El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó este martes que inutilizó el sistema de dirección del buque mercante Vela Nova, con bandera de Panamá, cuando intentaba atravesar el golfo de Omán rumbo a un puerto iraní y violar el bloqueo impuesto a Teherán.
De acuerdo con el comunicado, un helicóptero MH-60 de la Armada estadounidense disparó dos misiles Hellfire contra la sala de máquinas del carguero, después de que la tripulación civil ignorara varias advertencias emitidas durante la operación.
“Las fuerzas de CENTCOM inutilizaron el sistema de dirección del M/V Vela Nova, con bandera de Panamá”, señaló el comando.
El organismo militar aseguró que el buque había recibido múltiples advertencias antes de la intervención.
“Un helicóptero MH-60 de la Armada de Estados Unidos disparó dos misiles Hellfire contra la sala de máquinas del Vela Nova después de que la tripulación civil del buque ignorara las repetidas advertencias de las fuerzas estadounidenses”, indicó.
La operación impidió que el carguero continuara su trayecto hacia Irán. “El buque ya no se dirige hacia Irán en violación del bloqueo estadounidense, que permanece plenamente vigente”, afirmó el CENTCOM.
El diario The Wall Street Journal, que citó a un funcionario estadounidense con conocimiento directo del operativo, precisó que el ataque se produjo mientras el buque navegaba en dirección oeste, a unas 71 millas náuticas de la costa de Pakistán. La tripulación, integrada por 17 personas, fue trasladada a otra embarcación civil y no se registraron heridos.
La firma de seguridad marítima Vanguard, que monitorea el tráfico en la zona, confirmó en un informe preliminar que el misil impactó en la embarcación y provocó un incendio que fue extinguido horas después. La agencia británica UKMTO, especializada en el seguimiento de incidentes marítimos, también reportó el episodio, aunque sin identificar de inmediato a los responsables.
El Vela Nova es el tercer buque inutilizado por fuerzas estadounidenses desde que Washington reactivó el bloqueo naval en julio, tras el colapso del Memorando de Entendimiento de Islamabad. Según cifras difundidas por CENTCOM el mismo martes, Estados Unidos ha redirigido 55 embarcaciones comerciales, inhabilitado tres y abordado dos desde el reinicio de la ofensiva de control marítimo.
El bloqueo tiene su origen en abril, cuando el presidente Donald Trump lo impuso tras el fracaso de las negociaciones para poner fin a la guerra iniciada meses antes entre Estados Unidos e Irán. La medida buscaba impedir la entrada y salida de buques de los puertos iraníes como forma de presión económica sobre Teherán, en un conflicto que ya había atravesado ultimátums, treguas temporales y la reapertura parcial del estrecho de Ormuz. En ese entonces, Washington cifró en 500 millones de dólares diarios el coste que el cerco naval representaba para la economía iraní, mientras Teherán respondía con la incautación de al menos dos buques de carga en represalia.
Aunque la Casa Blanca sostuvo en julio que su prioridad era alcanzar un acuerdo diplomático antes que recurrir a nuevas acciones militares, episodios como el del Vela Nova evidencian que el dispositivo de bloqueo se mantiene activo y con capacidad de uso de la fuerza. El propio Trump reconoció semanas atrás que el suministro de municiones estadounidense varía según el tipo de arma, aunque insistió en que Washington cuenta con capacidad suficiente para sostener la presión militar sobre Irán.
El incidente se suma a una serie de episodios similares en el golfo de Omán y el mar Rojo, donde embarcaciones comerciales han quedado atrapadas entre las sanciones estadounidenses y los intereses de armadores dispuestos a asumir riesgos por el acceso a los puertos iraníes. Mientras no se retome un canal de negociación sólido entre Washington y Teherán, la ruta marítima hacia Irán seguirá siendo un terreno de disputa donde la fuerza naval estadounidense define, buque por buque, quién puede cruzar.













