
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña sigue sumando escenas singulares. Este miércoles, en el salón acondicionado dentro del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, donde el Tribunal Oral Federal de Corrientes —integrado por Fermín Amado Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco— lleva adelante el debate, una imagen llamó la atención.
En la primera fila de la sala, reservada para los abogados, una presencia rompió la lógica del juicio. Sentada junto a los defensores estaba Elizabeth Noemí Cutaia, una de las acusadas.
Mientras el resto de los imputados seguía el debate desde la fila posterior, detrás de sus abogados y bajo custodia, Cutaia ocupaba un lugar frente al tribunal. La razón: se defenderá a sí misma. Por eso comparte el sector reservado a los letrados con Rodolfo Amadeo Baqué, quien la asistirá durante todo el debate.

La mujer llegó al juicio en libertad, pero pasó 39 días detenida. Fue arrestada el 15 de septiembre de 2024 y liberada el 23 de octubre de 2024 por decisión de la Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes, aunque continuó vinculada al expediente y ahora enfrenta el debate oral como una de las principales acusadas.
Cutaia, de 45 años y abogada de profesión, está señalada por la fiscalía como una de las figuras centrales de la denominada “banda del hotel”, el grupo que desembarcó en 9 de Julio pocos días después de la desaparición de Loan presentándose como representante de la Fundación Lucio Dupuy. De acuerdo con la requisitoria de elevación a juicio, ella, Alan Cañete y Nicolás Soria, alias “El Americano”, desempeñaron un “rol preponderante o de liderazgo” dentro de la organización.
Según la acusación, llegó a Corrientes entre el 23 y el 24 de junio de 2024 y asumió distintas tareas vinculadas al caso. Los fiscales destacan que patrocinó judicialmente a Camila Núñez, una de las testigos clave del expediente, y que participó activamente de las actividades desplegadas por el grupo en el hotel Despertar del Iberá.
Por aquellos días, Cutaia se convirtió además en una de las voceras más visibles del grupo. En entrevistas televisivas aseguró que su objetivo era encontrar a Loan “con vida” y convocó a cualquier persona que tuviera información a acercarse a ellos para recibir “apoyo y contención”. También acompañó públicamente a Macarena Peña —hija de Laudelina Peña y prima de Loan— cuando la joven comenzó a denunciar presuntas amenazas vinculadas a la causa y sostuvo que la chica tenía miedo por ella y por sus hermanos.
La requisitoria también la ubica entre quienes impulsaron la denominada reconstrucción realizada el 3 de julio de 2024 en el paraje El Algarrobal. Aquella puesta en escena, realizada al margen de la investigación oficial, reunió a familiares, testigos y miembros del grupo que decía representar a la Fundación Dupuy y es considerada por la fiscalía una de las maniobras destinadas a interferir en la pesquisa.
Para los investigadores, la organización desplegó acciones orientadas a “frustrar, entorpecer o alterar el curso de la investigación judicial” por la desaparición del niño. En ese contexto, sostienen que menores de edad y familiares de Loan permanecieron durante varios días alojados en el hotel bajo la órbita del grupo, donde habrían sido influenciados en sus declaraciones mientras avanzaba la búsqueda.
Otro de los puntos de la acusación se relaciona con fondos públicos. Según el requerimiento fiscal, la Municipalidad de 9 de Julio realizó pagos bajo el concepto de “gastos causa Loan” destinados a cubrir alojamiento, traslados y asistencia profesional para las actividades desarrolladas por el grupo.

Por esos hechos, Cutaia llegó a juicio acusada de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada y encubrimiento. Mientras escuchó la lectura de las acusaciones sentada en la mesa de los abogados, la fiscalía la ubica entre las presuntas líderes de una de las tramas paralelas más controvertidas surgidas alrededor del caso Loan.













