
Una niña de 11 años murió en Intibucá, en el occidente de Honduras, tras consumir hongos silvestres venenosos conocidos localmente como “choros”. El caso se suma a una serie de intoxicaciones registradas en los últimos días en comunidades de Intibucá y La Esperanza, donde al menos 13 personas fueron hospitalizadas.
La menor fue identificada como Iris Yesenia Sánchez, originaria de Intibucá. Fue ingresada de emergencia al Hospital Enrique Aguilar Cerrato luego de presentar síntomas graves de intoxicación. Pese a la atención médica recibida, su estado de salud se deterioró rápidamente hasta provocar su fallecimiento durante la noche.
De acuerdo con la información disponible, la causa de muerte fue una falla hepática aguda, una condición que ocurre cuando el hígado pierde de forma repentina su capacidad de funcionamiento y puede derivar en complicaciones multisistémicas.
Los casos registrados en la zona
En los últimos días, se reportó la hospitalización de al menos 13 personas en los municipios de Intibucá y La Esperanza, también por consumo de hongos silvestres recolectados en áreas rurales.
Estos episodios han sido vinculados a la ingesta de setas que crecen de forma natural durante la temporada de lluvias y que en muchas comunidades son recolectadas para consumo doméstico. Algunas especies tóxicas pueden ser confundidas con variedades comestibles, lo que incrementa el riesgo de intoxicación.
El aumento de casos generó preocupación entre pobladores y personal de salud por la posibilidad de que otras personas hayan consumido los mismos hongos durante la recolección en áreas boscosas, una práctica común en algunas comunidades rurales de Intibucá.
Riesgos de la intoxicación

En este tipo de casos, los efectos pueden variar desde malestares digestivos leves hasta complicaciones graves como daño hepático, insuficiencia renal o afectaciones neurológicas, según la especie ingerida y la cantidad consumida.
En situaciones severas, la evolución del cuadro clínico puede ser rápida y requerir atención hospitalaria urgente. Los pacientes afectados por intoxicación continúan bajo observación médica, mientras se monitorea su evolución para evitar complicaciones mayores. En algunos casos, el tratamiento requiere hospitalización prolongada debido al impacto de las toxinas en órganos vitales.

Alerta por el consumo de hongos silvestres
Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia sobre los casos reportados y reiteran el riesgo que implica el consumo de hongos silvestres sin identificación adecuada, especialmente en zonas donde existen especies altamente tóxicas que pueden pasar desapercibidas a simple vista.
El caso reavivó el llamado a la población a evitar la recolección y consumo de hongos silvestres sin conocimiento especializado, ya que una identificación errónea puede tener consecuencias fatales.
Intibucá permanece en alerta ante la posibilidad de nuevos casos, en un contexto en el que la temporada de lluvias favorece la aparición de estas especies en zonas boscosas y rurales del occidente del país.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de muchas comunidades rurales frente a riesgos que suelen pasar desapercibidos en la vida cotidiana. En este contexto, la falta de información clara y de acceso a orientación preventiva incrementa la exposición a situaciones que pueden derivar en emergencias médicas de alta gravedad.













