La fiscalía italiana informó este domingo que investiga los motivos que llevaron a Salim El Koudri, ciudadano italiano de 31 años con antecedentes de tratamiento psiquiátrico, a lanzarse en automóvil contra transeúntes en el centro histórico de Módena, norte de Italia, en un ataque que dejó ocho heridos, cuatro de ellos de gravedad.
El incidente ocurrió el sábado por la tarde en la vía Emilia Centro, una de las calles comerciales más concurridas de la ciudad. El Koudri aceleró su vehículo a alta velocidad e impactó deliberadamente contra ciclistas y peatones, moviéndose en zigzag por la arteria antes de subir a la vereda y estrellarse contra la vidriera de un local.
Unas 15 personas fueron golpeadas o derribadas; ocho fueron trasladadas al hospital. Dos mujeres, de 55 y 69 años, sufrieron amputaciones en las piernas, y la de 55 años se encuentra en estado crítico.
Tras el choque, El Koudri escapó del vehículo e intentó huir, pero fue interceptado por civiles. Antes de ser reducido, apuñaló en la cabeza a uno de los hombres que lo perseguía, quien no está en peligro de vida.
La fiscalía imputó al detenido los delitos de tentativa de homicidio múltiple y lesiones agravadas, y señaló que actuó “con la clara y manifiesta intención de poner en peligro la seguridad pública” en un momento de “máxima afluencia de ciudadanos y compradores”. El comunicado indicó que la investigación continúa para “identificar los motivos de la conducta” y que se registró su vivienda. Según algunos medios italianos, El Koudri no tenía perfiles en redes sociales.
El atacante tenía antecedentes de salud mental
El acusado nació en Seriate, provincia de Bérgamo, es ciudadano italiano de segunda generación con ascendencia marroquí, y residía en Ravarino, localidad a unos 20 kilómetros de Módena, donde vivía solo. Graduado en Administración de Empresas, estaba desempleado al momento del ataque. Las pruebas de alcohol y drogas dieron resultado negativo y no registra antecedentes penales.
El alcalde de Módena, Massimo Mezzetti, confirmó en una entrevista con Rainews24 que El Koudri “fue derivado a nuestros servicios de salud mental entre 2022 y 2024 por trastornos esquizoides de la personalidad“. Según las primeras conclusiones del interrogatorio y del registro domiciliario, las autoridades no detectaron indicios de radicalización religiosa ni vínculos con grupos subversivos, aunque la brigada especializada de la DDA de Bolonia —competente en causas de terrorismo— participa en el caso.
Visita de Mattarella y Meloni a los heridos
Este domingo, el presidente de la República, Sergio Mattarella, y la primera ministra, Giorgia Meloni, visitaron a los heridos en el hospital de Baggiovara. Mattarella había llamado previamente al alcalde para transmitir su reconocimiento a los civiles que redujeron al agresor.
Meloni saludó en particular a Luca Signorelli, el ciudadano que logró inmovilizar a El Koudri hasta la llegada de la policía, y describió su gesto como una elección “tan humana y tan luminosa que una vida normal se convierte en ejemplo y deja una huella destinada a perdurar”.

El ataque reabrió el debate sobre inmigración e integración en Italia. El vicepresidente del Consejo y líder de La Liga, Matteo Salvini, calificó al detenido de criminal “de segunda generación” y aseguró que “no puede haber justificación alguna para una masacre”. Su partido publicó un comunicado afirmando que “la integración de la llamada ‘segunda generación’ ha fracasado” y que hay personas “absolutamente inintegrables”.
Mezzetti respondió sin nombrarlo, pero con claridad, en declaraciones al Corriere della Sera: recordó que entre quienes detuvieron al agresor había dos ciudadanos de origen egipcio y advirtió que lo decía expresamente para no “caer en la trampa del oportunismo político”.
El resto de los líderes partidarios optaron por la cautela y se limitaron a expresar solidaridad con las víctimas.
Italia no había vivido nunca un ataque de esta magnitud con un vehículo como arma. En Europa, este tipo de atropellos masivos han dejado una huella imborrable en la memoria colectiva: el más grave fue el de Niza en julio de 2016, cuando un camión arrolló a la multitud reunida en el paseo marítimo para celebrar el 14 de julio. Aquel ataque fue reivindicado por el Estado Islámico. El de Módena, por ahora, no tiene autor confesado ni causa declarada.













