
En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, que se conmemora este 17 de mayo, especialistas y organizaciones internacionales encendieron las alertas sobre un problema silencioso que afecta a millones de personas: medirse mal la presión arterial.
Aunque controlar la presión es una de las herramientas más importantes para prevenir enfermedades cardiovasculares, expertos advierten que muchos pacientes cometen errores durante la medición que alteran los resultados y generan falsas sensaciones de seguridad o alarmas innecesarias.
La campaña global de este 2026, impulsada por la World Hypertension League bajo el lema “¡Controlando la hipertensión juntos!”, busca precisamente reforzar la importancia de realizar controles periódicos y correctamente ejecutados.
La hipertensión arterial, conocida como el “enemigo silencioso”, rara vez presenta síntomas evidentes en sus etapas iniciales. Esto provoca que miles de personas vivan durante años con presión alta sin diagnóstico ni tratamiento.
De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada tres personas adultas padece hipertensión, y una gran parte ni siquiera sabe que tiene la enfermedad.
Una medición incorrecta puede cambiarlo todo
Especialistas advierten que errores aparentemente simples pueden modificar los valores de presión arterial y afectar decisiones médicas importantes.
Hablar durante la medición, usar el celular, cruzar las piernas o colocarse el brazalete sobre la ropa son algunas de las prácticas más frecuentes que alteran los resultados.
También influye medirse inmediatamente después de hacer ejercicio, consumir café, fumar o incluso tener la vejiga llena.
“Una medición incorrecta puede retrasar el diagnóstico y afectar el tratamiento oportuno”, advierten expertos en el marco de la campaña internacional.
La hipertensión no controlada aumenta considerablemente el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca y daño renal.

¿Cómo tomarse la presión correctamente?
Las recomendaciones médicas para obtener resultados confiables son claras y relativamente sencillas.
Antes de medir la presión arterial, la persona debe descansar al menos cinco minutos.
Además, debe permanecer sentada con la espalda apoyada, ambos pies sobre el suelo y sin cruzar las piernas.
El brazo debe colocarse a la altura del corazón y apoyado sobre una superficie firme.
Durante la medición no se recomienda hablar, moverse ni utilizar dispositivos electrónicos.
También se aconseja evitar café, tabaco y actividad física al menos 30 minutos antes del procedimiento.
¿En cuál brazo debe medirse?
Los especialistas recomiendan que en una primera evaluación la presión se mida en ambos brazos.
Posteriormente, debe utilizarse siempre el brazo que registre valores más altos.
En controles caseros, la consistencia también es importante: lo ideal es utilizar siempre el mismo brazo para comparar resultados con mayor precisión.
Los errores más frecuentes
Entre las prácticas más comunes que afectan la exactitud de la medición destacan:
- Tomarse la presión inmediatamente después de actividad física.
- Hablar o revisar el celular durante el procedimiento.
- Colocar el brazalete encima de la ropa.
- Utilizar dispositivos no calibrados o de baja calidad.
- Hacer una sola medición en vez de dos o tres para promediar resultados.
Cómo saber si el aparato es confiable
Los expertos también alertan sobre el uso de equipos domésticos de mala calidad o sin validación clínica.
La recomendación es utilizar preferiblemente aparatos automáticos de brazo, ya que los dispositivos de muñeca suelen ser menos precisos.
Además, sugieren adquirir equipos en farmacias o puntos de venta confiables y asegurarse de que el brazalete sea del tamaño adecuado para el brazo del paciente.
Los especialistas recomiendan revisar periódicamente el funcionamiento del aparato con ayuda de un profesional de salud.

Un problema silencioso que sigue creciendo
El llamado de este Día Mundial de la Hipertensión ocurre en momentos en que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo una de las principales causas de muerte a nivel mundial.
La detección temprana sigue siendo uno de los principales desafíos, especialmente porque muchas personas descubren que padecen hipertensión después de sufrir una complicación grave.
Por eso, los expertos insisten en que controlar la presión arterial no debe verse como un procedimiento ocasional, sino como una práctica preventiva permanente, especialmente en personas con factores de riesgo como obesidad, diabetes, sedentarismo, tabaquismo o antecedentes familiares.












