
La periodista argentina Leila Guerriero fue galardonada con el Premio Strega Europeo 2026 por su libro La chiamata. Storia di una donna argentina, traducido por María Nicola y editado por SUR, un reconocimiento que destaca la reconstrucción de la identidad y la memoria a partir del secuestro y tortura de Silvia Labayru durante la dictadura militar en Argentina.
El Premio Strega Europeo reconoce desde hace trece años a las mejores obras traducidas al italiano y publicadas en Italia, reafirmando con este reconocimiento a Guerriero y Nicola la centralidad de la memoria y la literatura testimonial en el panorama contemporáneo.
El Premio , creado en 214 durante la Presidencia italiana del Consejo de la UE, rinde homenaje a la cultura del viejo continente y a sus vínculos con Italia.

El libro ofrece una crónica detallada sobre el impacto de la represión política, la sospecha en el exilio y las formas de resistencia personal, según informó el comité organizador al medio Premio Strega.
Con una votación de 16 sobre 30 votos otorgados por una distinguida juría integrada por escritoras y escritores italianos galardonados o finalistas del Premio Strega, la obra de Guerriero, La llamada, por la que ya ganó el premio Zenda 2023-2024, superó a las demás competidoras en esta decimotercera edición. El galardón, dotado por la Fondazione Maria e Goffredo Bellonci, incluye además un premio equivalente para la traductora, financiado por BPER Banca.
En años anteriores los ganadores fueron, entre otros, Paul Murray, Emmanuel Carrère, Amélie Nothomb, Mikhail Shishkin, Fernando Aramburu y Annie Ernaux.

En el año 1976, en medio de la dictadura de Jorge Rafael Videla en Argentina, Silvia Labayru, de veinte años y militante del grupo armado peronista Montoneros, fue secuestrada, sometida a tortura, esclavitud y violencia sexual, y obligada a dar a luz a su hija en condiciones inhumanas en un centro clandestino de detención. Labayru fue liberada en junio de 1978 y partió a Madrid convencida de que dejaba atrás el sufrimiento, pero en el exilio enfrentó la sospecha y el rechazo de sus compatriotas, quienes dudaban de su supervivencia y la mantenencia de su hija, en el contexto de miles de personas desaparecidas.
Durante ese periodo, circularon rumores que la señalaban como colaboradora o traidora, alimentados por su juventud, su aspecto y su condición de sobreviviente. A pesar del aislamiento, Labayru logró rehacer su vida con el apoyo de amistades que también habían sobrevivido a la represión. En 2018, tras recibir un mensaje de alguien de su pasado, regresó a Argentina y presentó una denuncia pública por el abuso sexual que había sufrido en su cautiverio, según el relato de Guerriero en La chiamata. Storia di una donna argentina.
La obra también reconstruye el episodio en marzo de 1977 cuando, gracias a una llamada fortuita a su padre, Labayru logró salvar su vida. Guerriero invirtió más de dos años en la investigación, entrevistando a Labayru y a todas las personas involucradas para trazar un retrato exhaustivo de la protagonista y del contexto político y humano en que ocurrieron los hechos.

Leila Guerriero, nacida en Junín en 1967, es reconocida como colaboradora habitual de El País, La Nación, Rolling Stone y otros medios latinoamericanos y europeos. En 2010 fue galardonada con el Premio de la Fundación Gabriel García Márquez al Nuevo Periodismo Iberoamericano, y sus libros han sido traducidos a seis idiomas, entre ellos inglés, francés y alemán.
La llamada, título en español de la obra premiada, superó los cincuenta mil ejemplares vendidos y fue distinguido como el mejor libro de 2024 por la crítica del diario El País, según consigna Premio Strega. Guerriero construye en este libro una crónica literaria donde convergen temas como el amor, el sexo, la violencia, la ironía, la política y la familia, elementos que, de acuerdo al jurado, ofrecen un testimonio contundente sobre la condición humana bajo regímenes de violencia.
Por su parte, la traductora María Nicola, nacida en Turín en 1959, ha dedicado su carrera a la traducción del inglés, francés y español. Ha trabajado sobre obras de escritores latinoamericanos como Roberto Bolaño, Mario Bellatin, Antonio Di Benedetto, Alberto Manguel, Alan Pauls, Juan Rulfo, Juan José Saer, Samanta Schweblin y David Toscana. Entre los autores españoles, recuerda con especial aprecio a Francisco Casavella y a su novela El día del Watusso.













