El rover de la NASA, Perseverance, se convirtió el 11 de octubre en el vehículo que más distancia ha recorrido sobre la superficie de otro mundo, al completar 45,22 kilómetros en Marte. La marca superó los 45,16 kilómetros alcanzados por Opportunity antes de que su misión terminara en 2018.
El hito llegó en el sol 2.006 —cada día marciano de la misión—, cinco años y medio después del aterrizaje del rover en el cráter Jezero. Opportunity había necesitado cerca de 15 años para establecer la marca anterior, que reprodujo datos de la agencia espacial estadounidense.
La conducción autónoma aceleró los desplazamientos en Marte
Buena parte del avance se atribuye al sistema AutoNav, que permite a Perseverance analizar el relieve mientras circula. El vehículo toma imágenes, elabora un modelo tridimensional de los obstáculos y define una trayectoria entre los puntos fijados previamente por el equipo de control en la Tierra.
La tecnología permite recorrer hasta 412 metros durante un sol. Más del 90 % de la distancia acumulada por el rover se realizó con este modo de navegación, frente a cerca del 5 % que emplearon Opportunity y Spirit, los primeros vehículos marcianos de la NASA que usaron una versión de ese sistema.
El contraste también se observa en el procesamiento del entorno. Sojourner, el primer rover enviado por Estados Unidos a Marte, evaluaba una ruta con 20 puntos de medición. Perseverance analiza alrededor de 600.000 puntos en cada observación para reconocer peligros y planificar su recorrido.
“Con la autonomía para simplemente avanzar, Perseverance es mejor conductor que el que aterrizó, y aún no hemos terminado”, afirmó Mark Maimone, subdirector del equipo de operaciones robóticas de la misión.
El rover se dirige hacia rocas de unos 4.000 millones de años
El récord se produjo durante el traslado hacia Idubi, una zona del borde occidental del cráter Jezero, en una región denominada Lac de Charmes. El equipo científico investiga allí materiales que podrían figurar entre los más antiguos examinados hasta ahora en el sistema solar.
Las formaciones de ese sector tienen equivalentes geológicos terrestres que desaparecieron por la erosión y la actividad de las placas tectónicas. Marte no presenta tectónica de placas activa, por lo que conserva rocas que aportan información sobre las primeras etapas de los planetas rocosos.
Los investigadores esperan hallar indicios de antiguos sistemas hidrotermales en Idubi. Antes de llegar al borde del cráter, Perseverance atravesó el fondo de un antiguo lago y un delta fluvial fosilizado, donde identificó una posible biofirma en la roca llamada Cataratas Cheyava.
La misión ya reunió 29 muestras de roca y regolito procedentes del fondo del cráter, del delta y de sus márgenes. En el borde de Jezero, el rover analiza rocas formadas por impactos hace unos 4.000 millones de años, una etapa de la historia planetaria de la Tierra de la que quedan pocos registros.

La NASA extendió la misión hasta finales de 2028
La NASA aprobó una primera extensión de las operaciones de Perseverance, que comenzó en octubre y mantendrá activo al rover hasta aproximadamente finales de 2028. La planificación original contemplaba un máximo de 20 kilómetros de recorrido.
“Hemos superado con creces esa cifra”, señaló Steven Lee, gerente de los proyectos Curiosity y Perseverance en el Laboratorio de Propulsión a Chorro. El responsable indicó que las pruebas realizadas en tierra y el estado de los sistemas de movilidad permiten prever más años de operaciones.
El récord de Perseverance también dejó atrás los 35,7 kilómetros que recorrieron los astronautas Gene Cernan y Harrison Schmitt con el vehículo del Apolo 17 en la Luna, en 1972, y los 39 kilómetros registrados por el vehículo soviético Lunokhod 2 un año después.
Tras Lac de Charmes, el rover bordeará el cráter hacia el sur en dirección a Rainbow Falls, un bloque de corteza antigua de unos 100 metros de ancho que se elevó tras el impacto que formó Jezero.













