción: quedamos en un limbo legal donde es casi imposible actuar”.

Lamentablemente, Latinoamérica, África y Asia están alimentando al ejército ruso con un porcentaje importante de gente que muchas veces ni entiende bien qué está haciendo”, concluyó.

(Con información de EFE)