
La transición de la época lluviosa hacia la seca en El Salvador comenzaría alrededor del 15 de octubre y se extendería hasta el 15 de noviembre, aunque ese cambio no supone el fin inmediato de las lluvias ni de la vigilancia por sistemas ciclónicos. Así lo explicó Amides Figueroa, meteorólogo del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), al detallar cómo Fenómeno de El Niño puede alterar el comportamiento habitual del clima.
El especialista indicó que el país atraviesa una fase de transición climática en la que las precipitaciones comienzan a perder frecuencia, pero aún pueden presentarse eventos de lluvia asociados a vaguadas, bajas presiones y otros sistemas atmosféricos. La temporada de huracanes, recordó, concluye el 30 de noviembre tanto en el océano Pacífico como en el Atlántico.
“Normalmente la época lluviosa en El Salvador termina, o bueno, mejor dicho, comienza la transición normalmente entre el 15 de octubre y termina más o menos el 15 de noviembre”, afirmó durante una entrevista en Canal 10.

La transición no elimina la posibilidad de lluvias
Figueroa explicó que la disminución de las lluvias no ocurre de forma uniforme ni inmediata. Aunque se esperan más períodos de cielo despejado y menor actividad lluviosa, las condiciones atmosféricas pueden cambiar con rapidez durante las semanas de transición.
“A pesar de que nosotros ya no veamos muchas lluvias, que ya tengamos cielos despejados, poquitos de lluvia, sí es posible siempre tener un huracán que pueda acercarse a la región”, señaló.
El meteorólogo sostuvo que los sistemas ciclónicos que se desarrollan en el Pacífico pueden influir de manera indirecta sobre Centroamérica, incluso si no se aproximan directamente al territorio salvadoreño. Esa influencia puede favorecer lluvias al modificar las condiciones de humedad y circulación atmosférica en la región.
Por ese motivo, subrayó que los pronósticos requieren actualizaciones continuas. “A más de siete días, los pronósticos o los modelos meteorológicos tienen más incertidumbre”, advirtió. Según explicó, algunos modelos pueden sobreestimar la formación de ciclones tropicales cuando se analizan escenarios de largo plazo.

El Niño puede aumentar los vientos nortes
La transición también abre paso a los llamados vientos nortes, que se originan por el avance de masas de aire frío y sistemas de alta presión desde el norte del continente. Figueroa diferenció ambos fenómenos: un frente frío es la zona de contacto entre una masa de aire frío y aire más cálido, mientras que los vientos nortes responden al impulso de altas presiones que desplazan ese aire hacia los trópicos.
Para octubre, el MARN proyecta entre uno y dos eventos de vientos nortes. En noviembre, la previsión es de dos a tres eventos, mientras que para el período comprendido entre octubre y diciembre se espera un total de entre tres y siete.
“Cuando estamos bajo la influencia del fenómeno del Niño, hay mayor incidencia de vientos nortes en El Salvador”, afirmó el experto. El fenómeno, que se caracteriza por un calentamiento anómalo del océano Pacífico, también ha incidido en el déficit de lluvias y en temperaturas elevadas durante el año.

Un año con lluvias por debajo del promedio
Figueroa vinculó la transición con un período lluvioso que, según sus declaraciones, registró precipitaciones por debajo de los valores habituales. En mayo, mes que coincide con el inicio de las siembras, el promedio nacional esperado era de 232,3 milímetros. Sin embargo, el acumulado fue de 135,7 milímetros.
“Tenemos un déficit del 41,6%”, precisó. Para el meteorólogo, esa reducción afecta al sector agrícola porque limita la disponibilidad de agua en una etapa clave del ciclo productivo.
El MARN prevé que las condiciones asociadas con El Niñopersistan durante el resto de 2026 y al menos hasta el primer o segundo trimestre de 2027. “Estamos hablando de abril, mayo y junio, todavía vamos a tener condiciones persistentes del Niño”, dijo Figueroa.














