
El tránsito de buques por el estrecho de Ormuz volvió a debilitarse el martes, con los cruces confirmados cayendo 17% respecto al día anterior, hasta apenas 10, según datos de la firma de análisis de mercados energéticos Kpler. De esos diez, seis buques salieron del Golfo Pérsico y cuatro ingresaron. Cinco de los tránsitos utilizaron el Esquema Unilateral Iraní, mientras que ninguno fue confirmado a través del Sistema de Separación de Tráfico (TSS) de Ormuz, la ruta internacional habitual antes de la guerra.
Kpler también confirmó un nuevo ataque, ocurrido el 17 de agosto, contra el buque granelero Minoan Dignity en el estrecho, que provocó la muerte de un marino. El incidente se suma a la lista de agresiones contra el tráfico marítimo en la zona desde que Irán bloqueó de facto la vía tras los ataques de Israel y Estados Unidos del 28 de febrero.
Trump insiste en su reclamo sobre el estrecho
La caída del tránsito se da en medio de una disputa directa entre Washington y Teherán por la soberanía sobre la vía marítima. El presidente estadounidense, Donald Trump, insistió el martes en denominar al estrecho de Ormuz como “nuevo territorio estadounidense”, al publicar en Truth Social un mapa de la zona que separa el golfo Pérsico del golfo de Omán, con un círculo señalando el estrecho y el texto “NUEVO territorio de Estados Unidos”, acompañado de una franja azul, roja y blanca con estrellas.

No era la primera vez que insistía con esa idea: el viernes anterior había asegurado, en un mitin en Long Island, Nueva York, que planteaba incorporar el estrecho como territorio estadounidense tras “derrotar a Irán”. “Muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos, en esencia. Tenemos un bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros queramos que pase”, había dicho.
Irán rechazó categóricamente esa afirmación y reiteró que la vía marítima permanecerá bajo su control mientras Washington no acepte sus condiciones para reabrirla, entre ellas el fin del bloqueo estadounidense y una compensación económica por los daños de la guerra.
La disputa se profundizó horas antes de que expirara, sin acuerdo, el plazo de 60 días fijado en junio por el Memorando de Entendimiento firmado en Versalles para poner fin a la guerra. Trump reafirmó ese mismo día, en una entrevista con Fox News, que Washington mantiene un canal de comunicación directo con la Guardia Revolucionaria (IRGC) iraní, al margen de los mediadores tradicionales, e instó a Teherán a “levantar la bandera blanca de rendición”.
Petróleo: caro y volátil
La combinación de la caída del tránsito, el nuevo ataque contra un buque y la disputa diplomática sin resolver volvió a presionar al alza los precios del petróleo. El crudo Brent cotizaba este miércoles en torno a los 91,31 dólares por barril, con una suba de 0,32% en la jornada, según datos de mercado. El WTI se ubicaba cerca de los 84,38 dólares, también en alza.
Los analistas atribuyen la suba al desvanecimiento de las expectativas de un acuerdo inminente entre Washington y Teherán, en un patrón que se repite en cada nueva escalada del conflicto: “Un entusiasmo inicial cuando las negociaciones parecen prometedoras, y luego ese optimismo se evapora igual de rápido” cuando no se registran avances concretos.
Un contraste con el mar Rojo
Mientras el tráfico por Ormuz se contrae, el panorama en el estrecho de Bab el-Mandeb, entre el mar Rojo y el golfo de Adén, se movió en sentido inverso: los cruces confirmados aumentaron 53% hasta 46, con 30 buques ingresando al mar Rojo y 16 saliendo. No se registraron tránsitos sin identificación (“dark transits”) en esa ruta durante la jornada, según los mismos datos de Kpler.













